jueves, 26 de junio de 2008

Tres videos

Me ha gustado revolver entre mis videos preferidos para escoger 3, que es lo que me pide Prometeo.
Bueno, pues al video.
El primero que os voy a poner es de un anuncio. Sí, un anuncio. Si es que la publicidad es la nueva forma de reinventar el arte, y de hacerlo popular. El arte comunista por así decirlo. Estareis de acuerdo en que hay anuncios que son una verdadera obra de arte. Bueno, este es original y me pareció divertido, además de recordarme la encantadora secuencia de una película cargada de optimismo, de amor, de buenas vibraciones, y sobre todo de la más pura diversión. Todos fuimos niños y nos gustaba jugar en los charcos... Con el amor renacemos y volvemos a la niñez. Nos hacemos cándidos y somos ingenuos y felices.
No sé como me llegó la información, no lo recuerdo, pero al parecer el pobre Gene Kelly tenía cuarenta de fiebre cuando rodó la escena de la peli. Quizá es desinformación, pero no deja de ser una curiosidad que quizá alguno quiera averiguar.
Los publicistas nos han puesto a un Gene convertido en criatura deshumanizada... a juzgar por los nuevos movimientos de baile moderno... jejeje. Esto de revivir a las estrellas desaparecidas no deja de ser un poco grimoso...
Sí, yo también prefiero la versión original, pero esta tiene su punto.
Remix de Singing in the rain.

Y seguimos con agua, que con este calor apetece el refresco. Este es uno de mis videos preferidos. Ya lo había colgado una vez, pero no puedo dejar de escogerlo. Me encanta la imagen del agua adoptando forma humana. El agua es vida. Ya lo decía Bruce Lee.. jajaja. Be water, my friend.
Me recuerda también a una de mis películas favoritas, Abyss. Si la visteis os dareis cuenta de por qué. Estaba estupenda la Mastrantonio, y Ed Harris, claro. Nada que envidiarle a la Sigourney Weaver en Alien. Listas, fuertes y autosuficientes, y encima guapas!.
TLC. Waterfalls.

Y por último el humor bien hecho. Sin más comentarios.
"No le maté, ni le volvería a matar". Instinto Blásico. Cruz y Raya.

Y los nominados, si quieren seguir con esto, son:
Veca
Ana
Druid

martes, 24 de junio de 2008

ESCORADA


Tardé 33 años en darme cuenta. Tampoco está tan mal. La simetría es misteriosamente caprichosa, pero siempre acaba imponiéndose. Vivo escorada la mayor parte del tiempo, y me dí cuenta en mi 33 cumpleaños, de que si estaba escorada casi siempre a babor era por mi juventud.
Siendo un barquito chiquitito, que no sabía navegar, apenas era perceptible, ya hacía bastante manteniéndome a flote, sin darme la vuelta. Tan poco calado hacía de mí un juguete para el viento. No sabía lo que eran las velas, y supongo que me habrían hecho levantar el vuelo, ligera e inestable. A los 11 quizá encontré un poco más de equilibrio, sin saber por qué, y a los 22, siendo ya un pequeño velero, supe que había algo más, pero todavía era un misterio. Fue a los 33 que descubrí la simetría de los capicúa. Al principio de la década, 30, 31, 32, me escoré a estribor, a los 33 descubrí un mágico equilibrio, y ya después volví a escorarme a babor, y así seguiré hasta estrenar la nueva década...
Todavía no llegué a los 44, y desconozco que clase de nuevo equilibrio encontraré.
Mientras, navego con algo más de calado, y escorada a babor, la mayor parte del tiempo, porque aún soy joven, simétricamente hablando. Eso sí, cuento con una buena bodega y sitio hasta para algún polizonte..
Ahora sé que, en cada década, estaré cada vez más tiempo escorada a estribor, hasta que me haga mayor y se torne la tendencia a la mayoría del tiempo.

El puente azul está sobre aguas profundas. Hacia allí me dirijo. Espero tener suficiente calado y espero que sea un puente levadizo. La simetría me lleva.

lunes, 23 de junio de 2008

Por qué lo llaman amor... cuando quieren decir azúcar


Tu primo es alérgico al azúcar glasss...
Al azúcar glasss. ¿Puede ser eso posible?. Me refiero a qué puedes ser alérgico al azúcar, supongo, pero él es alérgico sólo al glassss. Es extraño. Ya, ya sé que no ha salido del armario, vestidor, en su caso.. y tiene pluma, un poco, pero alérgico al azúcar glass.... Eso me parece demasiado, hasta para él.... ¿Nos estará tomando el pelo?. ¿Se lo habrán tomado a él los alergólogos?. Bueno, me da pereza investigarlo. Dejémoslo estar...
La próxima vez que venga a celebrar tu cumpleaños le ponemos una tarta sin azúcar glasssss... jajaja. Bueno, tu próximo cumpleaños deberíamos celebrarlo en la intimidad, tú y yo, así dejarías de quejarte de que no soy detallista. Si es que no sé que regalarte. Bueno, sí que lo sé... pero, o no tengo dinero, o no se da el ambiente propicio. A solas te iba yo a regalar... todo lo tuyo, y todo lo mío.. sí.

sábado, 21 de junio de 2008

Me haces falta... MIEDO

Deshazte de él.
Llevo intentándolo mucho tiempo. Creo que no puedo.
Sí que puedes.
No. Sólo puedo ignorarlo, pero siempre está ahí.
Algún día se sentirá tan despechado, tan ignorado... que se irá para siempre.
¿Y podré vivir sin él? ¿y si me hace falta?
Un lastre así no puede ser útil, sólo es un freno.
Los frenos hacen mucha falta.
Ya está ahí de nuevo.
Lo sé, no puedo evitarlo..

jueves, 19 de junio de 2008

Estámosche ben..

Estaba tranquilo. La guardia transcurría sin sobresaltos. En la salita de atrás estaban comiendo, hay que aprovechar el tiempo, nunca se sabe cuando puede aparecer una urgencia, de las reales, de las vitales, no de las que colapsan el servicio cada día del tipo me quemé la lengua con la sopa, me duele la garganta, tengo gases, me salió un grano, me picó un mosquito... Sí. Cosas de esas. La gente no tiene vergüenza, porque, al parecer, pagan para que les atiendan en todo momento y por las más variopintas tonterías...
El celador de turno era lo que se dice un tocapelotas, pero allí estaba, en su puesto, cumpliendo con su deber. Solía extralimitarse muchas veces, pero, todo hay que decirlo, algunos se lo merecían. Otros no. Justos por pecadores.
Entra por la puerta una pareja. Ella con obesidad mórbida. Obesa, muy obesa, por encima de los cien, bastante por encima. Él normal. Treinta y pico, cuarenta como mucho. Caras asustadas. Ella dolorida. Ay ay ay.
El celador indolente con el sufrimiento ajeno pide la tarjeta sanitaria. Ella, media torcida del dolor, que parece que le sale de las entrañas, la rescata del bolso, moviéndose con dificultad. El hombre tarda en reaccionar, pero finalmente le recoge el bolso y la manda sentar mientras toma las riendas ante el celador grandullón y de bigote que tiene pinta de no poner las cosas fáciles.
El teléfono suena en la salita. A la médico de guardia se le dibuja un gesto de fastidio en la cara. Tampoco hoy podrá comer tranquila..
- Teneis uno para ver
- ¿Es muy urgente?
- Pues parece que le duele bastante. Serán cólicos o algo así.
La mujer empieza a quejarse más fuerte y sale disparada al baño que está cerca del mostrador. Ay Aaaaayyy.
- Ya voy.
La médico que oyó los quejidos se levanta malhumorada y sale para ver qué pasa.

La enfermera estaba en el baño de personal, pero sale en cuanto escucha movimiento.
Se oyen los quejidos de la mujer.
- No te cierres - le grita la médico desde fuera - ¿quieres que entremos?
- No no.. aaaaagsss
Para ganar tiempo va a buscar un informe de urgencias y en el mostrador, con el hombre, va adelantando el trabajo.
De repente se le enciende la cara y le pregunta - ¿no estará preñada? - es una buena médico, pero con modales más bien... directos.
- Noooo - dice asustado el marido
- ¿Seguro? - insiste
- No, no creo - contesta con un asomo de duda, como si estuviese encajando una historia antigua...
Enfadada deja el informe y se dirige a la puerta del baño.
- ¡¿No estarás preñada?!- le grita desde fuera
- Nooooo, si acabo de tener la regla.. Aaaaayyyyyyyy -
- ¡Abre la puerta ahora mismo! - le ordena
Entre médico y enfermera se abren paso y entran mientras la mujer lanza un alarido, como si... estuviera pariendo.
El panorama es tremendo: la mujer, rostro desencajado, a horcajadas sobre el inodoro, con algo que le sale entre las piernas...
- Rápido, trae una sabanilla y una manta - le dice a la enfermera que sale pitando a buscarlas.
Sale del baño la comitiva: La mujer primero, caminando con las piernas medioabiertas ayudada por la enfermera, dejando un rastro sanguinolento. De donde sale el rastro sale también el cordón umbilical, unido a una pequeña criatura que, salvada de las aguas fecales, estaba mimosamente envuelta y en brazos de la médico que las seguía y metía prisa para poder llegar cuanto antes a un box de urgencias.
El padre miraba con estupefacción.
Al rato salió la médico para atenderlo. Ganas no le faltaban para darle un bofetón y desahogarse del susto que le habían hecho pasar, tenía el pretexto perfecto: estaba en estado de shock... Sin embargo decidió espetarle de otra forma:
- ¿Qué pasa? ¿No quieres conocer a tu hija? -

martes, 17 de junio de 2008

EsPeCtRoS

Susurros, movimientos sigilosos pero imposibles de acallar, lluvia, se acercan... Abro los ojos, no puedo mantenerlos abiertos.. pesados, los párpados se cierran otra vez. Un campo de ondas alfa rodea mi cabeza, mi cuerpo, empujándome al sueño de nuevo.. Duerme. Duerme. Otra vez se mueven, otra vez la lluvia, otra vez intento mirar.. Alto. Shssssss.. Se mueven más despacio. Cuidado, intenta despertarse. Otra vez. Shssss... Duerme. Duerme. No puedo dormir. No puedo despertarme. Entonces... ¿dónde estoy? ¿qué lugar es este a medio camino entre el sueño y la vigilia?... ¿Hay alguien ahí?. Shssss... Duerme. Duerme. Duerme. Lluvia. Lluvia en la ventana. Llueve más fuerte. No estoy en cama. Mi cara se moja. ¿Dónde estoy?. Me veo en el hueco angosto, profundo, húmedo y negro de una tumba. Una tumba abierta... Me llueve en la cara. ¿Soy yo?. ¿Sí?. ¿Yo en una muerte anterior?. Vestida de largo y oscuro, el pelo negro y revuelto se me pega mojado a la cara. Abre los ojos: son claros. No. Yo no soy así. ¿Acaso soy la misma lluvia que le cae en la cara? ¿Dónde estoy?. ¿Por qué me veo así?. ¿Nadie tapará la tumba para resguardarla de la lluvia?. Estoy sola. Tengo que salir de aquí. Shsssss. Duerme. Duerme. Duerme.

¡NO!. Mi cuerpo convulsiona venciendo la inmovilidad que me ata. Convulsión voluntaria, más voluntaria que nada, si puede así definirse una convulsión... Se acaba el murmullo. Se acaba el movimiento. Espanto a las criaturas que me inducían al sueño para seguir con sus secretas y espectrales tareas...

No llueve. El niño tose desde su habitación. Voy a arroparlo. Vuelvo a mi vacía pero todavía templada cama y la mediolleno. Enciendo la tele. Bendita teletienda.

domingo, 15 de junio de 2008

Desayuno con diamantes... ¿y alguna esmeralda?




LLovieron por la noche, y de madrugada, así por la mañana desayunamos con miles, millones de diamantes, de todos los tamaños, preciosos brillaban en las especiales hojas de un liriodendro, con la forma de una cabeza de mico, o del símbolo de batman, o de un tulipán, bueno, son bonitas, ¿verdad?. Los diamantes no fueron clasistas, también llovieron sobre la hierba, y sobre las espigas, y sobre las rosas, y sobre el tejado de pizarra...
A mí los diamantes me caen del cielo. Incluso he creído ver alguna esmeralda... ¿o sólo será el reflejo del verde?


viernes, 13 de junio de 2008

BICHITOS y otras faunas.

Mientras los coches pasaban volando, y petardeando, e incluso mientras un helicóptero aterrizaba entre las viñas de un vecino (al pobre piloto le asaltó una necesidad ineludible de tipo fisiológico), una tipa extraña se ocultaba en la frondosidad de una finca que daba a la carretera que iba hacia Salvaterra do Miño, cámara en mano, apuntando hacia los hierbajos y el verde espeso, arrugando un poco el entrecejo y metiéndose el labio de abajo en la boca, como cada vez que hacía algo que le gustaba... y se concentraba en el placer que le producía.


martes, 10 de junio de 2008

FRESAS

Todos los años crecen salvajes por las esquinas, escondidas. Hace un año decidí coger alguna para que creciese en una maceta del balcón. Quería tenerlas cerca, vigilarlas, espiarlas y cuidarlas mínimamente para ver qué tenían que ofrecerme como pago.


Estoy muy satisfecha.


Mirad con vuestros propios ojos la belleza de unas fresas salvajes, los colores, la convivencia del verde con el rojo en todas sus tonalidades, con los tostados y marrones, con los morados, con la negrura de la tierra y el blanco de sus flores.
Ni os imaginais el sabor de sus pequeños frutos. Es masoquismo el comérselas, pues siempre quedas con ganas de más....

lunes, 9 de junio de 2008

Paisajes Humanos


Miraba a la gente. A veces se ensimismaba tanto que perdía el sentido de la presencia física: sólo era una observadora, nadie repararía en ella. Entonces alguien le devolvía la mirada, y volvía de pronto en sí, recomponía sus modales, no fueran a pensar que tenía malas intenciones. Era una mirona, sí. Le apasionaban los paisajes humanos. Los estudiaba detenidamente. Cómo hablaban, cómo pensaban, lo que miraban, sus gestos... Intentaba adivinarlo todo con pocas pistas. A buen entendendor.. pocos gestos son necesarios: ese leve arqueo en la ceja izquierda, ese mirar de reojo, ese tocarse el lóbulo de la oreja, esa forma de sentarse, de cruzar brazos y piernas... Si supieran todo lo que puede leer en ellos se sentirían de repente desnudos, se ruborizarían, e intentarían detenerla. Era una bruja.

Una bruja buena, pero tan, tan curiosa...

Los paseos en coche por la ciudad siempre le gustaron. Con la música en la radio parecían videoclips, con un montón de debutantes y un escenario urbano, las luces coqueteando con los ritmos de la vida, semáforo en ámbar intermitente, gente que camina rápido, abstraídos... Otros pasean y se dedican miradas tiernas y mueven los labios cantando la canción que suena en la radio.
A veces su juego rozaba lo obsceno: cogía a todos aquellos personajes y, mentalmente, los ponía a bailar haciendo un striptease. Algunos llegaban a arrancarse la piel para contentarla.

viernes, 6 de junio de 2008

Nunca llueve en Corpus...

Dicen los más viejos del lugar que siempre hay tregua para las alfombras de flores. Este año parecía imposible. LLovió a cántaros durante más de una semana, el día anterior, al mediodía, llovía con ganas.. Pero el milagro ocurrió. A algunos nos parecía imposible. Mirábamos con desconfianza a los que tranquilos seguían con sus planes, con sus diseños. Recogieron material durante varios días. El ayuntamiento puso el verde. Hubo mucho clavel de invernadero, llovió tanto que la flor natural, la de los campos y montes, estaba empapada y no valdría. Aun así, como cada año, el pueblo se volcó en la fiesta. Las calles se alfombraron durante la madrugada del sábado y el domingo amaneció sin lluvia. Durante la noche tampoco había llovido. Parecía increíble... cosa de ¿Dios?. La procesión salió al mediodía, y pisaron las alfombras que desprendieron un rico aroma de verde y flor.

Si es que hay cosas que.. llueva o haga sol, no se pueden evitar, y hay que estar preparado por si, el milagro ocurre.. y escampa.

Al día siguiente volvió a llover todo junto, lo guardado y lo del día.



jueves, 5 de junio de 2008

Esperaré de pie y a la sombra

A veces uno está contento con lo que escribe, con lo que publica. Otras no. En ocasiones me parece que cuanta más importancia le doy, cuanto más me esfuerzo, más se me tuerce y menos satisfecha quedo con el resultado. Necesito relajarme y dar rienda suelta, entonces sale mucho mejor. Hay que disfrutarlo. Sí, ya lo sé.. ¡pasa con tantas cosas! jejeje.

Nunca se sabe cuando vas a necesitar una silla, para esperar sentado, ya sea en lo más profundo del abismo o en la cumbre más alta del mundo... Esperar, una respuesta, un salvador, un amigo, un amante, una mano, un amor, una musa o muso. A veces alguien se va con la promesa de volver. Otras simplemente se va.


Y sí, el asiento puede llegar a ser el protagonista, por los azares del destino, porque no siempre hay paciencia para esperar, y así es la banqueta la que espera suspendida en el tiempo, en el espacio, interponiéndose groseramente a los rayos del sol que oblicuos intentan sacarla de esta solitaria realidad. No siempre quieres sentarte y cerrar los ojos para que el sol te de en la cara, aguantando el tipo, dejando que la luz siembre y luego crezcan las arrugas del tiempo en tu piel.

Esperaré de pie, a la sombra, y dejaré que la banqueta siga siendo la estrella de esta performance.

Para cuando el sol esté más bajo, los rayos ya casi horizontales y totalmente efectivos podrían al fin tirar el asiento al suelo, como si su propia sombra tirase de él. Ah... pero.... si os fijais, una sombra enorme crece detrás, para cuando los rayos puedan tirar la banqueta, ya estará protegida.

Al final, la protagonista gana. Todo está donde debe en esta historia. Sí.

martes, 3 de junio de 2008

¿Con el TiEmPo a favor?

Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Uno.
Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Dos.
Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Tres.

- ¿Lo has visto no?. Venga, ahora tú - se hace a un lado para dejarme el sitio.

- Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Cuatro.

- ¡Eh! ¡Ese es tu número uno! ¡los otros los he hecho yo!!!
- VAaaale. Uno.- le digo algo contrariada - ¿Son todos esos? -
- Sí, ese bidón lleno y aquel de allí abajo - me dice mientras nota que se me cae el alma al suelo - Con una media sonrisa añade: - Tienes más tacos allí si necesitas, que necesitarás, seguro...

- ¡Son miles!- le digo

- Son cinco miles para ser exactos. Bueno, cuanto antes empieces....

Me deja sola en el banco de trabajo con todos aquellos tiradores sin tope.
Empiezo sin demora. Despierto mi sentido optimista y me digo que, seguramente, en cuanto le coja la mano, me los ventilo rápido.

Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Dos.
Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Tres.
Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Cuatro.

Esto no puede ser, así no hay sentido optimista que se mantenga alerta...

Una hora después:

- Qué.. Cómo va eso - me pregunta mientras se acerca a interesarse
- Bien - le digo convencida y orgullosa.
- Muy bien diría yo, ¿cómo consigues ir tan rápido? -
- Hay que administrar el tiempo - le digo con media sonrisa - Mira:

Cojo pieza y taco (tengo dos manos), aboco con una ligera presión. Uno.
Cojo pieza y taco, aboco con una ligera presión. Dos.
Cojo pieza y taco, aboco con una ligera presión. Tres.
Cuando tengo una docena cojo el martillo (una sola vez) y los paso en un pis pas...

- ¿Que te parece? -
Mi hermano me mira sonriente y admirado.
La sensación de haber ganado una pequeña batalla en esta guerra contra el tiempo me llena de esperanza... (¡Qué quereis! ¡Todavía era tan niña!...).

- Siiii.. jajaja - me anima mi hermano mayor con su mano en mi hombro - Ya sólo te queda 4/5 de bidón, y otro más..
- Aisssssss -


Y aun me quedaba tanto por aprender...
¡Y lo que me queda!

¿Una canción?