jueves, 19 de junio de 2008

Estámosche ben..

Estaba tranquilo. La guardia transcurría sin sobresaltos. En la salita de atrás estaban comiendo, hay que aprovechar el tiempo, nunca se sabe cuando puede aparecer una urgencia, de las reales, de las vitales, no de las que colapsan el servicio cada día del tipo me quemé la lengua con la sopa, me duele la garganta, tengo gases, me salió un grano, me picó un mosquito... Sí. Cosas de esas. La gente no tiene vergüenza, porque, al parecer, pagan para que les atiendan en todo momento y por las más variopintas tonterías...
El celador de turno era lo que se dice un tocapelotas, pero allí estaba, en su puesto, cumpliendo con su deber. Solía extralimitarse muchas veces, pero, todo hay que decirlo, algunos se lo merecían. Otros no. Justos por pecadores.
Entra por la puerta una pareja. Ella con obesidad mórbida. Obesa, muy obesa, por encima de los cien, bastante por encima. Él normal. Treinta y pico, cuarenta como mucho. Caras asustadas. Ella dolorida. Ay ay ay.
El celador indolente con el sufrimiento ajeno pide la tarjeta sanitaria. Ella, media torcida del dolor, que parece que le sale de las entrañas, la rescata del bolso, moviéndose con dificultad. El hombre tarda en reaccionar, pero finalmente le recoge el bolso y la manda sentar mientras toma las riendas ante el celador grandullón y de bigote que tiene pinta de no poner las cosas fáciles.
El teléfono suena en la salita. A la médico de guardia se le dibuja un gesto de fastidio en la cara. Tampoco hoy podrá comer tranquila..
- Teneis uno para ver
- ¿Es muy urgente?
- Pues parece que le duele bastante. Serán cólicos o algo así.
La mujer empieza a quejarse más fuerte y sale disparada al baño que está cerca del mostrador. Ay Aaaaayyy.
- Ya voy.
La médico que oyó los quejidos se levanta malhumorada y sale para ver qué pasa.

La enfermera estaba en el baño de personal, pero sale en cuanto escucha movimiento.
Se oyen los quejidos de la mujer.
- No te cierres - le grita la médico desde fuera - ¿quieres que entremos?
- No no.. aaaaagsss
Para ganar tiempo va a buscar un informe de urgencias y en el mostrador, con el hombre, va adelantando el trabajo.
De repente se le enciende la cara y le pregunta - ¿no estará preñada? - es una buena médico, pero con modales más bien... directos.
- Noooo - dice asustado el marido
- ¿Seguro? - insiste
- No, no creo - contesta con un asomo de duda, como si estuviese encajando una historia antigua...
Enfadada deja el informe y se dirige a la puerta del baño.
- ¡¿No estarás preñada?!- le grita desde fuera
- Nooooo, si acabo de tener la regla.. Aaaaayyyyyyyy -
- ¡Abre la puerta ahora mismo! - le ordena
Entre médico y enfermera se abren paso y entran mientras la mujer lanza un alarido, como si... estuviera pariendo.
El panorama es tremendo: la mujer, rostro desencajado, a horcajadas sobre el inodoro, con algo que le sale entre las piernas...
- Rápido, trae una sabanilla y una manta - le dice a la enfermera que sale pitando a buscarlas.
Sale del baño la comitiva: La mujer primero, caminando con las piernas medioabiertas ayudada por la enfermera, dejando un rastro sanguinolento. De donde sale el rastro sale también el cordón umbilical, unido a una pequeña criatura que, salvada de las aguas fecales, estaba mimosamente envuelta y en brazos de la médico que las seguía y metía prisa para poder llegar cuanto antes a un box de urgencias.
El padre miraba con estupefacción.
Al rato salió la médico para atenderlo. Ganas no le faltaban para darle un bofetón y desahogarse del susto que le habían hecho pasar, tenía el pretexto perfecto: estaba en estado de shock... Sin embargo decidió espetarle de otra forma:
- ¿Qué pasa? ¿No quieres conocer a tu hija? -

11 comentarios:

  1. Uff.
    Me ha sobrecogido esta escena. Sentía con tanta intensidad los alaridos de esa pobre mujer que no podia respirar.
    Luego, cuando viene la respiración y el cuerpo ya no está engarrotado, me sale una sonrisa. Porque me gustan los finales felices.
    Y la llegada de un bebé lo es.
    ¡vaya susto para ti! ¿no?
    Para todos los que estaban ahí.

    Gracias por compartirlo con nosotros.
    Besos o bicos que mira tu por donde, ya me está gustando mas, a lo mejor empiezo a usarlo de ahora en adelante. :-)

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  2. Ves? En urgencias nunca te aburres, jejeje.

    Vaya susto para todos, no? Bueno, susto, pero con final feliz.

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  3. joer, qué historia! seguro que podrías hacer un libro bien jugoso con las situaciones que has vivido en el curro. mi padre es personal sanitario y me cuenta cada cosa que me deja loco. el fondo de escritorio de su portatil es un tío con la cabeza atravesada por un arpón de buceo. le gusta a él hacer fotos de esas cosas, fíjate (yo a veces dudo de que compartamos sangre, te lo juro)

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  4. Uf, ten que ser doloroso eso de parir sin estar preñada...
    Estámoches ben, si. Manda carallo coa historia!

    Un bico sorprendido

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  5. Santa María! Qué cosa más extraordinariamente linda y casi macabra! Presenciar estas cosas es tremendamente positivo. Seguro que nos hace pensar. Pero no sé qué.
    Un (b)eso!
    (y gracias por tus bellas palabras en mi humilde hogar virtual)

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  6. Hola
    puf... qué momento... pero es que yo no puedo dejar de sorprenderme de cómo una mujer puede no darse cuenta de que está embarazada.. de que está pariendo... qué tremendo. Espero que la nena estuviera bien.

    Los diamantes que cayeron allí, preciosos, muy bonitas fotos. Los prefiero a los espectros que vinieron después.. puf puf.. fuera fuera.

    besos! Buen fin de semana!

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  7. Bueno, incrible, pero esto ¿pode chegar a suceder na vida real? Incrible. Dende logo, nos hospitais xa non queda nada por ver. ¿Cómo é posible que non se deran conta? Paréceme imposible. Cando me pase a min espero enterarme ou polo menos que se entere a miña parella, senón a deixo por idiota (ou me deixa él a min por idiota él).

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  8. La historia que cuento en este post es rigurosamente cierta, por si a alguno/a le quedaba duda. Pasó hace cuatro años, en un servicio de urgencias extrahospitalario, para tentar al desastre, pues en el hospital hay más medios para atender una urgencia de este tipo.
    La niña ya empezó el cole, se llama como la hija de la médico que le salvó la vida, su mamá bajó algo de peso, aunque sigue por encima de los 100, y, a simple vista, son una familia normal, aunque en el vecindario siempre quedarán marcados: ahí vive la que parió en el wáter...
    Añadir, para más inri, que la pareja llevaba intentando tener un hijo una buena temporada........ y ya habían perdido la esperanza........

    Yo no dejo de sorprenderme de la estupidez humana... y de la falta de sentido común, humano, e incluso animal...
    En mi trabajo veo mucho de eso a diario... Demasiado.
    Bicos para todos.

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  9. É totalmente incrible, estar embarazada e non enterarse!!

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  10. menuda cappacidad descriptiva, acabas de dejarme estupefacto.....
    pero si, tienes razón el sentido comun, la logica y la comunicación estan casi siempre lejos de donde suceden las cosas y asi nos va....

    y que buen pulso el de quien le hizo la ultima pregunta....

    un abrazo

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  11. NO dudaba en ningun momento de que la historia fuese real como la vida misma.... en ocasiones las cosas mas inverosimiles son las que acaban siendo reales...
    Bien descrito, si señor.
    Bicos.

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