Las teorías (¡y las prácticas!) del conocimiento sí que me traen de cabeza a mi. El cómo se confecciona nuestra realidad, el cuándo el mundo que nos rodea se nos va completando, adquiriendo más y más matices ¿Acercándose a la auténtica realidad? ¿Quizá alejándose?
Si es que tenemos dos cabezas. Dos! Un par! Bicéfalos! Qué contrariedad esta paridad tan convincente, tan real!!
No es ya ningún secreto para los que me han leído últimamente mi gusto por lo impar, por el tres muy especialmente.... Pero aquella paridad es demasiado manifiesta, demasiado sensible para negarla. Aunque si algo he aprendido en mi vida es que las cosas no son como parecen, y a veces parecen lo contrario de lo que son.... Nunca podemos fiarnos del todo. Siempre nos faltarán datos, percepciones, detalles, para analizar todo en un conjunto lo bastante amplio para tener menos margen de error acercándonos a la realidad. Y hasta puede que cuantos más datos tengas más borroso se haga todo. Si no sabes montar el puzle de poco vale tener muchas y pequeñas piezas.
Nuestras cabezas (los hemisferios), están separadas físicamente, pero conectadas por un denominado cuerpo calloso (un nombre que se me antoja... poco apropiado), un haz de fibras nerviosas de extraordinaria importancia, un nexo que las hace siamesas.
Es un conjunto de dos, que han de colaborar y hacer un equipo. No podrían vivir la una sin la otra. Se necesitan. A veces se llevan la contraria, pero tarde o temprano han de llegar a una solución conjunta, a un análisis final.
Aquellas personas que no tienen este cuerpo calloso (que las hay), presentan un desorden importante, que las hace portadoras de dos cerebros especializados en campos complementarios incapaces de procesar la información juntos.
El hemisferio derecho es el de la percepción, es el coleccionista de sensaciones, de estampas, de detalles, de datos. Qué importante es esto. Cómo vamos a funcionar si no tenemos vía de entrada. Es el hemisferio del arte, de la sensibilidad, de la intuición, del todo, de la comunión con el cosmos, del Nirvana que decía ella...
Este cerebro es extrospección.
El otro cerebro, el hemisferio izquierdo, es la colección y el análisis. Los recuerdos, el aprendizaje, lo bien aprendido y lo mal aprendido, las buenas y las malas costumbres. La introspección, el egoísmo, el significado del yo, el lenguaje, el simbolismo, donde se guarda todo aquello que es como es porque así lo hemos aprendido, así lo hicimos nuestro.
Y cuántas veces el conocimiento previo es óbice para llegar a un nuevo conocimiento más rico, mejor documentado, mejor sentido si le diésemos una nueva oportunidad a nuestro otro cerebro, si abriésemos la puerta a nuestro otro hemisferio que va, según maduramos y crecemos y nos imbuimos en la rutina, en las costumbres, aletargándose, durmiéndose, perdiendo nuevos detalles, a veces grandes paisajes, que nos rodean y nos abrazan en un todo universal.....
Y algunos así lo intuimos, y tratamos de dar más cancha a los sentidos, a la imaginación, a nuevas realidades, al arte, a la creación... para sentirnos más completos, y volver a ser niños sedientos de estímulos y emociones, voraces a la hora de confeccionar estampas que nos valdrán para encontrar lo importante en esta vida. Sentir que estamos vivos y formamos parte del universo....
Es algo grande que a mi, al menos, me produce cierto vértigo, adrenalina, emoción. Me gusta mucho. Mucho.
Equilibrio. Equilibrio. Pero que no se te duerma una parte. Hay que ejercitarlo todo!! Y así encontrar el Nirvana... y embriagarse en él... Claro que sí.
YO QUIERO!!
Y bueno, bien pensado sí que somos tres, porque quizá el cuerpo calloso sea el tercero, discreto pero de vital importancia.
Y grabado se me quedó a mi aquello de las tres partes: cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo (que aunque suene a patata, también nos hace falta... jaja).
Un universo vasto e insondable nuestro cerebro... La respuesta a muchas de nuestras metafísicas.... Estoy convencida.
Y se me vino a la cabeza esta canción de dos, que con la que canta son tres ¿no? jajaja
Mi amor es géminis, así que los tengo.... a los dos, al que me adora, y al que es mi dueño... jejeje







