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viernes, 26 de agosto de 2011

Mami... qué dibujo más feo...

A veces me hago un lío. Es porque quiero hacer las cosas bien, y no me salen, y me frustro.
No debería seguir consejos que dan los que no conozco (más bien los que no me conocen a mi, ¿cómo se atreven a aconsejarme si no me conocen?). Y la culpa no es de los consejeros. Yo los busco. Me los busco, así que no me puedo quejar. La culpa es mía, otra vez, esa puñetera (mami, eso es una palabrota?... No hijo, no es una palabrota cuando lo dices por algo, porque estás enfadada, por ejemplo... ¿Entonces estás enfadada?... Nooo..... ¿Y por qué lo dices?... Bueno, igual un poco enfadada estoy... ¿Y por qué estás enfadada?.... Y yo qué sé hijo... )
Qué me miras... ¿Tengo aliens en la cara?
Me refiero a esos consejos que vuelan picando allá donde se posan, mortificando a lo pobres mortales como yo, tan susceptibles de caer... en su embrujo.... Mariposas con aguijón.. mira que bonitas.. Ponte sobre mí... Ay. (Sí , sí... lo confieso.... plagio a la tabla de la wii fit...... qué queréis... Me lo puso a huevo...)


Quien mucho habla mucho se equivoca.


Y acaba contradiciéndose. No hay nada más feo que contradecirse. Contradecirse sin querer. Porque, digo yo, cuando te contradices queriendo es otra cosa. Y una cosa es una cosa y otra... es otra. No juntemos manzanas con peras ni uvas con manzanas que la fruta la ofrece el diablo disfrazado de serpiente.... ¡todo el mundo lo sabe!


Y yo sé lo que me digo. Bueno, a veces no me entiendo... pero lo intento (y para qué... si al final... da un poco igual)


Se me acumula el chollo. Y me queda menos de una semana. Sí, me ha pasado a mi: las vacaciones son más trabajo, pero trabajo del que gusta (parécese ser...  cómo me gusta esta cacofonía en particular... cuando la dice mi chico... Me pone, y él lo sabe... lo facilona que me pongo cuando quiero... Y a vosotros qué os importa. Y claro, si es que hablo demasiado, escribo demasiado, y luego no hay misterio, se pierde la magia, y todo se sabe)


Pero no sabemos nada. De mi. Ni de nada. Ni de nadie. Qué vamos a saber... Y para qué... Si al final...  da todo  igual.


Sí, es cierto, me gustan los chorus. Sí, los Chorus. Los estribillos. Las ritmos facilones, bailables, que me hacen sentir segura, bien. Es que soy simple al final. Sólo que aun falta un trecho para el final.... Pero ya queda menos.


Y yo de qué estaba escribiendo???
Ah.. sí.... Los consejos. Bueno, los consejos no... Las frases hechas. Las fórmulas magistrales. La sabiduría en cápsulas sueltas, sin posología, sin envase. Para todo y todos. Sin relación de efectos secundarios, sin receta médica. Te las encuentras y te las llevas adentro... a ver qué pasa.... Nada malo, seguro... ¡Si es todo natural!  (como el Estramonio, no te jo... Como si hubiese algo que no provenga de allí.... de la naturaleza...) 


Yo voy a seguir con mi incontinencia verbal. 
Juguemos...
Por cada contradicción os regalo.... Nada. La satisfacción de ver como me contradigo, que ya es mucho... 
Y si no encontráis ninguna contradicción es que no me habéis leído... Bueno... Vosotros os lo perdéis... jaja
El juego es una variante (más cutre si cabe) de nuestro famoso pescado con espinas.
Veréis qué maldad: 
Mi niño es incentivado para que coma el  pescado previamente seleccionado por nosotros (su padre o yo, depende del premiado para la ocasión),  de la siguiente manera: por cada espina que encuentre, una chuche, y si  lo termina todo, dos chuches. ¿Qué os parece?... Que nos tiene colgando en sus manos... ¿verdad?
Bueno, son buenas manos... Al menos cuando se acuerda de lavarlas... 


Y qué débil de carácter soy. En cuanto algo me gusta lo adopto. Y quiero ser así. No, yo sólo quiero ser yo misma, pero como a veces no me encuentro tengo que adoptar diferentes formas: Please to meet you...


Si alguien se siente plagiado... pues probablemente sea cierto. Pero que se lo tome como un homenaje, porque me gusta y me contagia y me inspira. Y una palabra suya bastará para sanarme... Noooo. Las palabras no sanan.


Las palabras buscan palabras. Se reúnen, y hacen clubs clandestinos, secretos y diabólicos que confabulan contra la humanidad..... Y se vuelven contra tí cuando ya no les haces falta.... Aissss
 Los acentos también se me contagian fácilmente. Una semanita me basta para parecer oriunda del planeta en el que haya tocado caer. Claro que a veces no me quedo tanto tiempo.... y salto a otra dimensión.


A mi me gustaría ser original.... pero 

You Can't Always Get What You want


Y para qué voy a escribirlo yo... si ya está escrito, si ya está dicho... y oído.
Pero puedo sentirlo y hacerlo mío... porque yo lo valgo... 
Home non!

miércoles, 3 de marzo de 2010

Haciendo cola para los vampiros….

Con mi carpeta-clip llena de hojas de etiquetas y con la lista de unas cincuenta personas voy recorriendo la cola, del primero al último, que casi nunca es el último, pues van llegando más y más…
¿Cómo se llama usted? Permítame su volante. No, no, continúe en la cola, detrás del señor… No, yo sólo etiqueto, le digo a una señora que con una sonrisa me ofrece un sospechoso paquetito envuelto en papel de plata, todo arrugadito.
Recorro la cola diaria de mortal humanidad, de contenedores de sangre, pises y cacas..
De hecho es un acercamiento muy íntimo, se dejan interrogar, se dejan ver así, de buena mañana, tan humanos, algunos con la cara todavía marcada con las arrugas de la almohada, con los ojos de dormir, sin haber desayunado… Pobres. Yo los voy abordando uno a uno, los miro de cerca, los huelo, me acerco a ellos en un momento de descarnada realidad, para ver si están en la lista, y etiquetar sus papeles. Les pido el volante de la analítica. Algunos te desesperan con la lentitud con la que lo sacan del bolsillo, del bolso, te hacen esperar y perder un tiempo precioso, ¡qué son muchos!. Los han doblado cuidadosamente varias veces, o los han enrollado, o los traen metidos en sobres de plástico,  ¡qué complicación para pegar la etiqueta!  Pero yo tengo mucha paciencia, no pasa nada, sonrío y espero, y cuando paso al siguiente me pregunto por qué no lo ha sacado ya…. ¿es que no ha visto de qué va el tema?. Sigo sin perder la paciencia, al fin es un trabajo que me gusta, y no sé por qué. Creo que me siento importante, con la carpetita, buscar y pegar. Siempre me han gustado las pegatinas, desde niña. Será eso, que es como un juego. Divertido, sí.


Algunos, hacia el final de la fila, se asustan un poco con mi intervención, todavía lejos del mostrador no me esperaban. Pero la primera desconfianza se torna casi siempre en cordialidad a la vista de mis buenas intenciones. Creo que en general quedan contentos con mi atención personalizada, los que están lo bastante despiertos para enterarse de algo...


¡Qué nervios pasan algunos mientras busco su nombre! como si estuviera buscándoles en la lista de aprobados…. jaja. Mira, ahí estoy, me asevera uno señalando una de las etiquetas. No, esa no es, le digo yo acostumbrada a los listillos y listillas, a los que comprendo, porque yo haría lo mismo si me ofreciesen una buena vista de las etiquetas. Yo quiero que participen, que vean que los etiqueto bien, aunque algunos no ven nada hasta después de desayunar, están allí a nuestras expensas, haciendo cola para los vampiros del Sergas, los pobres…


Rojo, relativo... E impresiona luego ver toda esa colección, esa gama de rojos en tubos. Rojo sangre.... pero no todas las sangres son iguales, todo un mundo en cada tubo, de color rojo, pero un rojo distinto, con matices.... Rojos más espesos, menos, más claros, más oscuros...


martes, 1 de diciembre de 2009

Disociada no: Es_TRES_ada

Soy muchas a la vez. Al menos tres, aunque a veces cada una se divide en otras tres, y así sucesivamente... 3 veces 3 son 9. El 9 es un sobresaliente. El 9 es el número de mamá, así que lo adopté desde pequeña como mi número de la suerte. El 8 esta muy bien también, es mágico, pero ahora ya sé por qué: porque son dos treses entrelazados entre sí, formando un infinito curvo y notablemente hipnótico. No sabes donde acaba uno y donde empieza el otro. Sólo tiene un fallo que hace que no llegue al sobresaliente, y es que son 2 treses, no 3. Y de qué forma podríamos entrelazar tres treses, sin multiplicarlos o dividirlos, sin sumarlos ni restarlos, dejándoles ser... cómo... 
Un trío. Un trébol. Pero en un trébol los treses están incompletos... Geometrías superpuestas e imposibles de ser. 
Y en el sexo pasa lo mismo. Y en el amor. Siempre alguien se queda fuera. Siempre un pequeño desequilibrio que hace a alguno infeliz. Y si la miras a ella no me miras a mí. ¿Y si puedo vivir sin ti pero no sin ella?
Oh vaya!... Cómo he llegado hasta aquí?   Yo iba a escribir... sobre la Navidad??  Creo que lo pensé dos veces, y a la tercera, me salió esto... 
3 eran tres las hijas de Helena, 3 eran tres, y ninguna era buena.
Y 3 tristes tigres descansaban en un trigal. ¿O no descansaban? ¿Acechaban quizás? ¿cazaban? ¿follaban? ¿qué era lo que hacían?
Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor...


Y un tercero en discordia. Pues a lo mejor no. Para discordar hacen falta dos, uno para cada lado de la cuerda. Un tercero debería darnos la razón, al menos a uno de los dos. ¿El tercero es la misma cuerda? Y puede ser. Tres dimensiones conocidas. Y luego habrá que multiplicar por 3 hasta llegar a las demás, seguro. Tiene que ser. Dos opuestos (que se complementan y a la vez se contraponen...) y uno más que resuelva y ya tenemos un equipo que funciona. Así parece lógico. Electrones, neutrones, protones... y hay más ternas. Tres son una familia. Dos parece que sólo llegan a pareja... Lo natural es tener hijos para considerarse una familia, al menos uno que rompa la paridad.


¿4 elementos esenciales? Y no. El fuego no es un elemento propiamente dicho, es más bien la manifestación de una reacción química, una combustión. Los estados de la materia son 3: sólido, líquido y gaseoso. Los auténticos elementos son tierra, agua y aire. 
Alto largo y ancho. 3 dimensiones, por tres: añadiendo el tiempo, esto es, ayer, hoy y mañana. Pasado presente y futuro. Ya son 9. Qué nona, la realidad...


Nos pone nerviosos, la imparidad, pero es así como es, por mucho que luchemos contra ella y nos juntemos en pares, lo natural es 3, aunque a veces no consigamos ver más allá con nuestro par de ojos (¿existe ese tercer ojo invisible?) ni consigamos percibir toda la realidad con nuestros órganos pares... Creo que estamos cojos, que nos falta una pierna, un ojo, otro agujero en la nariz... y alguna cosa más... ¿o quizá están ocultos? 
Es un misterio, la trinidad, sin duda lo es...


Y aun hay más, porque con los pares cabe el empate. Los empates no nos llevan a ningún sitio... para moverse hay que desequilibrarse mínimamente, tirar para delante, para atrás, para un lado u otro. Uno debe dirigirnos, aunque sea desde dentro de nosotros mismos. Al menos tres para que uno desempate...


¡Hasta los espíritus de Dickens eran tres!


¿¿Y qué me decís de los trisqueles celtas??
Según la cultura celta, el trisquel representa la evolución y el crecimiento. Representa el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución y el aprendizaje perpetuo. Entre los druidas simbolizaba el aprendizaje, y la trinidad Pasado, Presente y Futuro.
El 3 es la solución. 3 veces 3. Nueve.
Este año caerá en 9. La lotería de Navidad. Sí.


Y si no toca, ya tocará. Lo importante es la salud. Y digo yo, deberían dar el día libre a los que trabajan en los Centros de Salud el 22 de diciembre ¿o no?
Y yo... caray.... ¡entro a trabajar a las 3 de la tarde!
Será mejor que me desestrese.


Desestrésate tú también. 
Y tú.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Hipersensible

Miraba insistente a la pared. Sentada en el respaldo del sofá, destrozado de afilarse las uñas por detrás y tapado con fundas baratas y gastadas, olisqueaba el hueco que había quedado palmo por palmo. Su escenario, su lugar, había sido profanado. Alguien había quitado el cuadro y dejado aquella sombra más clara en la pared sin preguntarle primero. Yo pasaba de un lado para otro observándola de reojo. Entendía su comportamiento, y me contrariaba molestarla así. Estaba moviendo sus cosas sin previo aviso, sin anestesia previa. Sobrenaturales, hipersensibles, los cambios pueden volverlos locos, pueden incluso matarlos. Son animales de costumbres, siguen sus itinerarios de forma idéntica cada vez. Pasaba todos los días por detrás del jarrón, no por delante, por detrás. Repetía día tras día lo mismo, obsesivamente.
Saben si es sábado o domingo, saben cuando toca comer, cuando toca dormir, cuando toca pasear. Saben cuando el sol se refleja en aquel azulejo, en 3, 2, 1, y ahí está para recoger ese mimo caluroso. Saben cuando llegas, cuando tienes ganas de acariciarlo y cuando es mejor hacer mutis. Hipersensibles. Saben que tiempo hace y que tiempo hará. Perciben los campos electromagnéticos, el imán terrestre, y las corrientes telúricas. Hipersensibles a los olores, a los ruidos. ¡Odian las estridencias! ¡pueden llegar a desquiciarlos!. Y son viciosos del calor. ¡Cuántos no habrán muerto encerrados en el horno! El olor a pelo chamuscado en el taller del herrero. Aissss.
Detectan vibraciones... hasta las más mínimas. Ondas y energías: esas almohadillas en sus patitas y esos largos bigotes. Y siempre caen de pie, ese rabo que les sirve para eso. Así es que los siameses (con el rabo torcido por defecto genético) son algo más torpes.
No llevan bien los cambios. Son los típicos animales de las brujas, magos... Es lógico sabiendo lo sensibles que son a todo lo que les rodea. Ellos perciben esas cosas que se nos escapan a los atrofiados humanos, que no miran, que no escuchan. Las personas a veces vemos, otras oímos, incluso ambas, sentimos poco, y sin embargo no callamos, ¡arrogantes!. Silencio. Los gatos son animales silenciosos (salvo cuando copulan o están en celo... como debe ser... ), discretos, sigilosos, observadores, reflexivos. Descansan y duermen mucho porque sería insufrible tener tantas horas de vigilia hipersensible. Y por eso es necesario que todo sea igual día tras día, todo lo que se pueda, pues lo demás saltará como una liebre y les obligará a prestar atención.
"Ese cambio que me está matando.
¿Por qué me han sacado el cuadro de las olas de aquí? No huele, no está. Mi realidad hecha añicos."
Obsesivamente olisqueaba la pared palmo por palmo. Pero lo peor estaba por llegar. Nos mudábamos. Adiós Madrid. Hola otra vez, miña terra galega.

viernes, 10 de octubre de 2008

Otra vez las culpas

Salía del bar en el que echo la primitiva a deshoras. Contenta. Un premio de 8 Euros en la del Druida (tendrá que afinar más la próxima semana, veremos si esas dotes adivinatorias suyas consiguen hacernos millonarios de una pu..ñetera vez). La del chollo tenía devolución, y la barwoman casi me la juega (hacía la cuenta al revés y el premio en vez de 8 había bajado a 2 por arte de pensamiento lento mañanero). Me dí cuenta, solventamos el error con sonrisas y conservé la mía hasta la salida.
La ví de refilón, apresurada. Sus largas piernas la hacían casi volar. Figura extremadamente delgada, alta y rubia, con facciones de modelo. Supe que ella me había visto a mí antes porque noté su deliberada omisión cuando se giró para abrir la puerta del Taxi que se disponía a coger. Tuve un primer impulso de detenerla y saludarla, pero aquello me contuvo, la sensación de que no deseaba que la molestasen en ese momento, la sensación de que huía, de la culpa. Sí, noté que una gran culpa la perseguía y no podía permitir que nadie la viese huir.
Me dió pena. Me ví a mí misma cuando hace ya mucho tiempo huía también. Quise decirle que no lo hiciese, que es mentira, que la culpa no es suya, aunque él le hubiese aplastado tanto el alma y el orgullo que pareciese que todo era consecuencia de su estupidez.
"No eres estúpida, de hecho, eres más lista que él, esquiva esas balas de culpa o te reventarán el corazón. NO es que valgas la pena, es que vales mucho más que él, de hecho, lo más probable es que eso mismo sea el problema, que no puede soportar que eres mejor que él, no dejes que te convenza, porque es mentira. Nos dijiste que pasó algo que no puedes contar. Creo que piensas que es culpa tuya, que te juzgaremos mal si nos lo cuentas. No hace falta que lo hagas, sólo quiero que te sacudas la culpa de una vez y dejes de huir, hazte ese favor. Tú.. tú puedes."

martes, 1 de julio de 2008

MUJERES


Parece que los ojos verdes gustan mucho. Los azules, menos, pero aun así son más llamativos que los negros o acastañados. Desconozco si en los países donde los ojos oscuros (marrones o negros) son menos comunes ocurre al contrario. Es de suponer que sí. Lo poco común siempre es más apreciado, aunque no sea estrictamente más bonito.
Dicen que los ojos son el espejo del alma. Bueno, ya sabeis lo que yo pienso de los espejos... y si no, os lo recuerdo: Mienten. En realidad todas las imágenes son mentira. Sí, ya sé que es una forma de convertir todo en irreal, pero es lo que hay, luz reflejada, ni siquiera de primera mano, no, REFLEJADA. Más mentirosa si cabe.


La belleza es lo más relativo que existe.
Es una cuestión social, y real, que las mujeres necesitan más de la belleza para tener éxito en la vida. Una mujer fea lo tiene mucho más complicado que un hombre feo. Si es una mujer del montón ya entra en juego la inteligencia también. Ser guapa y lista puede darse y se dá, pero tampoco tanto, seamos realistas.... Ser del montón y lista puede resultar. Ser fea y tonta.. buf, difícil está la cosa.
Pero cada uno es como es. Todos somos animalitos de Dios.. jejeje.


Estamos acostumbradas a hombres irracionales y bobos delante de las armas de una mujer bella. Parece que la batalla está perdida, que ningún hombre que se pueda definir como hombre, hombre hombre, puede no sucumbir a una mujer bella que se ha propuesto hacerse con él. ¿Y si además es lista? ¿o no tonta del todo?.. Ay, pobre, ya no le llegará la sangre a la cabeza. No.
¿Y si el resultado no es el esperado?. Bueno, primeramente se pensará que al hombre le pasa algo raro... Quizá es gay. Eso lo explicaría todo. Si no es gay quizá la mujer se sienta insegura. Es la primera vez que se le resisten. Quizá no es tan guapa como piensa. Quizá sus ojos no pueden deslumbrar al incauto, por mucha luz verde que refleja el alma... Quizá con unas lentillas azules...


A veces me pregunto si estamos realmente preparadas para esa ansiada igualdad entre sexos. Somos distintos. Me entristece ver como las mujeres se parecen más a los hombres (en general) pero en los malos hábitos, en las malas costumbres... Es el camino fácil. Por otro lado, en las cosas que parece que interesan, se fomenta la desigualdad, al fin y al cabo, es agradable tener a un hombre a tus pies sin necesidad de demostrar demasiado, sólo con un par de truquitos de magia femenina...


Un amigo mío me decía apenado que su mujer se había enfadado con él porque le había contado una conversación que había tenido en el trabajo:
Mi amigo tiene la foto de su hijo pequeño en la cartera, y la luce orgulloso ante sus compañeros. Una chica le dice: "se parece mucho a su madre ¿no?". "Sí, es clavadito a ella". "Entonces debes estar muy contento, tu mujer debe ser guapísima". Mi amigo le contesta sincero: "yo no estoy con mi mujer por su físico, yo me enamoré de ella por otras cosas". La compañera le recriminó que hablase mal de su mujer. ¡Lo peor es que su propia mujer se sintió igualmente ofendida cuando mi amigo se lo contó!
Se excusaba diciendo que parecía que no la deseaba como mujer..
Ay ay ay. Mujeres. Qué complicaciones.
Quizá convenza a mi amigo de que quien realmente le conviene soy yo, una mujer moderna e igual a él. Sí. Lástima que yo ya esté cogida.. jejeje.


lunes, 23 de junio de 2008

Por qué lo llaman amor... cuando quieren decir azúcar


Tu primo es alérgico al azúcar glasss...
Al azúcar glasss. ¿Puede ser eso posible?. Me refiero a qué puedes ser alérgico al azúcar, supongo, pero él es alérgico sólo al glassss. Es extraño. Ya, ya sé que no ha salido del armario, vestidor, en su caso.. y tiene pluma, un poco, pero alérgico al azúcar glass.... Eso me parece demasiado, hasta para él.... ¿Nos estará tomando el pelo?. ¿Se lo habrán tomado a él los alergólogos?. Bueno, me da pereza investigarlo. Dejémoslo estar...
La próxima vez que venga a celebrar tu cumpleaños le ponemos una tarta sin azúcar glasssss... jajaja. Bueno, tu próximo cumpleaños deberíamos celebrarlo en la intimidad, tú y yo, así dejarías de quejarte de que no soy detallista. Si es que no sé que regalarte. Bueno, sí que lo sé... pero, o no tengo dinero, o no se da el ambiente propicio. A solas te iba yo a regalar... todo lo tuyo, y todo lo mío.. sí.

lunes, 9 de junio de 2008

Paisajes Humanos


Miraba a la gente. A veces se ensimismaba tanto que perdía el sentido de la presencia física: sólo era una observadora, nadie repararía en ella. Entonces alguien le devolvía la mirada, y volvía de pronto en sí, recomponía sus modales, no fueran a pensar que tenía malas intenciones. Era una mirona, sí. Le apasionaban los paisajes humanos. Los estudiaba detenidamente. Cómo hablaban, cómo pensaban, lo que miraban, sus gestos... Intentaba adivinarlo todo con pocas pistas. A buen entendendor.. pocos gestos son necesarios: ese leve arqueo en la ceja izquierda, ese mirar de reojo, ese tocarse el lóbulo de la oreja, esa forma de sentarse, de cruzar brazos y piernas... Si supieran todo lo que puede leer en ellos se sentirían de repente desnudos, se ruborizarían, e intentarían detenerla. Era una bruja.

Una bruja buena, pero tan, tan curiosa...

Los paseos en coche por la ciudad siempre le gustaron. Con la música en la radio parecían videoclips, con un montón de debutantes y un escenario urbano, las luces coqueteando con los ritmos de la vida, semáforo en ámbar intermitente, gente que camina rápido, abstraídos... Otros pasean y se dedican miradas tiernas y mueven los labios cantando la canción que suena en la radio.
A veces su juego rozaba lo obsceno: cogía a todos aquellos personajes y, mentalmente, los ponía a bailar haciendo un striptease. Algunos llegaban a arrancarse la piel para contentarla.

viernes, 9 de mayo de 2008

De JEFAS

Estoy un poco nerviosa.
Sí, supongo que es una excusa, por si este post resulta... mal. Que me valga de desahogo.
Estoy hasta las narices de mi jefa.
Ya ya.. supongo que no soy la única. Supongo que tengo mucha suerte, con trabajo fijo, con muchos derechos que en la privada son sólo adorno... Ya. Ya.
Ya os hablé de ella en otra ocasión. En realidad no es mi jefa JEFA. Vereis, es la que me puede tocar las narices a diario, pero no me puede solucionar nada pues no decide sobre mis condiciones particulares de trabajo.... Así que tiene mi uso y disfrute, pero no tiene que cuidarme... aunque debería, pues yo la trato bien. Creo que la trato demasiado bien. No es recíproco.

Me llama "corazón", "tesoro"... y yo le respondo con un "dime" cada día más seco, la verdad, pues no sé por dónde me va a salir esa vez, y empiezo a temerla en cuanto abre la boca para dirigirse a mí. Reconozco que tiene esa sutil capacidad para descolocarme dulcemente sin que apenas me de cuenta de que me está abroncando... ¡a mí que hago prácticamente todo lo que me pide!

¿¡Pero por qué coño lo hago!?

Después rumio, me desahogo con las otras sufridoras... y me pregunto por qué esta jefa-compañera no me defiende, por qué es tan idiota que no se da cuenta de que me está perdiendo y no le conviene... ¿Cuánto más aguantaré sus desplantes? No es justo cómo me trata, ni a mí ni a los demás, pero claro... ¡es que en el momento ni te das cuenta!. Entre corazones y tesoros te clava puñales con una sonrisa hipócrita.

Amigos: ¡no la soporto!

La buena noticia es que se marcha, aunque habrá que aguantarla un poco más todavía. La mala es que no sabemos quién vendrá en su lugar.... ¿podrá ser peor?... aissss.

Hoy voy a hablar con mi otra jefa, la que decide sobre mi particular, y estoy nerviosa porque apenas la conozco, como tampoco me conoce ella a mí... Me han contado que es razonable. Ya se verá.

martes, 22 de abril de 2008

ENCUENTROS en la oscura mañana

Era un día de invierno, corto, así que madrugando como yo para entrar en el instituto a las 8 todavía era noche cerrada. Como ya conté alguna vez yo vivía en los Rosales, en aquellos tiempos en los que no había microondas, y la leche se calentaba en el cazo de siempre, blanco con cuadritos rojos y negros por fuera, encima del hornillo de gas de la cocina nueva, al lado de la vieja, la bilbaína, la de leña... No podías descuidarte, cuando empezaba a hacer ruido era demasiado tarde, la leche estaba muy caliente, y llegaría tarde porque me demoraría en tomar mi colacao con pan migado, (la historia de mi vida, como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas: llego tarde.. llego tarde.. llego tarde. Ecos de ayer hoy y siempre), así que metía la puntita del dedo meñique lo justo para comprobar la temperatura del líquido, era infalible como termómetro.

Mi hermano me vió salir y se ofreció para llevarme con la furgo, ¡estaba tan oscuro!. Yo le dije que no, incluso me apetecía meterme en aquella oscuridad. Por aquel entonces Los Rosales eran cuatro casas levantadas en medio del monte, con calles sin asfaltar y sin alcantarillados, con pequeños y grandes charcos que se congelaban en invierno y se llenaban de renacuajos y luego ranas en Primavera, haciendo las delicias de los más jóvenes del lugar (yo entre ellos). La oscuridad siempre fue atrayente para mí, sin embargo, cuando me alejé lo suficiente del aura de las casas empecé a arrepentirme un poco de mi osada decisión. ¡Era una mañana tan oscura!. Se me hacía tarde, ya no podía dar marcha atrás, pronto sonaría la sirena de Peteiro y yo tenía que estar lejos de allí, en la civilización, a unos 10 minutos más allá siempre a paso ligero, casi corriendo, con la ciudad despertando y las farolas iluminando, y los coches circulando, a salvo de aquella oscuridad. Apreté el paso y mis ojos se fueron acostumbrando a aquellas tinieblas que me permitían avanzar a duras penas, casi de memoria por aquella pista tan recorrida por mí desde que tuve uso, o quizá desuso, de razón.

Varios caminos confluían en aquel principal, que aunque era principal, estaba desierto: sólo yo caminaba por allí. Entonces ocurrió algo que sólo duró unos minutos, aunque a mi me pareció una eternidad. De uno de aquellos caminos salió una figura a unos cuantos metros, los justos para poder distinguirla entre las tinieblas. Oscurísima, avanzaba decidida hacia mí, se cruzaría conmigo en muy poco tiempo, ya que yo también caminaba deprisa. Me asusté un poco, pues era siniestra: no llovía, pero se abrigaba con una prenda oscura con capucha sobre su cabeza, imposible saber si era hombre o mujer. Tenía mediana estatura y, ¡Oh, Dios Mío! ¡lleva algo extraño en su mano!. Intento disimular que no puedo sacar la vista del personaje, y aunque mi cabeza apunta hacia delante, mis ojos miran fijamente para vigilar sus movimientos. Me siento tentada a salir corriendo en sentido contrario, pero mantengo la compostura: "nena, todo tiene una explicación... llegas tarde... avanza y todo pasará como en un mal sueño". Así que sigo caminando decidida. La figura se acerca cada vez más, en vez de seguir en una paralela diría que la línea de su trayectoria se acaba justo en mi persona. Ays, no puede ser que me esté pasando esto, empiezo a asustarme cada vez más considerando la opción de que finalmente decidiese atacarme. El objeto de su mano estaba muy claro ya: ¡era una fouciña! (esto es: una HOZ). ¡La esgrimía con tal destreza y decisión que se diría que tenía el blanco a la vista!.......
El corazón me salía por la boca. Apenas a unos centímetros, la vecina con la fouciña en la mano me espetó: ¡Buenos días!.
"Hola" acerté a decir con un hilillo de voz, y me eché a correr dirección al instituto: ¡llegaba tarde!. Pero más vale tarde.....

miércoles, 16 de abril de 2008

Eróticas Philosophías: NO pares.. sigue SIGUE.

Aquí me hallo, sumergida en el discurrir de esas filosofías, tan húmedas, tan inquietas... tan... eróticamente provocadoras... Las pajas mentales.



sábado, 12 de abril de 2008

SOLEDAD

Yo soy la abuela que cose silencios
la inexplicable
la tierra de manifiestos
y voces que arden
Soy la abuela prehistórica
la que borda letanías
en la era de siglos perseguidos

Soy la que talla versos
la que conoce el mar
donde duermen las palabras
que escriben poesía
Soy la que baja profunda
¡la ácida huraña!
Soy el nítido etéreo
del ave de la duda.
Soy el ánfora divina
de grandes liturgias.
Soy la sombra del tiempo
y el corazón del infierno.

Texto: Adriana Simona (Las Animas Perdidas)
Dibujito: yo, sola.

viernes, 11 de abril de 2008

Otra vez... PREGUNTAS y MENTIRAS

Las mentiras están ahí siempre. El tejido social está confeccionado con múltiples bordados de hipocresía, a veces piadosa, otras despiadada, y otras simplemente trivial e inútil, pero siempre presente.
Algunos mentimos con razón, otros por costumbre, otros... para defendernos.

Desde pequeña -en eso mi madre hizo un buen trabajo(o no...)- tengo tendencia a ser sincera, a decir la verdad aunque no sea muy agradable. Poco a poco he aprendido a comportarme un poco más en sociedad y he conseguido alguna mejora en el asunto hipocrático, pero me cuesta... Prefiero el silencio a la mentira. Y "se coge antes a un mentiroso que a un cojo", cierto es que pocas mentiras quedan impunes hasta el fin de los tiempos, y no creo que ninguna se libre eternamente, quizá por eso necesito liberarme de cargas a priori, y prefiero una verdad molesta que una mentira que me encierre en una jaula de oro...

Y supongo que también hay silencios mentirosos, aunque nos engañemos a nosotros mismos con esa mentira tan cómoda: "si me callo, no miento...."
Hay personas que sienten justamente la tendencia contraria, la de la mentira como medio de vida.. por si acaso. Y claro, como todo ladrón piensa que los demás son de su condición, no les quedará otra opción, si son coherentes y no muy obtusos, que observar siempre desde el ángulo de la desconfianza... Pero también hay mentirosos confiados ¿verdad?. Así que es una maraña complicada.

Cuando pillas a alguien en quien confías en una mentira... ¿qué puede pasar?... ¿puede ganarse algún día tu confianza de nuevo?... ¿puedes llegar a comprender la razón de la hipocresía y llegar a la conclusión de que era más importante que la confianza depositada?

Es más, ¿se puede vivir confiando plenamente en alguien aun a sabiendas de que es absolutamente imposible que haya sido sincero cada instante de su convivencia contigo?

Quizá en eso consiste el amor: ese generoso egoísmo de compleja sencillez (gracias Prometeo).

Claro que en esto, como en todo, el relativismo es absoluto (¡venga con el oxímoron! jajaja): lo que para unos es una bendita mentira, para otros, es una mentira.. imperdonable.

viernes, 4 de abril de 2008

Quiero ser yo misma..

Firmamento de Hecatombe.
Me apetece ser el sol
que exige a sus lunas
conseguir un harén
de estrellas.

Me apetece ser la luna
que demanda a su sol
traer pues
un coloquio de meteoros.

Me apetece ser yo
y me digo
espérame en la otra vuelta.
Poema de Adriana Simona, del libro "Las ánimas Perdidas", otro apreciadísimo regalo, esta vez de mi querida tragicómica niña.
Dibujito: yo misma hace unos años.

jueves, 3 de abril de 2008

MIS PERAS

Silvana me ha provocado diciendo que echaba en falta mis dibujos.. aisssss

Aquí os dejo el último, ensayando con la caja de colores pastel que me regalaron. Maravilloso regalo. ¿Hay algo más bonito que una caja de pinturas nuevas?: ceras, pastel, lápices, rotuladores, témperas... Es uno de mis regalos más apreciados, junto con el par de botas de montaña que simboliza el inicio del camino de mi nueva vida y un tomo que reúne Todo Mafalda... Mi hermana y mi chico, dando en el clavo una y otra vez.


Ocres, crema, marrones, verdes, amarillos, blancos y la textura del papel se convierten mágicamente en unas peras, cuatro (en principio eran tres, pero la imparidad me puso nerviosa..) iluminadas por una luz inexistente, recreada.. platónica pues.



Peras llenas de agua vital.. jugosas y dulces.

jueves, 3 de enero de 2008

CORAZONES


Me sorprende que el culo tenga más forma de corazón que nuestro propio corazón.
Siempre garabateando.