lunes, 29 de agosto de 2016

Pereza

Qué pereza.
Cuando se terminan las vacaciones, y ya tasamos el tiempo... Ya no llega para nada!! 
Hay que ser realistas. Hay que hacer lo que hay que hacer.
Volver a empezar. Energías renovadas?
Ufs. Cada vez lo llevamos un poco peor. 
Pero hay que seguir intentándolo.
Parece que los que nacimos un 11 o un 29 tenemos una misión especial en la vida. Los llamados para hacer algo importante. Joé, y me enteré ayer, qué pereza, madre mía. Sí que hubo un tiempo en el que creía eso... así de egocéntrica y tal... pero luego me engulló la vida, la rutina... la mediocridad.
Y otra vez culpas?? bueno, ya me cansé... la verdad... Me agobio de vez en cuando, pero las culpas ya son como una parte más del día a día... Me acostumbré... las incorporé... las sublimé... aunque a veces todavía toman un poco el control... y es cuando me agobio un poco. 
Resignación. Aunque me sacudo un poco cuando me da por ahí. Rebelión leve... se me pasa pronto.
Ya me aburro, de mi misma. Qué triste.

domingo, 24 de julio de 2016

El rumoroso y la Luna

¿Y qué podemos hacer ahora... que la Luna se quedó enganchada, atrapada, como una grosella incandescente.... como una luciérnaga con sobrecarga... fundida con el Rumoroso, da Costa Verdecente? Que no se puede ¿nadie le dijo? que no se puede hablar con el rayo transparente... tan de cerca... tan de cerca. Que como bola de pelo en el velcro se quedó la pobre. ¿Y qué tenemos que hacer ahora? ¿Se quedará la noche para que pensemos algo? ¿Se quedará la noche para siempre? A ver quién es el guapo o la guapa que le mete los dedos...

miércoles, 20 de julio de 2016

Every time you go away

Every time you go away.

Y entonces viene todo aquello, de golpe y porrazo, y una nostalgia infantil me corre por las venas hasta el corazón... y será por las arterias... y yo qué sé. Igual es un pinchazo en el mismo corazón, sin recorrido previo, azul o rojo, qué más da.
El caso es que empiezo a ver el vídeo y ya no es lo mismo. Aquello que me parecía "bien" o sencillamente emocionante, empieza a ser pasado por el tamiz de mi razón, de mi sentido de la justicia casi recién nacido de anteayer... porque antes estaba ciega. Porque nos han grabado a fuego muchas cosas en nuestras almas, en nuestro cerebro, en el disco duro... tan duro, que cómo vas a sacar de ahí esos profundos surcos que lee la aguja del giradiscos de tu corazón... que es el que interpreta al fin.... 
Y veo esa mujer encerrada en una celda, bailando... casi febril... Tan febril como el hombre que canta bajo la lluvia y se agarra esos pelos ochenteros en actitud mal actuada desesperada... porque every time you go away... le vuelve loco... loco... loco... Y qué pasa si se vuelve loco. Qué quizá se solucione encerrándola a ella... quizá así no se marche... y se quede... sin estar. Sin estar enamorada. Y qué coño es el amor. Ese amor romántico. Ese amor hacedor del mal. En nombre de ese amor, y de esos Dioses malvados, nacen el desamor, la locura, la violencia y las guerras.
Pero cuando éramos jóvenes queríamos volverlos locos.... locos de amor... ¿por qué?

Por qué....
Hormonas. Química... Y el pensamiento también es química... Todo es química.