Me mojé mucho. Es que cayó una buena. Ven, pasa, me dijo seductor. Sácate esa ropa, ponte cómoda.
Me quedé mirándolo, con gesto divertido. El sonrió, seguro de sí continuó: Encendí la chimenea, mira que fuego más juguetón...
Y lo hice, ¿por qué no?... Me quedé hipnotizada con su baile, sensual y caluroso. Me quité la ropa... y bailé... con él.
Todos y todas bailamos con él ¡Menuda fiesta! Y quién podría haberse resistido...
Es que nos mojamos mucho, y no es plan aguantarse con la ropa puesta... toda mojada...
Silencio
Hace 9 horas


