jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO 2010

Feliz Aninovo a todos!!



Dende aquí, para o mundo enteiro, e en especial para vós, que xa sabedes quén sodes,


FELIZ AÑO 2010!!!


Aunque sea un número par y con dos ceros.... ¡sus cifras suman TRES! 


CHIN CHIN !!



sábado, 26 de diciembre de 2009

Lidiando con sueños


A veces sueño que todo se inunda. A veces sueño con culebras y bichos escondidos tras las mantas, bajo las camas, en las esquinas oscuras, que salen a la luz y están por todas partes. Y ahora ya no, pero en otros tiempos también soñaba que me quedaba desnuda, de repente no tenía con qué taparme y todo el mundo podía verme así...
Pesadillas. Problemas. Sentido del ridículo, timidez...
Aquello de quedarme desnuda era algo que me atormentaba mucho. Incluso despierta, que no se traspase la ropa, que no se noten los pezones a través de la camiseta, no ajustada, no demasiado fina, no demasiado transparente. La puerta del baño bien cerrada, atráncala con el pie, no la vaya a abrir nadie mientras meo.
Evita sudar, evita los olores, evítalo... Que nadie sospeche que tu cuerpo transpira, que meas, que te pedeas, que cagas...
Ya no me atormento así, eso fue en la pubertad (aun me acuerdo...).  Pero a veces la inseguridad, el temor de no poder con algunos problemillas hace que estos se disfracen en mi cabeza de bichos que ya no acechan en la oscuridad, si no que me asedian en masa, o de agua que lo inunda todo...
He ido evolucionando (sí, un poco.. jaja). Mis problemas y temores también, así como mis pesadillas.
Ahora le planto cara a los bichos de mis sueños, muchas veces, pero antes, hace ya algún tiempo, tuve un sueño que supuso para mi un punto y aparte. Mi madre cogía las serpientes y riéndose, casi burlándose de mi les decía a los demás presentes en el juicio de valor mientras el bicho se retorcía medio suspendido en el aire: "jaja mirad de qué tiene miedo... jajaja, ¡pero si no hacen nada!". Lo pregonaba a su alrededor dirigiéndose finalmente a mi.
Entendí que era una lección que mi madre me daba en sueños. Los problemas se hacen más pequeños si no tienes miedo de afrontarlos. Aun así el miedo es difícil de espantar, y las inseguridades. El hecho de que las cosas vayan bien ayuda mucho a encarar lo siguiente que te llegue, es cierto.
Siempre vi a mi madre como una mujer fuerte, que luchó mucho en la vida. Vivió tiempos muy difíciles, así que no es extraño que la vea como una especie de heroína, y que alguna vez se me haya pasado por la cabeza que quizá yo no hubiese podido afrontar muchos de los problemas con los que ella se topó. Los tiempos han cambiado mucho, mucho.


También he soñado muchas veces que tengo que llegar a un sitio importante, a una cita, a un examen... y no doy llegado nunca porque todos son obstáculos, impotencia en grado superior!!  O darme cuenta de repente de que he olvidado algo importantísimo, por ejemplo a mi niño!!! que se me ha quedado sólo!!! Cómo podría pasarme algo así!! Eso sí que es una pesadilla.


No soy una sinvergüenza (todavía me queda mucho que evolucionar jaja) pero, no siento pudor mostrando aquí algunas de mis intimidades. Claro que esto no llega a ser pornografía, puede que algo de erotismo y provocación sentimental haya, pero no llego a mostrarme demasiado grotesca, creo que no...jaja.
Quizá si mis sentimientos fuesen más desgarrados, si no pudiese controlar esta especie de droga exhibicionista, si cada vez sintiese más necesidad de desnudarme, si temiese llegar a arrancarme la piel para satisfacer las ansias...  no podría mostrarme aquí... O quizá sí. Yo qué sé hasta dónde, de qué manera acabaré mostrando y... por qué. 



jueves, 17 de diciembre de 2009

Jugar con fuego

Y sigo pensando...


Dragón rojo con Dragón rojo.... pouf... se esfuman con una pequeña llamarada


Podría escribir sobre las vidas que me cruzo...


Estación con Estación... desaparecen en medio de estrellitas...


Desde que escribo aquí, en el blog, me ha salido vocación de paparazzi de lo que me rodea.


Pájaro con Pájaro... desaparecen sin más... qué decepción... A ver si hay más dragones...




Al final no escribo sobre ellos porque me parece invadir sus intimidades. Aunque algunos serían unos personajes protagonistas interesantísimos, con infinitas posibilidades..


Flor con Flor... qué bonito..


Pero al fin, qué hacen los escritores, sino escribir sobre sus vidas y los que los rodean.


Cinco con cinco.


Pero yo no soy ninguna escritora, o sí, pero no una famosa, de renombre.. No. Soy una simple aficionada... Tiene sus ventajas: eres libre. Casi nadie sabe que escribes aquí, nadie que se pueda reconocer y le parezca mal...


Cinco con cinco.


Nadie sabe de quién o de qué hablas, lo que te inventas o lo que es real. Nadie sabe nada. Ni siquiera tú misma, que estás escribiendo...
A veces me siento una niña armada, que juega con fuego... despreocupada e inocente...


Pero qué!?.... CINCO CON CINCO... Mierda! si no son pareja!... Unos son bambúes y otros son platos... qué tonta!


Dejaré de pensar... 
O no.


Vientos y Dragones, son Honores ¿Será por eso que me gustan?
¿Que si quiero seguir con el diálogo de la victoria?.... Claro, pero antes... un poco más de fuegos...




jueves, 10 de diciembre de 2009

Here comes the rain again

El cielo derramó generoso el líquido elemento. Pudiera parecer una fiesta, pero creo que estaba enfadado. Cayó la lluvia con fuerza y no calló, estrepitosa hizo crecer los ríos, la tierra se ahogaba en los charcos, incapaz de absorber tanta cantidad en tan poco tiempo...
La lluvia, hacedora de universos creativos, evocadora de recuerdos y mentiras del pasado, del presente, del futuro. Nos moja, nos empapa, nos hace buscar refugio, cariño, amor, y todo lo demás... Que no nos lleve la riada, que no nos lleve...
Here comes the rain again.
Siempre me gustó la lluvia (limpia purifica riega..). Me recuerda cosas, también me hace soñar, y me admira su poder evocador, en todos. A la mayoría les trae recuerdos tristes, y les hace echar de menos. Muchos la identifican con el desamor, con la tristeza, con el desencuentro...  Algunos dicen que siempre ha llovido en sus corazones.
Así que hay quien no la soporta, la lluvia.
Alguien que conocí y que ya no está no podía ver llover, cuando se nublaba el cielo se oscurecía su rostro  enfermo de preocupación sin dejar rastro del sol que un día había sido. La lluvia parecía hundirla en su ya demasiado profundo agujero, como si fuese a llenarse de agua asesina, que hubiese podido ahogarla. Y no fue la lluvia. No.
La lluvia nos recuerda a las lágrimas. Las nubes que lloran.  ¿Y el corazón también? ¿Oscurecido por tu ausencia? Sí: eso lo escribí algún día, hace mucho tiempo... Ahora me resulta bastante cursi... Quizá porque no es auténtico, eso me dijo Raúl un día, aquí mismo, que lo auténtico nunca es cursi. En aquellos días tampoco lo era, cuando lo escribí quiero decir. Sólo eran delirios de adolescente inmadura. Ay, pobre de mí, si yo supiera lo que era el amor, de verdad, por aquel entonces...
¿Y si son  los ángeles que mean? : )
 El ciclo del agua.
Llueve, llueve, como tinta transparente...
Pero también llueven sapos, a veces, y otras cosas, lo sabéis, sí, lo sabemos..
Aun disfrutando de la lluvia, de vez en cuando tiene que escampar, porque ya no somos peces.
Lo que ha llovido desde entonces...



martes, 1 de diciembre de 2009

Disociada no: Es_TRES_ada

Soy muchas a la vez. Al menos tres, aunque a veces cada una se divide en otras tres, y así sucesivamente... 3 veces 3 son 9. El 9 es un sobresaliente. El 9 es el número de mamá, así que lo adopté desde pequeña como mi número de la suerte. El 8 esta muy bien también, es mágico, pero ahora ya sé por qué: porque son dos treses entrelazados entre sí, formando un infinito curvo y notablemente hipnótico. No sabes donde acaba uno y donde empieza el otro. Sólo tiene un fallo que hace que no llegue al sobresaliente, y es que son 2 treses, no 3. Y de qué forma podríamos entrelazar tres treses, sin multiplicarlos o dividirlos, sin sumarlos ni restarlos, dejándoles ser... cómo... 
Un trío. Un trébol. Pero en un trébol los treses están incompletos... Geometrías superpuestas e imposibles de ser. 
Y en el sexo pasa lo mismo. Y en el amor. Siempre alguien se queda fuera. Siempre un pequeño desequilibrio que hace a alguno infeliz. Y si la miras a ella no me miras a mí. ¿Y si puedo vivir sin ti pero no sin ella?
Oh vaya!... Cómo he llegado hasta aquí?   Yo iba a escribir... sobre la Navidad??  Creo que lo pensé dos veces, y a la tercera, me salió esto... 
3 eran tres las hijas de Helena, 3 eran tres, y ninguna era buena.
Y 3 tristes tigres descansaban en un trigal. ¿O no descansaban? ¿Acechaban quizás? ¿cazaban? ¿follaban? ¿qué era lo que hacían?
Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor...


Y un tercero en discordia. Pues a lo mejor no. Para discordar hacen falta dos, uno para cada lado de la cuerda. Un tercero debería darnos la razón, al menos a uno de los dos. ¿El tercero es la misma cuerda? Y puede ser. Tres dimensiones conocidas. Y luego habrá que multiplicar por 3 hasta llegar a las demás, seguro. Tiene que ser. Dos opuestos (que se complementan y a la vez se contraponen...) y uno más que resuelva y ya tenemos un equipo que funciona. Así parece lógico. Electrones, neutrones, protones... y hay más ternas. Tres son una familia. Dos parece que sólo llegan a pareja... Lo natural es tener hijos para considerarse una familia, al menos uno que rompa la paridad.


¿4 elementos esenciales? Y no. El fuego no es un elemento propiamente dicho, es más bien la manifestación de una reacción química, una combustión. Los estados de la materia son 3: sólido, líquido y gaseoso. Los auténticos elementos son tierra, agua y aire. 
Alto largo y ancho. 3 dimensiones, por tres: añadiendo el tiempo, esto es, ayer, hoy y mañana. Pasado presente y futuro. Ya son 9. Qué nona, la realidad...


Nos pone nerviosos, la imparidad, pero es así como es, por mucho que luchemos contra ella y nos juntemos en pares, lo natural es 3, aunque a veces no consigamos ver más allá con nuestro par de ojos (¿existe ese tercer ojo invisible?) ni consigamos percibir toda la realidad con nuestros órganos pares... Creo que estamos cojos, que nos falta una pierna, un ojo, otro agujero en la nariz... y alguna cosa más... ¿o quizá están ocultos? 
Es un misterio, la trinidad, sin duda lo es...


Y aun hay más, porque con los pares cabe el empate. Los empates no nos llevan a ningún sitio... para moverse hay que desequilibrarse mínimamente, tirar para delante, para atrás, para un lado u otro. Uno debe dirigirnos, aunque sea desde dentro de nosotros mismos. Al menos tres para que uno desempate...


¡Hasta los espíritus de Dickens eran tres!


¿¿Y qué me decís de los trisqueles celtas??
Según la cultura celta, el trisquel representa la evolución y el crecimiento. Representa el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución y el aprendizaje perpetuo. Entre los druidas simbolizaba el aprendizaje, y la trinidad Pasado, Presente y Futuro.
El 3 es la solución. 3 veces 3. Nueve.
Este año caerá en 9. La lotería de Navidad. Sí.


Y si no toca, ya tocará. Lo importante es la salud. Y digo yo, deberían dar el día libre a los que trabajan en los Centros de Salud el 22 de diciembre ¿o no?
Y yo... caray.... ¡entro a trabajar a las 3 de la tarde!
Será mejor que me desestrese.


Desestrésate tú también. 
Y tú.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ilusiones

 Qué le vamos a hacer...
Estámosche Ben
Sí. Ben. Ben.
Ni siquiera pueden dar vueltas alrededor del tronco como si fuese un improvisado tiovivo. Colocadas así, apuntando hacia el cielo como si pudiesen despegar en cualquier momento, ilusionan mi vista un vez más. Una ilusión. Ellas brotaron cerca del suelo, así que envidian a las mejor colocadas, arriba, en lo más alto de la copa del árbol. Pobrecitas, como si cuando al fin sean libres (en el momento de escribir estas letras ya lo son...) les fuesen a quedar fuerzas para algo más que dejarse llevar por el arbitrario viento hasta el suelo. Muertas, bellos cadáveres amarillos, pardos, marrones, casi negros, transformándose en humus... en humus... en comida, en comida para el árbol, su árbol, nuestro árbol...
Y las ilusiones son lo más importante. Porque si no hay ilusión qué nos va a quedar en vida.... Por mucho que se tenga, por mucho que se pueda tener, si no existe la ilusión se acabaron las ganas de vivir, los sueños... los sueños... que no se acaben los sueños. No. De momento... No.


Ese árbol que plantamos un día delante de la ventana de la cocina es un espectáculo. Todas las estaciones nos regala la vista, nos regala ilusión, over and over and over again.






lunes, 16 de noviembre de 2009

Danzando con el fuego

Me mojé mucho. Es que cayó una buena. Ven, pasa, me dijo seductor. Sácate esa ropa, ponte cómoda.
Me quedé mirándolo, con gesto divertido. El sonrió, seguro de sí continuó: Encendí la chimenea, mira que fuego más juguetón...
Y lo hice, ¿por qué no?...  Me quedé hipnotizada con su baile, sensual y caluroso. Me quité la ropa... y bailé... con él.
Todos y todas bailamos con él  ¡Menuda fiesta! Y quién podría haberse resistido...
Es que nos mojamos mucho, y no es plan aguantarse con la ropa puesta... toda mojada...



jueves, 12 de noviembre de 2009

Casi SER o casi, NO SER

¡¡Mira mami lo que hace!! ¡Es fascinante!



Fascinante.... jejeje. Tiene cuatro años y lo fascinante es verlo mover el ratón un poco torpe, porque sus deditos apenas llegan para darle al botón que mueve el mundo virtual. Pero ahí está, fascinado, enganchado al robot!! Machinarium se llama el juego que lo tiene embobado. Ya sabe abrir el juego, pasar de pantalla y... ¡¡machacar a su madre para que lo saque de apuros en los rompecabezas!!
A mi me tiene asombrada cómo gana destreza y rápidamente aprende cosas que para nosotros, a su edad, estaban tan lejos....
Y ahora casi todo está aquí, encerrado en esta máquina cuyos cables llegan hasta el infinito y más allá: trabajo, arte, ocio, comunicación, respuestas, sociedad, pasado, presente, futuro, todo lo que pueda hacer falta, y ya casi no sabemos vivir sin la máquina, casi no podemos vivir sin la conexión... 


Parece que si no eres aquí, casi no eres. Y quizá en un futuro, y no muy lejano, los que no estén aquí, de alta, con su perfil, su puesta en escena, en el mundo... virtual, simplemente... y casi casi... NO EXISTAN!


¡Mira mami, arranqué el váter! ¡Lo conseguí!


Un poco de poesía difusa:



jueves, 5 de noviembre de 2009

Bittersweet


El árbol es un Liriodendron. El viento todavía venía del Sur, húmedo y caliente, confundiendo a las pobres hojas: las que no saben si dejarse caer y las incipientes que todavía brotan sin entender que hace la generación precedente por allí.... ¿Acaso no quedaron en dejar desnudo al árbol?
Estos cambios, este improvisar, no va nada con el espíritu natural. Acabaremos desquiciados...


La música es de Apocalyptica y los que cantan son  Ville Valo, de HIM, y  Laury Ylönen, de The Rasmus,
Y quienes mejor que los finlandeses van a saber de la llegada del  F R I O
Emocionante contraste de voces, enredadas en esos desgarradores Cellos...

viernes, 30 de octubre de 2009

No va a ser tan sencillo

No va a ser tan sencillo. Un empujón me hace rodar ladera abajo, hacia el ardiente abismo.
¿No quieres arder? oigo desde todas direcciones... Pues arde, arde querida... Desearás haber muerto para  cuando llegues abajo.
En el primer golpe, la carcasa de hielo que me cubre se rompe en mil trozos, que se subliman de inmediato, mezclándose con los vapores que me queman por dentro cuando los respiro. Así que sigo viva. Las llamas están muy abajo. Esto parece la caldera de un gigantesco y profundo volcán. Mis párpados recobran la movilidad, y puedo cerrar los ojos para no marearme de dar tantos golpes y vueltas. Desmadejada como una maltrecha muñeca, frena mi caída un saliente preparado para mi siguiente tortura, un poco antes de llegar abajo, lo justo para no abrasarme, pero sí chamuscarme un poco. Muy lejos de cualquier intento de lucha, noto como mi carne ya no está congelada, ahora se va haciendo a fuego lento, produciendo un olor característico... ¿A qué sabrá mi carne guisada? Tengo hambre. Soy consciente en este momento de que mi cuerpo, más que dolorido... está hambriento. Se me ocurre que es peligroso para mi integridad física que el hambre supere al dolor, divertida ocurrencia que me hace sonreír... Sin duda enajenada, acabo en una triste y dolorosa carcajada que no me suena familiar. Ni siquiera me reconozco... ¿Por qué no habría de comerme?
En realidad no puedo distinguir el hambre de la náusea.... Esa pequeña anomalía me acompaña desde que era una niña. Llegaba a casa del colegio y le decía a mi madre: Me encuentro mal mamá, creo que tengo náuseas.
Mi madre me miraba de reojo, mientras no paraba de cocinar: ¿No será debilidad?
¿Debilidad?
Ella concluía: Sí, lo que tú tienes es debilidad. Toma (me daba un trozo de pan) come esto y ya verás que te sientes mejor...
Tenía razón: siempre es debilidad...
Ahora, esperanza absurda, busco un trozo de pan que le dé, una vez más, la razón a mi madre, pero sólo hallo cenizas, vapores, humos y calor. Y si ella no tiene razón ya nada es razonable, ya nada tiene sentido...
No te equivoques, querida,  que no encuentres pan aquí no significa que no te curase si lo hubiera y pudieses llevártelo a la boca.
Tiene razón, y presume de quererme, hipócrita. Porque es cierto que ya no estoy congelada, que ya no hace frío... pero sigo sin poder moverme, molida de los golpes de la caída. Mi cuerpo se ha roto en mil piezas reunidas todas en este saco de piel humana. Bonito bolso... Y no, bonito recipiente. Me cocino lentamente en mi jugo... en mi sangre que empieza a alcanzar el punto de ebullición...
Al fin estoy aquí, a las puertas del infierno ¡sin alcanzarlo! ¡Y siempre este casi de sufrimiento extra! Mejor morir de repente, y no esta agonía.
Pero sabes bien que debes sufrir. Esto es así. Se llama Purgatorio, querida...
¿Querida por quien? ¿Acaso lo merezco?
¿Lo qué? ¿El Purgatorio, o que te quieran? Y ambas cosas significan lo mismo. ¿No lo ves? Es simple: alguien que te quiere piensa que te mereces una segunda oportunidad, pero antes has de pasar por el Purgatorio.
Será un broma, que me quiere, digo...
Y todo es una broma: la vida es una broma, la muerte también... Lo infinito es muy aburrido, querida. Tenemos que entretenernos en algo. Vosotros los mortales podéis divertirnos un poquito... Aunque siempre acabáis siendo aburridos. Pasa en todas las partidas. LLega un momento en que debemos buscar un juego nuevo...
Juego Revuelto.
¿Cómo?
Alto.
No seas insolente. No le hables así a tu Dios.
A la mierda. No quiero este nepotismo inhumano e indivino que ni yo me merezco. ¡¡Mándame al infierno de una vez!!
Así sea.


martes, 27 de octubre de 2009

Disparadas por el viento las gotas de agua nieve se me clavan en la piel desnuda

Disparadas por el viento, las gotas de agua nieve se me clavan en la piel desnuda. En ángulo agudo apenas avanzo contra los elementos que me rechazan severos, atacándome sin tregua sobre la espesa, fría y cegadora nieve. Ya no siento los pies. Descalzos, se han convertido en congelados palos que se van clavando en el suelo helado, escalando en esta horizontal e inclemente montaña. Mis momentos de vida están contados. Mi carne se congela durante largos segundos, que el recuerdo aprovecha para traerme fugaces fantasías, de los días de invierno al lado de la chimenea, del olor del fuego, del crepitar de las llamas. Pero nada consigue acallar el silbido del viento omnipresente... Calor. Sueño con el calor vital. Y lo sueño ahora, acrecentando la vívida sensación de que la fría muerte, me pisa los entumecidos talones...
Debí ser muy mala para someterme a este castigo autoinfligido. Hago un pequeño montículo de nieve y me respaldo en él, recogiendo mis piernas, acurrucándome de espaldas al asesino viento, que insensible, sigue silbando esa pegadiza marcha fúnebre. Estoy cansada de luchar, no adelanta mi fin, sólo prolonga mi agonía ¡Me dignifica! Pero ya tengo suficiente. Una vez más caigo en el pecado de la autocompasión. ¿Dónde he acabado y por qué? ¿Qué hago desnuda? Son preguntas demasiado obvias, cuyas respuestas no me hacen falta. Este, es mi sitio. No sé por qué, pero así es...  Al parecer, me merezco esta mi suerte. 
Me acurruco y me froto despacio sin apenas sentir nada, ni siquiera la aspereza de mi piel erizada, que observo de cerca mientras el hielo forma una gélida vestidura, que se mantiene unida a este trozo de carne medio muerta, como un natural velcro. Qué color tan extraño, el color de la muerte... que apenas aprecio ya. Es como un pesado y extraño sueño. Qué seré yo, y por dónde saldrá esta pena que llevo aquí, en la boca del estómago, ahora que no puedo llorar, que mis lágrimas se me adentran más y más para no salir a congelarse sobre mis mejillas, que mis ojos son cristales rígidos que ya no pueden ver. Imposible cerrar los párpados, aunque pesan mucho, mucho, cada vez más, con un montón de nieve acumulado en mis pestañas, a punto de precipitarse al vacío, ¡al infierno!... Ya lo veo. ¡Toda yo me caería al ardiente abismo!... Trágico equilibrio al borde, porque no puedo moverme, el deseo no es suficiente, ya no tengo voluntad, sólo soy una fría piedra de hielo, dormida, no... Muerta quizá. Soñando eternamente con esas llamas... 


Y este frío, también quema. 


Y habrá que conformarse...


Quizá venga el sandman y me lleve... a la tierra de nunca nunca jamás...

martes, 20 de octubre de 2009

Quiero saber...

No encuentro el libro de las respuestas. Qué contrariedad. Qué desazón.
Quizá me valga beber de la fuente de la sabiduría.
 
Esta no es la fuente de la sabiduría.
Lo sé.
No calmará tu sed.
Lo sé.
Olvídate del tema.
No puedo. Beberé de todos modos... quien sabe...
El libro tampoco te va a curar esta ignorancia.
Lo sé.
Es más: ¿qué te soluciona saberlo? ¿acaso harías algo diferente?
No. Supongo que no.
Entonces?
Debo encontrarlo.
Qué estúpida eres a veces.
Lo sé.
Pues pon remedio.
No puedo.
Sí que puedes.
Estúpida.
Imbécil.
Ignorante.
Lo sé.




Y se me ocurre que saber y saborear deberían ser (¿lo son?) de la misma familia léxica. Que nos gusta como sabe el saber, aunque a veces las respuestas sean amargas... ¿Es mejor saber de todos modos? ¿Y si el conocimiento es como el agua, incoloro, inodoro, insípido? Y no. Siempre lleva sales.
No todas las aguas son iguales.
Todas tienen sus matices.
Como las respuestas.


Gif: Fonte en Bueu


Pd. Mis defectos personales

jueves, 15 de octubre de 2009

Una mano

Echar una mano. Y hoy me siento una mujer literal (¿cómo se baila eso?), así que me parece una expresión macabra... que suena a peli de miedo.
Necesitas algo más que una mano. Además no me la voy a cortar...
Será sólo una temporada: échale la mano.
Está bien, pero quizá se asuste...
Creo que más no se va a asustar.
Llevas razón.

Una sombra borrosa recorre la blanca y virginal página en espera, de pie, porque ahora esperan de pie, ahí, en la impresora, multifunción, que tanto te hace una fotocopia, como te escanea, como te lee una tarjeta de fotos. La sombra borrosa me hace daño en los ojos. No puedo enfocarla. La misma sombra está desenfocada. Sólo puedo ver una sombra desenfocada que se mueve en la hoja clara, iluminada como la luna, por el sol. Es de una mosca en el cristal de la ventana.  De vez en cuando hace ese ruido de mosca, tan molesto.. y vuela intentando atravesar el vidrio hacia el exterior, por un lado, por el otro. Pero se encuentra con la misma dureza. Y sigue terca en sus trece...

La jefa ha resultado ser chillona, una de esas voces que cuando se alzan un poco resultan molestas, como la mosca en el cristal, igual, o como mi suegra.... bueno, o casi... Se le sale el carácter por la boca, haciendo gallitos... Esos gritos que no vienen a cuento, para decir Eh! estoy aquí! y soy la jefa aunque no tenga ni idea... Guárdame esto y hazme aquello. Es así ¿verdad? me pregunta luego, a mi, en voz baja. Sí, sí. Qué extraña sensación...  Y ya se ha llevado algunas broncas, injustas, sin duda... Contéstales que se pasan, que no se te suban a la chepa, intento avisarle. Ella asiente y valiente se prepara día a día. Vente conmigo a la reunión, por favor, que quiero que venga alguien que conozca los temas. La noto preocupada. Sí mujer, claro que voy, no te preocupes...

¿Y que no se preocupe?
Y no. A mi el coordinador y el jefe de servicio no me imponen absolutamente nada. Me respetan, creo que hasta me tienen cariño... (¿será mucho decir?... Naaaa). Yo casi que también.  Pero es que yo respeto prácticamente a todo el mundo, sin distinción, así que no hay mérito para ellos.. No. Soy de las que busca justificación para todo tipo de actos. Y pienso que todo el mundo es bueno, en el fondo... aunque sea muy en el fondo. Aun así desconfío, porque las personas buenas también hacen daño, a veces sin querer, otras porque creen que tú eres malo y te mereces lo malo que te hacen, o por ignorancia, oh sí, la ignorancia es muy mala... Bueno, y no digo que esté bien, ser como soy, pero así soy, así  me sale ser... Y también hice daño. Y probablemente lo hago. Y probablemente lo haré. Pero no soy mala. No me creo mala, ni siquiera cuando pienso en la faceta sexy de la maldad me sale ser mala. Porque para ser mala, una mala chula, una mala sexy.... hay que ser muy buena... o resultas ridícula.

Soy capaz de matar a la mosca molesta de la sombra distorsionada... Con este matamoscas naranja del Todo a Cien de los chinos. ¡Es que me jode la virginidad del papel soleado! y quiero que se calle... ¡ya!

Y me acordé ahora de cuando escuchaba a Bon Jovi.  Me acordé de cuando yo ensayaba para hacerme la mala.... la mala sexy... delante del espejo, con aquellas canciones... de los heavys pijos... jaja
Quizá retome los ensayos....

...wait a minute, wait a minute...

sábado, 10 de octubre de 2009

El misterio del ronroneo

El ronroneo es un misterio.

Un mantra puede ser una sílaba, una palabra, una frase o texto largo, que al ser recitado y repetido va llevando a la persona a un estado de profunda concentración (dhāraṇā)

Yo creo que es el mantra de los gatos. Deben ser de los pocos animales que meditan, ¿por delante del hombre?... ¿por delante de la mujer? jaja. ¿Os escandaliza que contemple la posibilidad de que seamos de especies diferentes, los tres, gatos, hombres y mujeres?
¿Y para qué queremos concentrarnos? Es más... ¿en qué queremos concentrarnos? ¿qué necesitamos meditar con tanta entrega?
¿Hedonismo y egoísmo??
Concentración, en nosotros mismos. Introspección. Concentrarnos en lo bueno, en la intensidad del ser, en nuestra importancia (sin pararnos aquí a discutir el tamaño...jajaja), en lo trascendental de nuestra existencia. Ei, que yo no sé nada, sólo aventuro, sólo vomito... con mayor o menor acierto. Claro. Claro que a veces me salgo del tiesto... Claro. Cuestión de puntería, cuestión de suerte... sí. Más que de talento. Y Claro.

¿Y no es nuestra entrega a los demás lo que debería hacernos felices?

Pero hay que cuidarse, no te vas a entregar así, de cualquier forma... Deberías cuidarte para poder darte en la mejor de las condiciones posibles. Qué bonito...
¿A caballo regalado no se le mira el diente?
Bueno, el que lo regala debería hacerlo, por ética, por auténtica generosidad.


Claro.
Claro no hay nada (qué pesada soy...), aunque algunas ideas se nos presenten así, seductoras, elegantes... ¿cómo van a ser mentiras siendo tan resultonas?. Todas tienen algo de mentira. Y a veces, lo son casi de principio a fin. Una montaña de mentiras formando parte de toda una falsa historia... Patrañas. Si es bonita queremos creerla como auténtica... la historia. ¿Y por qué no?. En cierto modo no nos equivocaremos, porque algo de verdad hay siempre en una mentira, y algo de mentira hay siempre en toda verdad. A veces es un fifty fifty. Lo sabemos. Lo sé, sí, eso sí que lo sé.

Los gatos ronronean cuando algo les gusta. Se concentran en el placer que les produce.
Y cierto es, que resulta agradable acariciar a un gato ronroneante, nos gusta, nos relaja... Respuesta condicionada. Tú los acaricias más porque te gusta su ronroneo. Ellos ronronean más para tener más caricias... Lógico y normal. Parece de verdad...

Pero no todo lo lógico es verdadero. Aissss, con la de verdades absurdas que nos rodean....

Y con esto de los mantras me acuerdo de Tina Turner, que cuando tocaba fondo se refugió en ellos. La ayudaron a levantar el vuelo y alcanzar la calma después de su intempestiva relación con Ike. Claro que Tina debía dar a los mantras una dimensión especial, con esa voz desde las entrañas... Uisss. Sí.

Y como muestra, un botón:



Y estamos rodeados de mantras, sólo hay que saber escucharlos, sentirlos... hacerlos tuyos... Ui, sí, ya lo creo que sí. Todo trabajo tiene su mantra, su ritmo, su cadencia especial, que te ayuda a concentrar tus sentidos en él. Entrégate con amor, y todo saldrá bien, como la seda, suave, suave... así, así...  En todo hay mantras, en todo hay poesía, en todo hay sexo, amor, entrega... Búscalo, por que si lo encuentras... será tuyo... por arte de magia.

lunes, 5 de octubre de 2009

Y el Otoño de los 38, que no da llegado...

Y ahora llueve. Al fin, dice la mayoría. Pero no hace frío. Es como una tormenta de verano. Y la vegetación está hecha un lío... El Otoño no acaba de llegar. Las leñeras están llenas, preparadas. En la nuestra algo se está comiendo la leña. Unas mandíbulas potentes la hacen crujir a cada dentellada. De vez en cuando me giro, desde la mesa de la sala a la que estoy sentada cenando, o comiendo, para intentar sorprender al bicho en su banquete de la leñera al lado de la chimenea.... Pero sólo puedo escuchar, sobrecogida...

El día de mi cumple, San Miguel, festivo en donde trabajo.... qué bien, hizo día de playa. Y allí nos fuimos. Me regalé algunas fotos bonitas, a medias con mi niño, que también quiso participar... Además me regalé un estar tan a gustito, en la arena mojada, dejando que las ondiñas do mar  me canten el feliz cumpleaños mientras me masajean los pies.... Aisssss. Qué placer tan sublime...
Me sentí, un año más, una suertuda de calibre superior... Cerquita de los 40 ya soy toda una mujer... jajaja
Tengo todo lo que deseo.
Lo único que enturbia mi felicidad es el saber que cualquier día algo malo pasará... que no todo siempre puede ser de rosa y miel.... Son ganas de amargarme, lo sé. Pero disfruto el momento, eso sí...

Y bueno, las fotos a contraluz, en el atardecer de la playa de Samil, con las estrellas brillando en la superficie del agua... me trajeron a la cabeza la canción de Marta con Slash, con "esas que brillan aun estando al Sol" y el "píntame toda con la arena"... Sí.



Obsérvese que el 8 vela de la tarta no es más que un 5 disfrazado con plastilina!!!  jajaja
El ingenio de la familia...


Pd. Y síii... bailemos el Rock en Samil!! (sugerencia de Möbius)


lunes, 28 de septiembre de 2009

¿Y si tod@s somos Un@?

El húmedo espacio vuelve a hacer su magia. Magia húmeda y caliente. Pienso, pues me mojo, en los universos encerrados unos en otros, como las muñecas rusas, como la materia, que se reúne en átomos, se organiza en moléculas, proteínas, luego células, en tejidos, y seres, especies, colmenas, manadas, bandadas, en planetas, en galaxias, en universos... y ya no se puede leer más, la letra es demasiado grande, es la mampara de esta cabina que delimita el espacio de baño, en donde se halla encerrado nuestro finito conocimiento. Y si volvemos hacia abajo, hacia adentro, hacia lo más pequeño, no leemos menos que las partículas subatómicas, que sin saberse muy bien por qué, se clasifican en ternas, en familias de impares que forman las mínimas partes de la materia conocida... y lo que nos queda por conocer, y lo que jamás conoceremos... donde todo se confunde, cerca de la pura energía, allá donde la existencia es efímera, como un destello, un espejismo, un fue y no fue.... Y eso es la rejilla del sumidero, en donde nuestro conocimiento se queda atrapado como los pelos, pudiendo llegar a atascarlo todo, sin poder pasar...
Infinitos organizados hacia arriba y hacia abajo, hacia la derecha y hacia la izquierda, de lo más pequeño a lo más grande. Y el caos... ¿dónde está el caos? El caos es lo que nos desordenó en el principio.
¿Al principio éramos uno? ¿Acaso éramos tres? Dos no, imposible, tendríamos que haber sido contrarios y nos hubiésemos aniquilado quedando en Nada.
Acaso no es el caos el que nos divide una y otra vez, el que nos destruye, nos desintegra.... sin éxito. Sin éxito porque un impulso vital, una atracción, un suerte de... Amor, nos vuelve a recombinar, a unir, a organizar, en moléculas, células, tejidos, seres, colmenas, manadas, bandadas, planetas, galaxias y universos. Pero si al final fuésemos dos, y contrarios, nos aniquilaríamos, y quedaríamos en Nada. Así sería extraño llamarle Amor a esta atracción. Del Amor al Odio, del Ser al No Ser. Y quizá el Caos sea el auténtico Amor, en este mundo de engañosas apariencias...
- Pero el Universo se expande - me dice Pitima cariñosa al oído mientras me frota la espalda con la esponja jabonosa.
- Cierto, y a la vez la gravedad reúne a los planetas en torno a los grandes soles, formando esas galaxias, y esos cúmulos de galaxias, arrimando la materia, queriendo reunirla de nuevo en ese único ser primario que podríamos llamar Todo, o también Nada - me dice al otro oído otra Pitima que me masajea suavemente el cuero cabelludo con el champú.
- Chamádelle X- les digo yo, Pitima, la mimada - Todo esto me recuerda aquella novela de Paulo Coelho, Brida, donde desarrollaba toda aquella teoría de las "otras partes", de cómo nos dividíamos una y otra vez de generación en generación, y el principal propósito de las almas reencarnadas era encontrar, al menos, una de esas Otras Partes. De esta forma se explicaba que no sólo hubiese una "otra parte" de cada uno. Todos tenemos muchas partes, y algo nos empuja a  reunirnos de nuevo, en uno... por Amor.
- ¿Te acuerdas qué graciosa forma de distinguir a tu Otra Parte en aquella novela?- me pregunta Pitima, que me espera cómplice con la toalla desplegada para envolverme amorosamente
- Claro que me acuerdo: l@s bruj@s podían distinguir claramente a sus Otras Partes por un punto luminoso en el hombro izquierdo - sonrío sabiéndome la lección.
- Pero piénsalo bien, si al principio éramos uno... ¿no somos acaso todos Otras Partes?- advierte la otra mientras me desenreda el pelo con sumo cuidado.
- ¿Te falta mucho? Vamos a llegar tarde- me chilla desde fuera el Druida
- Venga, vamos! - me digo - vosotras dos también, pero calladitas ya! que me entretenéis!




Pd. Y las canciones que me salieron al paso en los comentarios:

lunes, 21 de septiembre de 2009

Don Diablo

Ali está deprimida. Piensa mucho en la muerte. Hace un tiempo se llevó un disgusto porque pensó que sus padres eran pobres, y, por extensión, ella también lo era.
- Entonces, mamá ¿nosotros somos pobres?- le preguntaba con voz desesperada
Y pobres no son. De hecho Ali está deprimida porque se aburre, estoy convencida. Si tuviese que luchar para vencer la pobreza  no estaría deprimida: no tendría tiempo!!
Pero su sufrimiento es real. Lo está pasando mal. Se hace adicta a internet. Chatea y acaba en lugares poco recomendables para una adolescente. Tiene 21 años, pero no es adulta, ni madura. Tiene la edad mental de una niña de 12 años. Si no hubiese nacido aquí, si no la hubiesen educado así... habría ya vivido una vida, y sería una persona madura, pero así está siempre anhelante, incapaz de saciarse de sueños de imposible perfección. Tonta no es, y por eso se ha olvidado de lo que espera, para protegerse cuando se le acabe la esperanza de encontrar algo que la salve de la insoportable levedad del ser (y qué buen título para un libro ¿verdad? jaja). Y la sobredosis de ocio la ha llevado a barrenar tanto, a pensar tanto, que ha acabado ya en la idea básica que ronda siempre a los desganados de la vida, en la solución a esta enfermedad vital: La Muerte. Y no es que quiera morirse, lo que le da pereza es luchar por la vida, porque al fin, es una batalla perdida. Le tiene mucho miedo a la muerte y no entiende que no tenga alternativa.... que esa sea la única solución final. ¡Es tan deprimente!
Y todos nos vamos a morir. Pero mal de muchos, consuelo de tontos...
Mientras teme y espera a la muerte va 2 veces por semana al psiquiatra. Luego se encierra en su habitación y se zambulle de nuevo en la red, intentando que alguien la atrape, que alguien la salve. Quiere emborracharse con algo que le haga olvidar su angustia existencial...
Y esa terrible teoría: El miedo atrae aquello que se teme.
La madre de Lu hizo que yo, cuando tenía algo menos que la edad de Ali, estuviese casi un mes sin dormir, porque el diablo se me iba a meter en el cuerpo. Vimos El Exorcista y ella nos lo advirtió, a mí y a su propia hija, con una cara muy seria: "no le tengais miedo, que el diablo se ceba en los que le tienen miedo...."
Estaba condenada. Yo estaba condenada.
Era una adolescente inmadura. Y sí, el diablo estaba a punto de meterse en mi cuerpo.... literalmente... jajaja. Y lo peor no fue la posesión material. ¡¡Lo peor fue que me casé con él!! Me entregué en cuerpo y alma....
Bah! Qué exagerada!!
El diablo no era tan malo. Es que yo era demasiado frágil... La culpa fue mía, en gran parte... claro que sí. Fui su perdición... jajaja  Pobre diablo, que no sospechó que le iba a pesar tanto, mi alma...
Es más: la culpa también la tuvo la madre de Lu... Si ella supiera el daño que hizo...

Ron con cocáacolá
Ron con cocáacolá
Ron con cocáacolá

jueves, 17 de septiembre de 2009

Siguiente para urgencias?

Cuando salga el médico a llamar le entrega este papel y le dice "Doctor, yo estoy para urgencias"
(Rumor de pacientes)
Sí, en la puerta 109, cuando salga le dice "Doctor, yo estoy para urgencias"


De ocho a ocho y media, en ayunas y con la orina, la primera de la mañana, coja el botecito allí, en aquel mostrador, el que tiene los dos tubitos dentro... sí, vaya vaya..
(Rumor de pacientes)
No ese no.. ¡el de los dos tubitos! ¡ese ese!

Siguiente por aquí
(Rumor de pacientes)
¡Siguiente!

Tinoninoní.... tinoninoní... tinoninoní...
Centro de saúde
...
Dígame o nome
...
¡Qué cómo se chama!
... 
O médico non muller.... dígame o nome do paciente
...
¿Mañán as nove e media?
...
Non, antes non hai
...
¿Outro día? (gshsrfsfsr)
¿Cómo era o seu nome?
... 
Xa sei que é o mesmo pero xa non o teño en pantalla, como me dixera que quería a outra cita...
...
Qué quere señora, teño a memoria dun peixe (e vostede non sabe o que ha de querer)...
...

Xa home xa, pero é que hai moitas chamadas, e non se poden contestar todas á vez...
...
Non ho non, antes de morir veña por urxencias...
...
E que o seu  médico está de vacacións.
...
Non, non hai ningún no seu lugar.
...
Repártense os pacientes entre os outros médicos, e xa non hai cita ata o xoves de tarde...
...
Pero home, se só quere remedios vaia a farmacia a buscalos e xa logo lles leva a receita...
...

Varón! 29 años! 
George Clooney entra apresurado en el cuartucho de los teléfonos, en el imposible zulo donde mi compañera y yo contestamos los insistentes y diabólicos aparatos, empujando una camilla que no tendría que caber en este mínimo espacio.... Es más... ¿cómo carallo consiguió meterla aquí, en este agujero olvidado de la mano de.....? ¿Eh? 
Rápido! Entubazlo! No hay boxes libres y necesito vuestra ayuda!
El varón está estupendamente tumbado y luce un aspecto formidable, sí... y necesita nuestra ayuda urgente... él... y George Clooney, qué paridad tan convincente...
¿Es una broma? pregunto con cara de idiota (la que me sale cuando me seducen)
No. Me hace falta esta historia y me hace falta YA. 
El de repente rechonchito y canoso médico me mira ahora con cara de mala hostia, exterminando sin piedad cualquier rastro de George Clooney, mientras repite el nombre de una niña que mi compañera teclea en el ordenador. 
050620, me canta ella atribuyéndome inmediatamente la ingrata tarea de "atender" a nuestro "encantador" pediatra (agsssrsss)
Sólo me consuela el comprobar que ella tendrá que atender la siguiente llamada, y no al formidable varón de 29 años que, oh, vaya por Dios, o por el Diablo....  lo hemos perdido.... esfumado se ha... aigssss



viernes, 11 de septiembre de 2009

No me rayo... mejor me quedo a cuadros


Rayas. Las rayas me rodean. El edredón, el toldo del balcón, mis camisetas, las líneas de las persianas, las paralelas que delimitan el camino... Mil vienen... siguiéndome, y como dice la canción: Espacio y tiempo, juegan al ajedrez.
Y no existen: una recta no es más que una curva de radio infinito. Pero las vemos y se juntan, paralelas, perpendiculares, oblicuas y tangentes, y te quedas a cuadros, rayas que han decidido delimitar un espacio en tu cabeza, pero todo depende de la perspectiva. ¿Acaso el punto en el que se cruzan es único? Y sólo si están en el mismo plano. Geométricas ilusiones... Dos puntos no pueden ocupar el mismo espacio. No te ralles... la vida... es así.
Mírala, majestuosa, planeando en el salado y líquido elemento, con los demás. No te está mirando, no me seas paranoica. Parece una persona disfrazada ¿lo ves?, pero no, esos no son los ojos. Los ojos los tiene al otro lado. Y no es casual, es fruto de una cuidada y despiadada selección. Somos como somos, son como son, porque muchos antes murieron descartados, sin descendencia, pues no eran competitivos. Así es la vida, lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo... que también lo dice una canción.
Lo leí en un blog. A lo mejor es mentira. Pero es una bonita historia, sobre los ojos y las rayas:
Al parecer en un documental unos investigadores estudiaban el comportamiento de estos mamíferos marinos. Durante las sesiones de buceo los animalitos de aparente mirada distraída parecían dejarse estudiar mejor por algunas personas... Se preguntaron como distinguían a unos buzos de los otros, así que decidieron cambiarse los trajes de buceo para intentar engañarlos, pero no lo consiguieron, las rayas seguían dejando que se acercaran las mismas personas. Fueron haciendo más y más cambios intentando engañarlas. Sólo cuando se taparon los ojos consiguieron que las magníficas planeadoras del mar se confundiesen.
Yo les pondría la canción de los Golpes Bajos y me pregunto si la selección natural las perdonará por ser tan descuidadas en su confianza...
Y que siempre haya una canción que lo dice... No lo volveré a hacer más, no lo volveré a hacer más... y lo sientes mucho.. pero la vida es así, no la he inventado yo, la selección... natural y despiadada.



lunes, 31 de agosto de 2009

La fama no pero.... What a feeling!!

Alonso va a correr en casa. Me alegro. Qué lo disfrute. Ese no podrá estar tranquilo en su propia ciudad. Todos lo conocen. Apuesto a que odia que todos lo conozcan. Apuesto a que no quiere correr en casa, a que le gustaría llevar un casco para taparse la cara en público y así correrse de gusto cuando al fin pudiese sacárselo y nadie lo conociese. ¿A lo mejor se corre con la fama? Naaaa, yo creo que se corre en el fórmula 1, que parte del líquido que pierde es en forma de semen... y seguro.. jajaja. ¡¡Pero qué bruta soy!!! Cómo se nota que a mí sí que no me conoce nadie...

- Yo quería un coche de carreras - deja la pantalla de espaldas con Alonso corriendo para dedicarme una mirada de absoluta necesidad mientras se asegura de estar lo bastante cerca de mí como para que me de cuenta... ¡de lo muchísimo que le hace falta!
- Yo también quiero uno -. Mal de muchos consuelo de tontos. Y claro que sí. Yo también quiero acelerar hasta el orgasmo, como Alonso, y perder peso en cada carrera. Sí. Lo quiero. Sí.
- ¿Sí?
- Sí
- ¿Te gustaría uno de color rosa?
-  Naaa
- ¿Y de qué color lo quieres?
-  Lo quiero azul
- ¿Azul oscuro?
- Sí. Azul oscuro.
- Pero azul oscuro es feo... ¿qué tal... naranja?
- No. Mejor rojo.
- Vale. Rojo. Cuando venga papi ya se los pido - concluye mientras vuelve a girarse para mirar de nuevo a la pantalla.
- Culeteiro, ven aquí
- Quéeeee
- Ven Aquí!
- Vaaale
Se acerca y nadie lo salva de un sonoro beso que le planto en la cara mientras lo abrazo como si fuese una célula fagocitándolo.
- Maaamiiii.... ¡¡qué me llenas de bobadas!!

Último refresco de estas vacaciones.... What a feeling!!

jueves, 27 de agosto de 2009

Quiero de las galletas esas que guardas para las visitas...

Me recreo en una extraña congoja, la que me empapa nada más respirar tu aire, tan de mar, tan salado y agreste, la que me asalta desde dentro en cuanto puedo sentir esta húmeda frialdad que me cala haciendo la experiencia tan real. Porque  hace frío, en un mediodía de agosto, con el cielo despejado y un sol pleno y reinante, emisor de generosos rayos que llueven pero inexplicablemente se pierden en algún lugar del camino. ¿Se caerán todos en el mar? Y no, el agua está tan fría que corta por estos lares, sobre todo en San Amaro, que te duelen los huesos nada más tocarla. Tampoco consiguen, los rayos del sol, calentar tus calles... quizá templar un poco, acariciarme levemente para así notar más frías las sombras que fácilmente me dan caza, y me envuelven, porque sólo el frío germina en mi piel, ahora mimada del caribe gallego.
Y así, con una suerte de alegre nostalgia, con la congoja abriéndose paso casi a machetazos desde mis caprichosas entrañas me escurro entre tus frías calles de piedra buscándote, buscándome. Eres la misma, y no. De la misma forma que es mi sombra pero ya no soy yo, de la forma en que se puede ser y no ser a la vez.
Nunca me quisiste, no te culpo, yo misma no hallaba el modo de hacerlo: de quererme. Creo que la congoja no es más que despecho, la respuesta a tu rechazo.
No me quisiste, nunca me calentaste el alma, me trataste mal, porque yo no estuve a la altura,  así que debe ser culpa mía. A Coruña, ciudad donde nadie es forastero. No se puede ser tan hospitalaria y a la vez tan arisca. Yo no soy forastera: me siento una desarraigada, que es peor.... Y me enfado contigo con el pretexto de que siempre has dejado las galletas caras para los de fuera, para las visitas, ¿y acaso no es así en todas partes?. A Coruña, tan nueva como vieja, habitada por tantos fantasmas que acechan tras cada esquina. Y algunos son los míos, lo sé, que se quedaron a vivir aquí mientras yo me calenté el alma en otros lares, más al Sur, y más al Este, donde aprendí a quererme, a sonreír, a ser. Y me quisieron sin preguntas, sin mentiras, sin más. Sólo así puedo vivir, sin frío, sin lastres, sin fantasmas, con infinito Amor.

Qué culpa tendrás tú, que sigues impertérrita tu larga vida de ciudad, tu historia llena de historias y de vidas. Ni siquiera te acordarás de mí, aunque mi sombra sea uno más de los fantasmas que viven aquí, y se sepa tus caminos, y todavía guardes algunos rincones viejos sin muchos cambios, musgo más, musgo menos, con unos ojos, los míos, que miran de nuevo lo viejo y ya no pueden verlo igual... ¿Querré que me saques las galletas de los forasteros? Al menos así se calmará un poco la congoja...

Y es que yo soy la amante despechada, y todavía te quiero, debe ser, porque me duele este frío en la piel, y estoy llorando otra vez.


Foto: El edificio del Ayuntamiento luce festivo recortado en el cielo azul  de este agosto en fiestas. Los soportales de la emblemática Plaza de María Pita me cobijan más oscuros, más altos y más fríos que nunca, ya que la explanada central está tomada por toda la tramoya de las fiestas junto con las terrazas cubiertas (y no os equivoquéis, protegen del frío, no del sol...) de los bares y restaurantes que ofrecen las delicias de A Coruña. 
- ¿Qué va a ser?
- ¿Tenéis galletas?
- ¿Perdón?
- Galletas
Me mira inquisitivo
- Da igual, tráeme una tónica
El camarero me trajo la tónica acompañada de unas galletitas saladas que me sirvió con la sonrisa reservada a los forasteros (¿o no?).... que son tan, tan raritos ellos...

lunes, 24 de agosto de 2009

Intempestiva

Estas no son horas.

create avatar¿Y de qué rango hablamos: 8, 12, 24?
A veces creo que debería dejar de escribir aquí, que al fin escribo para mi, así que... ¿por qué exhibirme? ¿por qué contarle a cualquiera que se pase lo que me pasa a mí? ¿o lo que no me pasa, o lo que me he imaginado, o mis mentiras y mis verdades camufladas? ¿Por qué?
¿Acaso necesito escribir aquí? ¿Acaso a alguien le interesa más de lo educadamente correcto? ¿Acaso espero algún tipo de compensación, de reconocimiento?
Y no. No lo necesito, pero me gusta. Me engancha. Soy una adicta. Y soy una enferma, lo sé. Desde que nacemos estamos enfermos, todos, nadie se salva. Y según vivimos nos vamos contagiando de todo, con un ansia de enfermedad irrefrenable. Yo tengo mucho peligro, colecciono factores de riesgo... Es lo que hay, no sé vivir de otro modo. Soy una mente enferma, una obsesiva compulsiva, capaz de hacer lo que me gusta una y otra vez, y otra, y otra, y otra... hasta que me pregunto por qué lo hago... ¿acaso sigue siendo divertido? ¿lo hago por costumbre?
Nos volvemos esclavos. Una mente enferma.
Creo que si lo hago otra vez lo haré mejor...
Y no siempre. No. El azar es lo que importa. La suerte.
Por eso, si lo hago de nuevo tentaré, una vez más, a la suerte...  Repite, repite, repite. Escribe, escribe, escribe, Lee, lee, lee. Impares, ternas... Obsesiva compulsiva. ¿Adicta al 3?... ¿a otro número? ¿al 9?.
Pero que sea impar, no me las gastes de mediocre, por favor.
Y no es más que un juego. La vida. No hay más. ¿Mi apuesta? ¿Impar? ¿Qué también tengo que elegir color?
Ya estamos...
Qué vicio tengo... Y salgo al abuelo, materno. Es lo que me salva, porque después heredé la mala leche de mi abuela, paterna...
Aun así me hago querer... ¿verdad?
A veces... sí

domingo, 16 de agosto de 2009

Agujetas mentales

Un poco atrapada en la inercia me hallo. Mi cabeza se mueve a trompicones, no sé si porque la maltrato (¿o es que la mimo demasiado?) sin rutinas, porque la hago moverse en otros sentidos, ejercitando neuronas dormidas que se desperezan después de un largo tiempo de letargo, sin que pasase ni un sólo impulso nervioso por allí, ni lento ni rápido, nada.... un pueblo perdido en la nada porque una autovía de 4 carriles para cada lado horada la gris y gelatinosa montaña por un largo túnel claustrofóbico pero directo... directo al meollo.

Pues eso, que creo que tengo agujetas en el cerebro, y me siento atontada... jajaja. Quizá sean demasiadas horas de descanso y a destiempo, dejando que mi materia gris haga ejercicio en ese gimnasio que son los sueños. Sí, también podría ser.
También me he dejado colmar en mi lado sensitivo, irracional, animal y primario. Claro. Estamos de vacaciones, es tiempo de excesos...

Sin embargo me he vuelto más precavida, me cuido algo más, es cierto. No bebo demasiado alcohol, por ejemplo, porque me preocupan los perjuicios que me provoca, no puedo permitirme perder neuronas... por si el alzheimer... jajaja. Ni tampoco bañarme en el sol sin pensar que me haré vieja antes de tiempo, o que me producirá un cáncer de piel... Creo que con la edad me estoy volviendo un poco más miedosa, hipocondríaca por momentos... Pero el tiempo pasa, y tampoco quiero perder espontaneidad, no me quiero perder nada por miedo... Voy consiguiendo el equilibrio inestable, pero equilibrio al fin...

Que voy caminito de los 40... Ay... cómo pasan los años... Qué coño: ¡¡Cómo corren las décadas!!

Sitio común desde hace algún tiempo: tempus fugit. Me hago mayor. Estámosche ben... estamos de carallo!

Lo llevo con alegre resignación. Todavía soy joven, todavía es fácil colmar mis sentidos, todavía me fascina la vida, la muerte, la búsqueda de la razón, la poesía, la verdad y la magia, estas tres últimas mezcladas, por favor, pero no agitadas... Todavía busco el cóctel, todavía busco la justa medida de cada cosa, a sabiendas de que es la misma búsqueda la que es fascinante en sí, pues jamás tienes la justa medida cuando debes alimentar, contrarrestar un equilibrio móvil, móvil eterno, que jamás se para... y mejor, porque... si dejas de moverte, dejas de... ser.

Nunca se deja de ser... y siempre dejas de ser. Cambios eternos y continuos, pero siempre materia y energía, para aquí, para allá, transformándote, existiendo en tí y a través de tí, dejando de ser constantemente y siendo eternamente cosas distintas a cada minuto, porque eres eterna, pero distinta... jajajaja. Aissssss

De la profundidad más tenebrosa a la más iluminada y vulgar superficie, buceando, nadando o sencillamente a la deriva, flotando, dejándome mecer en el vaivén de las olas vitales, en medio de las mareas y corrientes universales de la existencia, ese infinito mar agridulce, tropezón de carne pensante (y no soy la única, lo sé) en este bullicioso y antojado cuasilíquido estado, caldoso todo, misterioso y fascinante.

Equilibrio activo y pasivo. A veces has de moverte, pero también has de saber ser objeto pasivo. Déjate querer, mujer, déjate querer. Y siempre aprendiendo... a nadar, a bucear, a flotar, disfrutando cada minuto.

Foto: mínimo paisaje desenfocado que invita a soñar... adivina qué podrá ser...
¿Una pista?, está bien: dulce y jugoso

martes, 28 de julio de 2009

¿Y la MIERDA... dónde está?


La escena es extraña... ¿no os lo parece? Creo que es por la mierda, la mierda que falta...
Las rosas estaban preciosas... Difícil sospechar semejante crimen en esos suaves pétalos entre los que esperas encontrar quizá algunas gotitas de cristalina agua. Un dulce escenario para una salvaje cacería. La preciosa y astuta araña se traba en el cuello de la mosca de la mierda como si de una perra de presa se tratase, y la mosca, inmóvil, se comporta como la perfecta víctima del vampiro que, implacable, a pleno día, entre los rosas pétalos, le chupa la sangre, la vida.. le inyecta el veneno esclavizante...
Y piensas que le está bien, y te acuerdas de la canción aquella: ¿qué hace una chica como tú en un sitio como este? ¿qué clase de aventuras has venido a buscar? Nena, estas fuera de sitio.
¿Acaso olvidó su condición de mosca de la mierda?
No había mierda en la rosa, ni nada parecido.
Y puede que quisiera cambiar de vida...
Fácil bajar la guardia en este paisaje, la mosca acostumbrada a los peores espacios, peligrosos, atiborrados de bichos de la peor calaña que podrían haber acabado con su vida.... y ahora ahí está, en las fauces de esa tan bella como fría depredadora, astuta araña verde de las rosas... Tendría que haberlo sospechado... que las apariencias engañan, que nada es idílico...

Y bueno, bien pensado, para las moscas de la mierda una rosa no tendría que ser un lugar idílico, ni siquiera agradable, más bien un infierno, pues se supone que les gusta la mierda, que la caca es el paraíso para ellas....
¿Quizá una fatal atracción por la araña? ¿Otra historia de amor, o desamor, interespecial?

Así vuelve la pregunta: ¿qué clase de aventuras, nena, has venido a buscar?

¿Una mosca masoquista, esclava en busca de su ama?

Pero para la araña esto no es un juego, sin duda, ni tampoco amor, ni perversión. No se prestaría a ser algo semejante: una atracción para una mosca de la mierda... no, eso no la dejaría en buen lugar... Ella no es una araña cualquiera, es una araña verde de las rosas. Su camuflaje es casi perfecto, y su técnica es impecable... no hay más, es su naturaleza.




Y ya que han salido otro par de canciones en el post y en los comentarios, voy a añadirlas aquí hoy, 2 de agosto.
Esta primera me gusta mucho, porque, a pesar de la letra, me transmite ¡optimismo! (y será por el ritmillo que tiene, y por la retranca...)


Esta otra fue la primera que se me vino a la cabeza cuando ideé el post, aunque particularmente me parece aburrida en el ritmo, en la cadencia... (la letra no tiene desperdicio, eso sí)

miércoles, 22 de julio de 2009

MaMá

Calcetines impares me esperan. Si consigo sentirme como La Celestina lo haré bien, sin prisas... Uno por uno lo colocaré sobre la esquina de la cama, lo plancharé con la mano y le daré la vuelta si es preciso, luego colocaré el otro encima, puntera con puntera, talón con talón, elástico con elástico, comprobaré el dibujo y el color, el largo y el ancho, volveré a planchar por encima con la hacendosa mano y los doblaré juntos justo por el talón, puntera sobre elástico, y cogeré la pierna de uno de ellos y me las apañaré para meter el conjunto dentro, sin que se desdoble, que quede planito, no hecho un lío, y volveré a planchar, el último toque, el apresto, el almidón especial, siempre con la cálida mano, la mano mañosa, perfeccionista, que deja los calcetines bien doblados, como mami, las manos de mamá.. esas manos...

Las recuerdo calcetando, veloces, uno del derecho, otro del revés, uno del derecho y otro del revés, hasta acabar la vuelta, luego pasa el primer punto sin hacer, para que no haga vuelo, y vuelta a empezar, con ritmo, siempre apretando lo justo: derecho, revés, derecho, revés... Con el dedal zurciendo calcetines, empujando y haciendo zigzaguear la aguja con destreza... no lo olvides: cosedora sin dedal cose poco y cose mal

Las recuerdo lijando las pequeñas piezas de madera en el torno, los dedos enfundados en esparadrapo, para que la lija se comiese la madera y no la carne, con ese halo mágico de polvo en cada toque, con pequeños remolinos antes de precipitarse por el tubo del aspirador.

Ahora las recuerdo haciendo girar la salsa bechamel en la sartén con la cuchara, pof pof pof, ¿ves? ahora que la del borde acompaña en cada vuelta es que ya está a punto. Y luego moldeando las croquetas enharinadas, casi todas igualitas. Yo las rescato del anaranjado baño de huevo en la cuna del tenedor y las meto en el pan rallado, un buen meneíto y listas para la sartén. Mami puede arrimar sus dedos al aceite sin quemarse, porque son las manos de mamá, ella puede toquetear las cacerolas y sartenes al fuego tentando al peligro, como una funambulista de la temperatura, arrima los dedos lo justo, ni más ni menos... Esas manos que saben hacerlo todo: limpian el pescado, despiezan el pollo buscando con el cuchillo el camino adecuado, como si fuera un bisturí, con la precisión de un cirujano, sin romper ni un sólo hueso... ágiles y pacientes, mañosas y templadas, polivalentes, bajo el agua casi hirviendo del grifo, arrancando las malas hierbas de las zanahorias y remolachas o frotando con mimo el infantil pecho con el visvapurú, ya estoy mejor.. sí, mami, mucho mejor... Esas manos: las manos de mamá.
[...]
- Mami, ¿me pones una peli?
- ¿Y qué peli quieres?
- Yo pienso... - pone cara de interesante a la vez que da pequeños toquecitos con su pequeño dedo índice en la tierna carita
- Qué? ¿Pensaste?
- ¿Me ayudas mami?
- ¿A qué quieres que te ayude?
- A pensar
- Pero, cariño, yo no puedo ayudarte a pensar - le digo conmovida
- SiiiÍ - me sonríe divertido
- NooO - le hago los coros
- Que sí mami, mira, así - me coge la mano y escoge mi dedo índice para dar pequeños toquecitos en su moflete desocupado...