martes, 27 de febrero de 2007


Hoy he ido al médico, para recoger el parte de confirmación de mi baja laboral. Aquello era un auténtico caos. De los cuatro médicos que forman la unidad de tarde de mi centro de salud, sólo estaban dos, que tenían que hacerse cargo de todos los pacientes citados en las cuatro agendas, que por cierto, estaban completas, con pacientes citados cada 2 minutos. Me recordó que realmente es de locos trabajar en un ambiente tan hostil como ese, y me recordó por qué estaba yo de baja.

Muchos opinan que tener un trabajo es una gran suerte. Y si eres fija mejor que mejor. Y si trabajas en el sector público eres un vago y un quejica, un aprovechado que se pega la gran vida a cuenta de todos, porque ya se sabe, hacienda somos todos..

Cuando yo me saqué la plaza hace unos pocos años, empecé con mucha ilusión. Quería hacer muchas cosas, y estaba feliz, porque después de bastante esfuerzo había conseguido, por méritos propios, una plaza en la administración, con mis derechos, mis deberes, mi estatuto.. Era genial, después de tantos nervios, tanto estudiar cosas que después utilicé poco, pero claro, algún baremo hay que poner...

Ahora estoy de baja, por ansiedad.

En todo este tiempo he pasado por todos los estadios: frustración, impotencia, resignación, indolencia, crispación, de nuevo resignación, ansiedad extrema, mientras los palos me venían de todos lados, porque cuando la cosa no funciona, no funciona, y los compañeros, por mucho que todos queramos apoyarnos y hacer frente común, al final, sólo podemos intentar salvarnos el culo, y acabar todos a mal, o pasando de todo.

Quizá tendría que haber un manual del perfecto trabajador público. Trabajar y servir.. Café prohibido, que luego cogemos ansiedad y nos vamos de baja.. ¡vaya lujo!.

He tenido que soportar situaciones de gran crispación en mi lugar de trabajo. Pacientes muy enfadados, y médicos y enfermeras también muy crispados, porque el trabajo se multiplica por dos o por tres, por arte de magia. No se entiende esa política de ahorro. No sustituir a los trabajadores por otros para ahorrarse un dinerito y acabar utilizando a los que quedan como si fueran auténticos esclavos.. Eso debe de dar muchos votos.. Claro.

He oído muchas veces a los pacientes, protestando por su sistema sanitario, de muchas formas, y casi siempre, sin entender de la misa la mitad. Que de qué se quejan estos médicos.. que los echen y que cojan a otros.. con la de gente en el paro que hay.. qué vergüenza.

La excusa que se da siempre es la misma: no hay sustitutos. Y eso es una grandísima mentira. Lo que sí es cierto que no hay es personas dispuestas a la esclavitud. Es normal que digan que no a un contrato en el Sergas cuando se trata tan mal al personal. Que no digan que no hay personal, que digan que no quieren gastarse el dinero, que prefieren ir parcheando y apurando al límite el personal con el que cuentan.

¿Y el personal no sanitario?, ¿tampoco hay sustitutos?. Porque la política de no sustitución del personal en el Sergas nos afecta a todos.

La situación del personal del sergas , y en especial la del no sanitario, es realmente penosa. No se cuenta con ningún tipo de organización común, cada centro de salud se organiza a su manera. Se nos ha ninguneado desde hace mucho tiempo, por lo que a mi respecta, desde que empecé a trabajar aquí. Da la impresión de que en realidad no somos necesarios, cuando nuestra labor es indispensable para el buen funcionamiento del sistema. Nosotros podemos aliviar en mucho el trabajo del personal sanitario, con una gestión eficiente de esas agendas abarrotadas, con una labor de intermediarios entre el paciente y el personal en la que todos saldrían beneficiados, si pudiésemos hacer las cosas bien. Pero no se puede porque cada día que vamos a trabajar, vamos a sobrevivir el día.. y con eso ya podemos darnos por satisfechos.

No se puede trabajar dignamente cuando tienes que estar a la defensiva todo el tiempo, porque alguien te insulta por teléfono o en persona cuando sencillamente no puedes atender esas llamadas por no tener el don de la ubicuidad, y la administración la previsión de que es imposible realizar 6 tareas al mismo tiempo, que es lo que se nos pide muchas veces.

En definitiva. Sé que tengo suerte, por contar con un trabajo fijo en la administración. Sólo pido una cosa más: que me dejen trabajar dignamente, como un ser humano que lo único que quiere es sentirse útil y ganarse la vida, y no ser una carga más para nuestro tan sobreutilizado sistema sanitario.

Para un buen sistema, todos tenemos que poner lo nuestro. Quiero ser optimista. Quiero pensar que estamos casi tocando fondo, y que la política del Sergas empezará a ser más respetuosa con nosotros. Todos merecemos un respeto. Cuando nos ponemos enfermos queremos que se nos trate bien, pero eso es complicado cuando el personal que tiene que atendernos trabaja en tales condiciones de insalubridad.

1 comentario:

  1. la tragicómica niña7 de abril de 2007, 20:01

    yo respiro hondo y me digo..soy una nube...soy una nube...so una nubeeeee....no sirve de nada pero hace reir...

    nubecita...un beso

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