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lunes, 25 de enero de 2010

Herramienta y trabajo

Para que un trabajo salga bien tienen que darse una serie de condiciones. Elementos esenciales para un buen resultado son estos (tres, no podía ser otro número... )


1. Alguien diestro capaz de hacerlo, con experiencia o, en su defecto, capacidad de aprendizaje y manuales adecuados o profesor@ dispuest@, a medida de la capacidad y motivación del sujeto activo.
2. Materia prima y/o sujeto paciente.
3. Herramienta.


Quizá sean los tres de igual importancia a la hora de obtener una buena cosecha. Claro que habrá quien opine que la destreza del trabajador puede suplir la falta de materia prima o la herramienta. La mayoría de las veces la materia prima o sujeto paciente son indispensables, aunque pueden ser de peor calidad.... ¿Y la herramienta?... ¡Ay, lo importante que es una buena herramienta!


Que sí, que si tienes una buena herramienta la cosa puede resultar infinitamente más sencilla, incluso hasta parecer que el trabajo se hace sólo...
Esta última semana, la pasada, la que acabó ayer domingo, me he convencido de la vital importancia de la herramienta.


Bueno, también he recordado lo difícil de las relaciones humanas, lo difícil que es llegar a lo verdadero del pensamiento de tus compañeros de trabajo, todo lo que subyace bajo un contacto, una contestación sencilla, que no es tal y como te la dan, que siempre hay problemas, que nunca los hay hasta que ves que sí que los hay, pero no porque te lo digan.... ah... no.... eso debes averiguarlo tú.


¿Qué por qué no te dicen la verdad? Porque decir la verdad es difícil, supone un enfrentamiento, y se elude hasta que realmente se ven las orejas al lobo y ya todo son problemas cuando se había dicho que no, que no había problema ninguno. Claro que no sospechaban que fuese cierto, que alguien fuese a tomar la iniciativa y una decisión consensuada,  y enfrentarse en vez de seguir haciendo el trabajo como hasta ahora, mal, por falta de herramienta, y de previsión , y de organización.


Pues no. No me arrepiento. Ya tengo una edad, puedo exigir cierta dignidad en el trabajo, puedo exigir que no me hagan saltar a la comba sin comba... ¡joder!, que no, que ya no tengo sentido del ridículo, pero todo tiene un límite, y sólo yo tengo esa potestad, la de ponerme en ridículo, por libre elección, no por obligación.
Y además somos más a trabajar, y no todos somos igual de diestros  a la hora de saltar sin comba, que parece que no, y te cansa, y te caes, y te quema, y acabas preguntándote....¿pero por qué?


Pues eso. Manotazo en la mesa. Y no me arrepiento. No. Y pediré disculpas, pero sólo porque yo no soy la jefa, y no me corresponde perder las formas a mi.
Se excusa, la auténtica jefa, en la inexperiencia. Yo creo que es al contrario, está contaminada de la experiencia de tantos años en la administración acatando estúpidas órdenes que el sentido común obliga, cuando menos, a discutir.
Y no iba a escribir esto así, pero claro, tenía que haber imaginado que acabaría donde acabé, que yo no escribo:  vomito. La mayoría ya lo sabéis. A algun@s incluso os interesa y gusta... ¡pervertid@s!


Ah! Y las disculpas me las pido a mi misma, por hacerme pasar trabajos y nervios que no me corresponden. Pero es superior a mi, lo de intentar hacer las cosas bien.


Una pregunta profunda: ¿trabajamos sólo por dinero? Y no, claro, el trabajo dignifica.... jajaja


¿¿Y qué os parece esto de la generación NINI.... ??
Non teño diñeiro... nin tampoco o quero (se hai que traballar para conseguilo.... aissss). Non sabía que Aerolíneas federales tamén cantasen en galego...

(Música: Non teño diñeiro, Aerolíneas Federales)

Foto: parece imposible que el pájaro vuele en esa maraña, pero lo hace, ¡y no dice ni pío!. Claro que  tiene unas alas estupendas, y una cola-timón última generación de la evolución técnica, un ejemplo de maniobrabilidad asombrosa, que parece hasta fácil lo de volar... 

jueves, 3 de julio de 2008

Un refresco, por favor

Y en esta madrugada de insomnio me pregunto si quizá soy demasiado fría, si quizá soy demasiado ácida, como el hielo y el limón de esta tónica. Pero hasta el hielo y el limón tienen sus virtudes, pues refrescan, y quitan la sed en este tiempo de calor.

Llevo unos días muy duros en el trabajo. La gente está más loca que nunca. La paranoia está en sus caras, en sus discursos, en sus reproches. Me pregunto si no será contagioso, si no estaré paranóica yo también. Pero no. He aprendido a distinguir. Sé cuando tengo que espantar los miedos, los pensamientos absurdos y destructivos. Sí, sí que sé.

He aprendido a guardar las distancias siendo amable. He aprendido a no juzgar, o, al menos, si no he podido evitarlo, he intentado disimularlo, y a actuar como si no hubiese juzgado y sentenciado, para evitar injusticias. Pocas veces la gente se toma esas molestias. Yo creo que es una norma de civismo y buen comportamiento. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y aun siendo culpable hay que tener en cuenta todas y cada una de las circunstancias que concurren en el caso. Así creo que debería ser. Intento no ser jueza, porque además me estresa muchísimo, pero más me estresa todavía ser acusada.

Y aun así debo decir que no siempre consigo lo que intento. Creo que yo más que nadie soy consciente de mis errores y defectos, y además soy la primera damnificada.
Soy de sonrisa fácil. Quizá sea una sonrisa nerviosa, social, máscara. Una sonrisa te abre puertas, una sonrisa rompe tensiones. Y sin embargo, es, en mi trabajo, una gran carga también. La gente no comprende una sonrisa cuando ellos están sufriendo, cuando vienen con algún problema médico, el más serio de los problemas... ¿cómo puede esa estar ahí riéndose mientras yo estoy así, entre la vida y la muerte?. Jajaja. Eso puede ser un simple ataque de nervios, una crisis de ansiedad... pero ellos se sienten morir. Y esa mojigata está sonriendo... ¿pero cómo se atreve? ¿qué coño es tan gracioso?.
Nada. La mojigata está pensando en cómo va a contarle a la médico que tiene que atender a la urgencia urgentísima número diez de esa hora, cuando tiene anotados en la lista a un paciente cada dos o tres minutos. Digamos que la mojigata se ríe por no llorar y piensa que en cualquier momento se convertirá ella misma en la urgencia número 11, que, bueno, al menos es capicúa...

Así que debo reprimirme. No sonrías. Seria. Inexpresiva, pero ojo, no demasiado, porque podría también malinterpretarse. Se espera cierta empatía de tu parte, sin perder el control.
Creo que necesito unas vacaciones. Y reirme de algo gracioso de verdad. Quizá pueda empezar riéndome de mi misma, eso no se me da mal de todo.



Y una de optimismo que siempre me ha gustado mucho:

jueves, 19 de junio de 2008

Estámosche ben..

Estaba tranquilo. La guardia transcurría sin sobresaltos. En la salita de atrás estaban comiendo, hay que aprovechar el tiempo, nunca se sabe cuando puede aparecer una urgencia, de las reales, de las vitales, no de las que colapsan el servicio cada día del tipo me quemé la lengua con la sopa, me duele la garganta, tengo gases, me salió un grano, me picó un mosquito... Sí. Cosas de esas. La gente no tiene vergüenza, porque, al parecer, pagan para que les atiendan en todo momento y por las más variopintas tonterías...
El celador de turno era lo que se dice un tocapelotas, pero allí estaba, en su puesto, cumpliendo con su deber. Solía extralimitarse muchas veces, pero, todo hay que decirlo, algunos se lo merecían. Otros no. Justos por pecadores.
Entra por la puerta una pareja. Ella con obesidad mórbida. Obesa, muy obesa, por encima de los cien, bastante por encima. Él normal. Treinta y pico, cuarenta como mucho. Caras asustadas. Ella dolorida. Ay ay ay.
El celador indolente con el sufrimiento ajeno pide la tarjeta sanitaria. Ella, media torcida del dolor, que parece que le sale de las entrañas, la rescata del bolso, moviéndose con dificultad. El hombre tarda en reaccionar, pero finalmente le recoge el bolso y la manda sentar mientras toma las riendas ante el celador grandullón y de bigote que tiene pinta de no poner las cosas fáciles.
El teléfono suena en la salita. A la médica de guardia se le dibuja un gesto de fastidio en la cara. Tampoco hoy podrá comer tranquila..
- Teneis uno para ver
- ¿Es muy urgente?
- Pues parece que le duele bastante. Serán cólicos o algo así.
La mujer empieza a quejarse más fuerte y sale disparada al baño que está cerca del mostrador. Ay Aaaaayyy.
- Ya voy.
La médica que oyó los quejidos se levanta malhumorada y sale para ver qué pasa.

La enfermera estaba en el baño de personal, pero sale en cuanto escucha movimiento.
Se oyen los quejidos de la mujer.
- No te cierres - le grita la médico desde fuera - ¿quieres que entremos?
- No no.. aaaaagsss
Para ganar tiempo va a buscar un informe de urgencias y en el mostrador, con el hombre, va adelantando el trabajo.
De repente se le enciende la cara y le pregunta - ¿no estará preñada? - es una buena médica, pero con modales más bien... directos.
- Noooo - dice asustado el marido
- ¿Seguro? - insiste
- No, no creo - contesta con un asomo de duda, como si estuviese encajando una historia antigua...
Enfadada deja el informe y se dirige a la puerta del baño.
- ¡¿No estarás preñada?!- le grita desde fuera
- Nooooo, si acabo de tener la regla.. Aaaaayyyyyyyy -
- ¡Abre la puerta ahora mismo! - le ordena
Entre médica y enfermera se abren paso y entran mientras la mujer lanza un alarido, como si... estuviera pariendo.
El panorama es tremendo: la mujer, rostro desencajado, a horcajadas sobre el inodoro, con algo que le sale entre las piernas...
- Rápido, trae una sabanilla y una manta - le dice a la enfermera que sale pitando a buscarlas.
Sale del baño la comitiva: La mujer primero, caminando con las piernas medioabiertas ayudada por la enfermera, dejando un rastro sanguinolento. De donde sale el rastro sale también el cordón umbilical, unido a una pequeña criatura que, salvada de las aguas fecales, estaba mimosamente envuelta y en brazos de la médico que las seguía y metía prisa para poder llegar cuanto antes a un box de urgencias.
El padre miraba con estupefacción.
Al rato salió la médico para atenderlo. Ganas no le faltaban para darle un bofetón y desahogarse del susto que le habían hecho pasar, tenía el pretexto perfecto: estaba en estado de shock... Sin embargo decidió espetarle de otra forma:
- ¿Qué pasa? ¿No quieres conocer a tu hija? -

viernes, 13 de junio de 2008

BICHITOS y otras faunas.

Mientras los coches pasaban volando, y petardeando, e incluso mientras un helicóptero aterrizaba entre las viñas de un vecino (al pobre piloto le asaltó una necesidad ineludible de tipo fisiológico), una tipa extraña se ocultaba en la frondosidad de una finca que daba a la carretera que iba hacia Salvaterra do Miño, cámara en mano, apuntando hacia los hierbajos y el verde espeso, arrugando un poco el entrecejo y metiéndose el labio de abajo en la boca, como cada vez que hacía algo que le gustaba... y se concentraba en el placer que le producía.


lunes, 9 de junio de 2008

Paisajes Humanos


Miraba a la gente. A veces se ensimismaba tanto que perdía el sentido de la presencia física: sólo era una observadora, nadie repararía en ella. Entonces alguien le devolvía la mirada, y volvía de pronto en sí, recomponía sus modales, no fueran a pensar que tenía malas intenciones. Era una mirona, sí. Le apasionaban los paisajes humanos. Los estudiaba detenidamente. Cómo hablaban, cómo pensaban, lo que miraban, sus gestos... Intentaba adivinarlo todo con pocas pistas. A buen entendendor.. pocos gestos son necesarios: ese leve arqueo en la ceja izquierda, ese mirar de reojo, ese tocarse el lóbulo de la oreja, esa forma de sentarse, de cruzar brazos y piernas... Si supieran todo lo que puede leer en ellos se sentirían de repente desnudos, se ruborizarían, e intentarían detenerla. Era una bruja.

Una bruja buena, pero tan, tan curiosa...

Los paseos en coche por la ciudad siempre le gustaron. Con la música en la radio parecían videoclips, con un montón de debutantes y un escenario urbano, las luces coqueteando con los ritmos de la vida, semáforo en ámbar intermitente, gente que camina rápido, abstraídos... Otros pasean y se dedican miradas tiernas y mueven los labios cantando la canción que suena en la radio.
A veces su juego rozaba lo obsceno: cogía a todos aquellos personajes y, mentalmente, los ponía a bailar haciendo un striptease. Algunos llegaban a arrancarse la piel para contentarla.

jueves, 15 de mayo de 2008

SER, IMITAR O PLAGIAR, he ahí la cuestión...

Por lo general somos plagios andantes. Nos pasamos la vida imitando. Pocos se libran. Tampoco es tan terrible, todo depende de a quien elijas plagiar o imitar. El cóctel es importante, tienes que intentar ser lo más coherente posible.... o lo más ecléptica. Quedarse en el medio resulta aburrido.

Oremos.....

Busquemos en todo aquello que sabemos hacer mejor o peor y pensemos en cómo hemos aprendido a hacerlo: casi siempre la respuesta es "por imitación".

Pienso mucho en esto últimamente porque estoy viendo crecer a mi hijo y me preocupa lo que aprende, me preocupa que no haya nacido bueno o malo, sino que se haga bueno o malo por aprendizaje, esto es, por imitación. El niño, en este mundo de momento más extraño que conocido, no escoge el modelo a plagiar.... es lo que hay: Papi, mami, la profe, los compis.... la TELE (oh my God). Y también el ordenador, porque mi niño está creciendo en la era de internet, que es un monstruo bueno o malo, todo depende de (nunca mejor dicho) cómo lo mires...

Intento plagiar todo lo que me gusta. Claro que sí. A veces contamos con algunas explicaciones muy útiles, pero lo mejor es cuando hay libre interpretación y aprendizaje, y hacemos nuestra la lección, y le aportamos nuestro toque, nuestra perspectiva. Mestizaje y riqueza. Copia pero también innovación. No puedes levantar una pirámide tú sólo. No nos equivoquemos: jamás somos del todo originales. Nunca jamás. Ni lo sueñes.


A veces, escogemos unos curiosos profesores, que sin saber, saben mucho.. La casualidad es un factor decisivo en el aprendizaje de la vida.

lunes, 12 de mayo de 2008

COME, AS YOU ARE...


Somos como somos. Cambiamos a lo largo del tiempo.. ¿cuánto y cómo? Aisssssss......
Ser uno mismo. Ser uno mismo. Ser. Uno. Yo misma.
Conciliar varios intereses, varias vidas, quizá sea complicado, quizá sea muy simple... Todo depende de cómo se sea, de cuánto puedes ceder, de cuánto cederán los demás.. esos demás que todavía no están, que todavía no son... ¿Cómo y cuándo?
Mi directora se erigió en defensora de los que no están. Loable. ¿Sospechoso? ¿Me vió venir? ¿Me caló? ¿No sabía cual era mi punto débil hasta que me vió delante?.
Me alegro de haber hecho esa entrevista personal. Nos conocimos. Resultó ser una persona dialogante y razonable.
Soy como soy. No lo puedo remediar. Soy madre, soy mujer. Soy trabajadora, y soy responsable, y me preocupan mis compañeros, inclusive los que van a venir, a pesar de que conmigo no hubo demasiados miramientos en el pasado, cuando fui perjudicada tantas veces. Pero las injusticias que yo he sufrido no pueden ser pretexto para volver a ser injustos. Soy inocente y transparente, para bien... y también para mal. Así fui, y así me vió mi directora. Hubo un antes y un después. Hubo una tensión y una distensión... aunque la segunda fue más pronunciada en ella que en mí, al fin y al cabo sólo soy Personal de Servicios Generales, y ella, es una toda una Directora, con despacho en la octava planta, "un animal de oficina" como ella misma se definió mientras se disculpaba por no visitar los centros con mayor frecuencia, pues a pesar de eso, decía, estaba muy informada de todo cuanto ocurría en todas partes, que me sorprendería de saber toda la información que llegaba a la gerencia, "hasta el más mínimo conflicto". Me pregunté si toda esa información no les llegaría desvirtuada, y deformada, como, por ejemplo, la actitud y aptitud de sus trabajadores.
El momento álgido de nuestra reunión llegó cuando me ofrecíó una flexibilidad de horario que suponía un turno de 10 a 5 de la tarde. Me sorprendió. Y ella se sorprendió también cuando lo primero que se me ocurrió y solté según me vino fue que en donde yo trabajo sería demasiada carga para una sola persona quedarse sóla de 5 a 10 de la noche.
A partir de ahí quedó probada mi honradez como compañera, y su actitud cambió para mejor. Me dijo que intentaría conseguirme "la mayor", mientras movía la cabeza buscando y barriendo con la mano hacia el suelo las imaginarias miguitas de pan de la mesa de reuniones, sólo faltó que levantase la alfombra y las escondiese allí . Sus ojos se perdían buscando un camino en su cabeza, una fórmula que sin duda a mí se me escapaba, pues no conozco los atajos de las burocracias, los trucos de las directoras. Repetía en voz baja las condiciones que había, las tres plazas deslizantes, desiertas en el concurso de traslados, la OPE, la elección de destino a finales de año.... Sí, bueno bueno... quizá se pueda....
Yo, por mi parte, cada vez estaba más sorprendida, y bueno, también complacida, sí, algo debí hacer o decir bien (pensaba para mí). Sin embargo, y por momentos, tenía la sensación de estar participando en una especie de confabulación, de estar vendiendo mi alma, de dejarme hacer un favor que podría ser lesivo para otros... Aisssssss, ¡esta puñetera honradez tontuna!
Salí del despacho con una sonrisa en los labios, con el trato de llamarla dentro de un mes para concretar y darle un margen de actuación. Ay, pero arrastraba también un poco de culpa... ¿qué quereis? Soy así, un poco tonta, un poco honrada. Me sentí pesarosa por los que vendrán, por lo que podría perjudicarles mi mejora.... Tendrán que hacer más tardes, o quizá tendrán que quedarse por turnos sólos de cinco a diez. Pero hay algo que cambiará positivamente, y es que habrá alguien que les adelantará trabajo en horario de mañana. Los archivos serán míos. Soy responsable y buena compañera, eso no cambiará, y ellos lo sabrán, y espero que lo valoren y me correspondan.
¿Qué os parece a vosotros? ¿Soy mala malísima?... ¿Finalmente cumplirá mi directora? ¿Será buena jefa y sabrá conciliar todos los intereses?... ¿Quizá sólo ha ganado un mes más para confabular sabe Dios qué?. No tengo nada por escrito, no. Tengo que fiarme de su buen hacer... ¿Habré sido inocente de más? ¿Inocente de menos?. ¿Es complicado o es muy simple?.
Aisssssss. Siempre llena de preguntas.
Si es que somos como somos. Con el tiempo cambiamos... ¿eso creeis?.
Heráclito Vs Parménides: Todo cambia, todo permanece. ¿Fifti fifti?. Empate técnico.. jejeje.

sábado, 10 de mayo de 2008

OCTAVA PLANTA

En la octava planta estaban un poco alborotados. Directores, subdirectores, asesores, secretarios y demás moradores de despachos con buenas vistas estaban acelerados. Se buscaban los unos a los otros asomándose a sus puertas, algunas abiertas de par en par y otras entornadas. Desdeluego no estaban muy tranquilos. Ultimaban algo. Me acordé de lo que me habían dicho un par de días antes: "...tenemos una reunión el lunes en la Gerencia y allí se sacan estos asuntos a relucir, delante de todos los sindicatos y de todos los jefes...". Ah. Lo entendí entonces. No imaginaba tan ocupada a la cúpula directiva a diario... Era un momento delicado el que había escogido mi Directora para recibirme, la última hora de un viernes antes de un lunes de reunión con la Junta de Personal. Bueno bueno bueno... ¿Sería premeditado? ¿Querría ponerse en forma conmigo? ¿ensayar un espíritu conciliador? ¿aguantar chaparrones belicosos? Aissss... ¡qué será de mí! me preguntaba nerviosa intentando fijar la atención en alguno de los retales de conversaciones que me llegaban. "Sí que van a hablar de eso... está en el orden del día..." "Entonces hay que crear unos nuevos actos para enfermería, para cirugía menor..." "Otra vez fulanita, no me lo puedo creer..."
Mi lugar de trabajo sonó muchas veces, desde muchas direcciones, y eso me ponía en alerta... Sintonizaba mi antena sin éxito, no pude sacar nada en claro.. Agsss, al final no podría llevarles noticias frescas y de primera mano a mis compañeros..


Muchos repararon en mi discreta presencia, sentada en medio del pasillo en una de las tres cómodas butacas que debajo de una ventana y con una mesita al lado componían una minisalita de espera. Sin duda no habría yo escogido mejor lugar para esperar que aquel al que me habían mandado. Las revistas estaban perfectamente ordenadas en la mesita, no me extrañó, con el excepcional mirador que suponían aquellas butacas a las puertas de todos aquellos mandamases, ¿cómo ibas a entretenerte con una revista ¡de moda!?. Cogí una para disimular. Cada vez que pasaba alguno me miraba, la primera vez con sorpresa, la segunda con curiosidad.... a la tercera hubo quien se aventuró a preguntar "¿y tú a quien estás esperando?".... Para algunos intuí que mi presencia era un pelín molesta (las paredes tienen oídos, y en este caso ojos también.... hay que ser cautos....).
La mayoría optó, después de varios paseos delante de mis narices, por despreciar los peligros de mi presencia allí... e incluso alguno me sonrió cortésmente devolviéndome el gesto, conciliador ensayo por mi parte. No quería resultar belicosa ni exigente. Me habían aconsejado, y yo así también lo creía, que la actitud humilde y conciliadora iba a ser más efectiva que la otra.


La entretenida y nerviosa espera se interrumpió con las palabras del secretario que vino a buscarme. "Ven", me dijo amablemente, acompañado de mi nombre de pila, "la directora te recibirá ahora".

viernes, 9 de mayo de 2008

De JEFAS

Estoy un poco nerviosa.
Sí, supongo que es una excusa, por si este post resulta... mal. Que me valga de desahogo.
Estoy hasta las narices de mi jefa.
Ya ya.. supongo que no soy la única. Supongo que tengo mucha suerte, con trabajo fijo, con muchos derechos que en la privada son sólo adorno... Ya. Ya.
Ya os hablé de ella en otra ocasión. En realidad no es mi jefa JEFA. Vereis, es la que me puede tocar las narices a diario, pero no me puede solucionar nada pues no decide sobre mis condiciones particulares de trabajo.... Así que tiene mi uso y disfrute, pero no tiene que cuidarme... aunque debería, pues yo la trato bien. Creo que la trato demasiado bien. No es recíproco.

Me llama "corazón", "tesoro"... y yo le respondo con un "dime" cada día más seco, la verdad, pues no sé por dónde me va a salir esa vez, y empiezo a temerla en cuanto abre la boca para dirigirse a mí. Reconozco que tiene esa sutil capacidad para descolocarme dulcemente sin que apenas me de cuenta de que me está abroncando... ¡a mí que hago prácticamente todo lo que me pide!

¿¡Pero por qué coño lo hago!?

Después rumio, me desahogo con las otras sufridoras... y me pregunto por qué esta jefa-compañera no me defiende, por qué es tan idiota que no se da cuenta de que me está perdiendo y no le conviene... ¿Cuánto más aguantaré sus desplantes? No es justo cómo me trata, ni a mí ni a los demás, pero claro... ¡es que en el momento ni te das cuenta!. Entre corazones y tesoros te clava puñales con una sonrisa hipócrita.

Amigos: ¡no la soporto!

La buena noticia es que se marcha, aunque habrá que aguantarla un poco más todavía. La mala es que no sabemos quién vendrá en su lugar.... ¿podrá ser peor?... aissss.

Hoy voy a hablar con mi otra jefa, la que decide sobre mi particular, y estoy nerviosa porque apenas la conozco, como tampoco me conoce ella a mí... Me han contado que es razonable. Ya se verá.

miércoles, 30 de abril de 2008

ACELERADA... DeSinTegraDa, y así, tan desordenada, no me recordé....

Hace unos días me levanté desordenada. ¿Por qué desordenada?. El desorden no es más que una percepción. El orden de las cosas es relativo: estaba desordenada conforme a la idea de orden con la que me levanté esa mañana. Quizá estaba tan desordenada como el día anterior, quizá tan desordenada como hoy, pero mi percepción de extraño desorden era nítida. ¿Quizá me desperté de una amnesia? ¿Quizá vivo en un universo paralelo a aquel en que el orden de mi cara era distinto, y no tenía que ladear mi cabeza para ver las cosas? ¿He sido engullida por un agujero negro para llegar hasta aquí? ¿Al despertar aquella mañana recuperé la remota memoria de un Universo anterior? ¿Cuántos universos anteriores ha habido?

Me aceleraron, y yo, partícula diminuta en este universo infinito, me desintegré y volví a ser.... DESORDENADA.

Estos científicos quizá sean un poco juguetones de más ¿no?. Me sentía más cómoda mirando de frente el futuro...

miércoles, 5 de marzo de 2008

MANADA Y REVOLUCIÓN

Una mamut que se creía zarigüella, hasta que otro mamut llegó (con intenciones no muy claras... ya se sabe... los machos) y le hizo ver la realidad: ella era una enorme, peluda y preciosa mamut. Antes dudó, llegando incluso a considerar que su parecido con Manfred, Many para los amigos, era debido a que también él tenía algo de zarigüella....
Así somos. Hay cosas tan arraigadas en nuestra cultura, en nuestro “saber” o “no saber” histórico, cosas que siempre se han mirado de la misma manera, o no mirado, sólo aceptado como dogma de fe, que no podemos siquiera imaginar, no nos planteamos que pudieran ser de otro modo.
Lo hacemos por no pensar, por comodidad, por ganas de ser aceptados en la manada, en una manada, aunque no sea la nuestra... por supervivencia también. Lo hacemos constantemente y por muchas razones, y cuando nos preguntan sólo hay una respuesta: es que siempre ha sido así...
¿Dónde está la revolución?.. Se la llevó el viento hermano..






Y mientras llueve... llueve... como tinta transparente...

Y yo sigo sin saber si soy mamut o zarigüella. Debo ser la perezosa.. sí, la guardiana del fuego.. jajaja. (Os recomiendo ver La Edad de Hielo 2, que es una genialidad)

jueves, 28 de febrero de 2008

¡El teléfono corre!

Tinoninoní.. tinoninoní... tinoninoní..
- Centro de Salud, buenas tardes..
Silencio. Lo intento de nuevo, más alto:
- Centro de Salud, buenas tardes
Una respiración se oye al otro lado, como decidiendo como comenzar la conversación, intento arrancar las palabras:
- Buenas tardes - le chillo vocalizando lo mejor que sé (y sé muy bien) al micrófono del maltrecho aparato de cascos con que nos han dotado para nuestra ardua labor...
- ¿Es el ambulatorio?- oigo al fin
- Sí, Centro de Salud, buenas tardes
- Buenas tardes - se decide - quería pedir turno
- ¿Es para el médico?- le pregunto
- Sí, para el médico -
- Dígame el nombre -
- El Dr. Rodríguez -
- El nombre del paciente - le insisto
- Para el Dr. Rodríguez - me insiste él
- Dígame como se llama usted - vuelvo a insistir
- ¿Yo?- pregunta intrigado
- ¿Es usted quien va a venir al médico? - interrogo
- Sí sí
- Pues dígame como se llama
- ¿Pero hay cita para mañana?- intenta el hombre hacerse con el rumbo de esta amena conversación, casi me tiene contra las cuerdas...
- Dígame su nombre y así tendré acceso a la agenda del doctor y le digo si tiene para mañana - le hablo en el mejor de mis tonos de paciencia mientras me pregunto si llegaré a tiempo de contestar esas otras dos llamadas que están entrando
- Soy Manolo, el de Guillade - doy por perdidas las llamadas...
- Bien, dígame sus apellidos por favor - vuelvo a insistir
- Rodríguez López - ¡premio para mí!, pienso, sólo debe haber unas 10 páginas de pacientes que se llamen así, tendré que acotar la búsqueda.. veamos, sólo en este centro de salud, dos páginas, vale... vuelvo a la carga, ¡Dios nos coja confesados!:
- Dígame su fecha de nacimiento por favor -
- ¿Cómo?
- Que cuándo nació - pregunto levantando la voz lo que me premite la buena educación, sin evitar que varios de los presentes en la salita me miren, además de los compañeros que pululan a mi alrededor que esbozan una cómplice sonrisa..
- Nací en Octubre -
- Qué año -
- En el 30 -
- Aquí está - le digo
- ¿Sí?-
- Sí, tiene para mañana a las nueve y media, ¿le va bien?- le pregunto dando el trabajo como casi hecho (ilusa)
- Bueno, sí -
- Bien - le doy a aceptar y ya está, pantalla de búsqueda de paciente
- Mire, ¿no tiene para más tarde?- me dice cuando ya iba a despedirle
- Pues creo que sí - digo con resignación. Tardo unos segundos en localizar al paciente de nuevo
- ¿Oiga?- me pregunta impaciente
- Sí, sí, estoy buscándole otra vez, un segundiño..
- Pero si estoy aquí - me dice
- Un momento por favor- le insisto sonriendo a su ingenuidad
- Oiga, ¡que el teléfono corre!- me espeta desdibujando mi sonrisa de golpe
- ¿Le va bien a las 10?
- ¿No tiene a las diez menos cuarto?- dame paciencia Dios mío, pienso mientras un tic hace aparición en mi ojo izquierdo
- Es que luego el doctor se retrasa y no salgo ni a las doce - se explica
- Sí, de acuerdo, le pongo a las diez menos cuarto - le digo
- Espere que anoto - me dice él - entonces a las 9:45, ¿no?-
- Sí - le doy a aceptar y listo, a por otra llamada, o atiendo al señor del mostrador que me mira impaciente, sí..
- Casi mejor deme la de las 9:30 señorita - me dice la que empieza a parecerme odiosa voz del teléfono. Mi tic se acentúa.
- Y deme también para la enfermera, que el médico no me quiere tomar la tensión -
[...]

martes, 19 de febrero de 2008

SOMOS MALAS MALISIMAS


Los religiosos cristianos (extractado y resumido de "La Catedral del Mar"), en la Edad Media(¿seguirá vigente?):


"Teorías sobre el carácter y la perniciosa naturaleza de la mujer: LA MALICIA.
La malicia es una de las cuatro enfermedades naturales del hombre que nacen con nosotros por culpa del pecado original, y la malicia de la MUJER es mayor que cualquiera de las malicias que existen en el mundo. Las otras tres enfermedades son la avaricia, la ignorancia y la apatía o incapacidad para hacer el bien.
Las mujeres son maliciosas por naturaleza y disfrutan tentando al hombre hacia los caminos del mal. Son como aire en movimiento, vaporosas, por naturaleza, por creación, tienen poco sentido común y en consecuencia no existe freno a su malicia natural...., fría y flemática, y es sabido que cuando algo frío llega a encenderse, arde con mucha fuerza. La antítesis del hombre, incoherente y absurda. Cuando nace la primera letra que dice es la "e", y el hombre dice la "a"..... Todas, excepto la Virgen, son iguales.
¿Qué hacer si todas las mujeres son malas?: Casarse.
Un buen marido debe controlar la malicia de su esposa, y si la mujer llegase a tener la primacía en al casa, entonces será contraria al marido. Aquellos que tratan delicadamente a aquellos que deben servirlos (como la mujer al hombre), encontrará rebelión donde debería encontrar humildad, sumisión y obediencia. Y si pese a todo la malicia sigue haciendo acto de presencia en la mujer, el marido debe castigarla con la vergüenza y el miedo; corregirla al comienzo, cuando es joven, sin esperar a que envejezca."


Mito de Pandora: poesía griega arcaica (de internet):


"El poeta Hesíodo, que vivió en el siglo VII a.C., describió la creación de Pandora, la primera mujer. Los hombres vivían felices hasta que el dios Zeus, padre de los dioses y de los hombres, furioso porque habían recibido el fuego robado por el titán Prometeo, ordenó a Hefesto, el dios artesano, moldear de arcilla una figura femenina a la que la diosa Atenea, ayudada por las Gracias y las Horas, adornó con una vestidura de plata, un velo bordado, guirnaldas de flores y una diadema de oro. Después, la diosa Afrodita la dotó del encanto que enciende el deseo y de las artimañas que agobian a los hombres. Esa hermosa y artificial criatura recibió además los dones de Hermes, ante todo, la capacidad de mentir y la de utilizar un lenguaje seductor con espíritu artificioso. Esa voz la transforma en mujer que recibe el nombre de Pandora y se convierte en una "trampa inevitable, mortal para los hombres" ya que de ella procederá "la raza maldita de las mujeres".


Personalmente prefiero la versión de los griegos, y me pregunto si, a fuerza de repetirnos lo malísimas que somos, como con los niños pequeños, hemos acabado siendo malas de verdad.... por supervivencia quizá... jajaja. Aissssss.

viernes, 25 de enero de 2008

INDOLENCIA... ¿cuántas van?... ¿cuatro?.. pues eso..

Es tarde, fuera del horario de todas las consultas y ya no se dan citas. Suena el teléfono de urgencias: tinoninoní... tinoninoní... tinoninoní...
Y ya no más, la celadora del PAC lo coge sin más demora, al fin estaba sentada justo al lado, enfrente al ordenador, con su juego de bolas puesto mientras no llegaba un nuevo "paciente" seguro impacientado con una urgencia urgentísima que la obligaría a pausear su juego (joer.. ahora que casi tiene el récord conseguido).

- Urgencias..... - y escucha unos segundos - ¿que si está la enfermera de pediatría?-
La encantadora enfermera de pediatría está cerca y gira la cabeza alertada...
- ¿Te puedes poner? es una llamada para tí...-
- ¿Para mí?... ¿pero para qué es? ¿es para una cita de revisión?-
- ¿Es para una revisión?- interroga la celadora al auricular
- No, pero quiere hablar contigo....- hace una pausa atenta al aparato y prosigue - que le pusisteis la vacuna hace unos días y ahora el niño está un poco terco...- le transmite la celadora a la enfermera con una cómplice y resignada sonrisita que pronto aflora en ella también..
- ¿Que está terco?... - pregunta con incompresión la enfermera sin borrar la mueca entre divertida y curiosa.
La celadora le da a los hombros, y la enfermera fastidiada deja a la mamá de otro niño con la que estaba hablando en persona esperando para coger el auricular que le ofrece la celadora-altavoz..

Mientras se había arrimado otro ususario al mostrador que ahora era interrogado por la voz monocorde de la celadora:
- Dígame, qué le pasa...
- Eu que sei.. levo días que me doe todo o corpo
- ¿Cómo no fue a su médico?
- E que pola mañán traballo
- Pero se está enfermo non se pode ir a traballar
- Cuénteselo a mi jefe
- Pero ¿qué le pasa?
- Yo no soy médico.. si lo supiera no venía..
- Esto es un servicio de urgencias, para usar en caso de urgencia. Lo normal, cuando se está enfermo, es ir a su médico..- dice llena de coherente razón
- Entonces qué me dice.... ¿que no me van a atender?
- No, yo no he dicho eso... - dice la "entregada a la causa" celadora
- ¿Entonces??
- Entonces la próxima vez tiene que ir a su médico - le dice mientras pasa el papel por la máquina bacaladera para estampar los datos de la maltrecha tarjeta sanitaria al informe de atención urgente - y ahora espere en la salita de urgencias y pregunte quien es el último - le dice intentando quedarse con la útima y autoritaria palabra, aunque sospecha que éste no es de los que se queda tranquilo...
El hombre recoge el papel y su tarjeta para darse la vuelta refunfuñando: "sí, el último, como en la carnicería.... , si es lo que somos, un trozo de carne... pagar para que te traten así... estámosche ben... estamos de carallo... sí ho... "

La celadora prosigue indolente con su juego...

viernes, 28 de diciembre de 2007

aLieNs

Así me siento yo alguna vez...

Espero que en el nuevo año nadie ni nada nos corte el rollo... jajaja.
Y ahora que ya dejó de nevar, que no decaiga, ¡viva la fiesta! mira como va...

y sazón... yo le pongo sazón... y si no hay.. le ponemos Sansón.. jajaja, un toque de vino dulce pa la carne asada de la cena... y meneito de cadera.. papapá, papápá... FIESTAAAAAAAA, y no te amargues, hazme el favorcito........
Saaaaaabooooorrrrrrrrrr

jueves, 20 de diciembre de 2007

BASURA Y DESEOS

Ultimamente tengo la tendencia profética y pesimisma de acabar en la basura. Basura que nos rodea, que nos acecha, que nos acabará enterrando a todos y envenenando nuestro planeta. Todo lo que nos divierte suele generar basura. Nos hemos creado un montón de necesidades consumistas que son auténticas orgías de basura. Las cosas duran menos que nunca y hay que sustituirlas rápidamente por otras que muy pronto acabarán de nuevo en el mismo lugar: la basura.
El reciclaje no supone más que una anécdota en nuestras aceleradas vidas.
Colmados de un supuesto bienestar proporcionado por un montón de enjendros inventados por nosotros mismos que acabarán con nuestro mundo, como una auténtica revolución, como en Terminator, pero a otra escala, sin necesidad de máquinas inteligentes, no hace falta, la inteligencia para eso ya nos sobra a los humanos... Vamos sobrados... jas.
Lo comenté por ahí, y lo vuelvo a decir por aqui, porque procede: tengo miedo.
Somos esclavos de nuestro bienestar. Somos esclavos y estamos perdidos. Tenemos que romper las cadenas, tenemos que hacer algo: aquí van mis deseos, mi propósito ya no para el año nuevo, no, para el resto de mis días:
Respeto por la vida, por la libertad. Luchar por esa libertad, liberarme de todas esas cosas superfluas, menos basura, reciclaje en todo lo que se pueda, consumismo moderado, mucho más moderado. El papel del chollo, yo misma lo llevaré al contenedor azul...
Quizá ya no haya remedio, pero debemos intentarlo al menos...

Aparte de todas las polémicas que rodean al cantante, sus canciones siguen siendo de lo más emocionantes para mi.

Y para quien necesite un empujoncito más para concienciarse, que lea "La Carretera" de Cormac McCarthy. Dudo que nadie necesité más para tomar conciencia. Poner solución es otro tema, pero por algo hay que empezar.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

HISTORIAS CÍNICAS: mi jefa...

- Aquí tienes la historia -
- Gracias corazón - me contesta mientras sigue escribiendo en la "hoja de seguimiento" de una carpeta rosa abierta encima de su mesa.
- Espera un momento - me paro en seco y me doy la vuelta pensando joer, ya me va a entretener y tengo que irme ya. Cierra la carpeta y la pone en la otra mesa perpendicular a la primera, abriendo otra más, esta azul, que apareció debajo.
- ¿De verdad soy tan repugnante? - me pregunta, mirándome sólamente hasta la palabra soy, terminando la pregunta con los ojos en la escritura que reanuda mecánicamente, escribe la fecha y un NAC (no acude a cita) a continuación.
Me pilla a contrapié.. tardo unos segundos en contestar, así que levanta la cabeza un poco ofendida por la tardanza, y yo salgo del embrollo como puedo:
- No mujer, no, repugnante no...- y me mira inquisitiva. Yo prosigo: - la verdad es que a veces tienes un pronto que...-
- Sí, es cierto, a veces tengo ese pronto - casi lo dice como si fuese una virtud...
- Bueno, ella es bastante espontánea, ya lo sabes.. no te preocupes si te ha dicho que eres una repugnante, le salió así - según lo voy diciendo me pregunto por qué carallo me siento como una traidora..., y por qué tengo que consolar a una repugnante como es mi jefa.
- Yo reconozco que a veces me pongo un poco de los nervios con vosotras, pero es que claro, si ella me llama cada vez que llega alguna urgencia, y tú no, y luego tú sí, mientras ella me sube una historia que no sé si es la misma de la que tú me estás hablando... ¡pues me volveis loca!- dice toda llena de razón.
- Mujer, no creo que sea para tanto, si no te aviso de alguna urgencia es porque ya te subo la historia para decírtelo en persona, y me parece absurdo levantar el teléfono para subir inmediatamente.... hay cosas que son redundantes y sólo dan más trabajo ¿no te parece?-
- Pero si a mi no me importa que me llameis o no, pero si lo haceis lo haceis y si no pues no, pero si ella me llama y tú no, o al revés, pues me desbaratais la consulta - y lo dice la reina de la coherencia, pienso mientras la escucho, que en cuanto se acelera pierde todo el norte y ya no sabe lo que dice...
- Bueno, vale, te llamaremos siempre, no te preocupes- le digo intentando contentarla y sacármela de encima... ¡tengo prisa!
- Me voy - le digo mientras ella sigue escribiendo y recojo las historias que dejó en la otra mesa - y así te dejo trabajar - y pienso, a lo mejor nos dejas trabajar a los demás también, y no te piensas que eres la única, la mejor. Eres la de las faldas cortas y zapatos de tacón de aguja para ir a currar, porque te es más cómodo, la que tiene que aguantar tanta presión, no como los demás, que no sabemos lo que es el estrés, que no te entendemos... pobre.
- Espera, y ya te llevas esta también -
Aissss.

martes, 11 de diciembre de 2007

SENTIDO DEL RIDÍCULO: "aquella vez que..."

He pensado, ahora que no puedo dormir, y que vengo de leer al paranóico ilusionista y su último post, en inventarme un meme de esos, por diversión. Me lo pasé bien leyéndolo a él, de verdad (espero que no se ofenda...). El asunto consistiría en contar alguna situación vivida, de esas que has pensado lo de ¡¡joer, qué bochorno!!. Animo a todos a que se sumen y nos cuenten aquella vez que...., y que avisen para ir corriendo a leerlos y sentirnos mejor por aquello de la solidaridad. Ya ya: mal de muchos... jeje. ¡¡Narices!!: siempre alivia saberse comprendido.
Ahí va mi pequeña aportación:
El puñetero taper ware:
Reconozco que tengo fijación en comprar de esos packs de envases herméticos, tan útiles para guardar de todo. A veces lo del hermetismo es bastante relativo... En ocasiones no cierran bien, o acaban cediendo, dependiendo de la calidad. Mi pareja siempre me reprende por esta manía de coleccionar estos chismes de plástico. En particular hubo un juego que, a priori, y por el precio, tendrían que cerrar de maravilla. Pero no había huevos: venga dale que dale, que no encaja, que no va... Ya te lo dije (dice él), son una mierda, no valen para nada, ni siquiera cierran bien. Espera que pruebo otra vez: dale, que entra por este lado y con maña, vas girando girando y ya encaja por el otro.. No no, esto no va bien. Yo te lo cierro, pero son una mierda (dice él). Un par de veces los cerramos con muchísima maña y paciencia, pero después acabamos por rendirnos y les dimos otros usos, como tazas de plástico, sin cerrarlas.
Al cabo de un tiempo, mi sobrino vino a pasar unos días con nosotros. Un día llegamos a casa y él no estaba, había salido. Entramos en la cocina y vimos sobre la encimera una nota y uno de esos taper ware tapado a la perfección, con la preciosa tapa azul claro encajada perfectamente en la base.... Ambos nos miramos con cara de idiotas: ¡la tapa encajaba al revés!. Una nota al lado del contenedor diabólico con sal en su interior (para la herida abierta, sin duda..), decía: "se me ha roto el salero, he utilizado este taper que encontré para la sal, llegaré tarde.. bicos".
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A VECES LOS GUIRIS SON NECESARIOS: una visión fresca no hace daño.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

COMO LA VIDA MISMA (indolencia III)


Como la vida misma:
1. La estupidez humana es el mal más común.
2. Los pacientes mienten, por muchas y diferentes causas, pero casi siempre mienten.
3. La mayoría de las enfermedades por las que se presentan los pacientes se solucionan con simplemente buenas dosis de sentido común o ciertas medidas preventivas al alcance de cualquiera. Como dice House: "La mayoría de los casos los resolvería un mono con un frasco de analgésicos"
4. Muchos padres confundidos pretenden que a sus hijos los eduque la administración pública. ¿Quizá no se ven capaces? ¿Quizá piensan que no es su responsabilidad? Cualquiera sabe..
5. Los médicos son como los demás: imperfectos.
6. Estamos llenos de prejuicios...
7. La mayoría de las veces los pacientes ya vienen diagnosticados (bien o mal).
8. No es lo mismo parecer un buen médico que serlo. No hace falta ser simpático ni agradable para ejercer la medicina.
9. Sin embargo, en ocasiones, tiene más poder terapéutico una buena persona que te escucha que un buen médico. Incluso a veces coincide que el mismo individuo lo reúne todo.
10. Casi siempre los médicos no tienen tiempo para escuchar los problemas de los pacientes, y mucho menos investigarlos como lo hace el equipo del doctor House. Por otro lado, y como dije en el punto número 3, tampoco hace falta tanto. La mayoría de los que trabaja conmigo son especialistas en rápido diagnóstico. Incluso algunos celadores veteranos son capaces de hacerlo mejor que algún médico novato.
Y ya fueron 10 puntos. Para que veais que sé contar y todo (¡y no soy médico, ni siquiera personal sanitario!).
Sólo añadir que el aire de suficiencia del Dr. House lo hace muy muy sexy.. sí. Eso y los guiones.

PAC (indolencia II)


Últimamente nos están presentando bastantes reclamaciones. En general, la gente no sabe escribir. Sin embargo, me llama la atención la idea de una recopilación de ellas en un libro para el estudio sociológico. Luego lo pienso mejor y me reprendo a mí misma.. "Pero mujeriña, son personas, con sus defectos y sus virtudes, con su valentía a la hora de coger un boli y rellenar un formulario y quejarse de algo que les parece injusto, aun no sabiendo casi escribir". Bueno, no debo ser tan indolente al fin y al cabo (¡claro que no lo soy!).
Miento un poco.. No sólo me tienta el estudio sociológico o psicológico... Vale, sí, también es un buen anecdotario. Incluso a veces parecen chistes. Lo siento, pero algunos necesitarían saber lo ridículos que son cuando se quejan, necesitarían saber que no tienen derecho moral a quejarse como lo hacen, y la mayoría necesitarían también urgentemente, y esto si es anecdótico, unas clases de caligrafía de primaria.
Como comenté ya en una entrada anterior, el mostrador de servicios sanitarios tiene muchas peculiaridades que no tienen otros mostradores. Cualquiera que trabaje de cara al público sabe como acaba por erosionar tu visión de la generalidad, y aquello de "todo el mundo es bueno" acaba convirtiéndose en desconfianza hasta que se demuestre lo contrario, por supervivencia.
Al servicio de urgencias extrahospitalarias le han puesto un nombre en el Sergas que es muy moderno, y además muy ajustado a la realidad: PAC, que son las siglas de Punto de Atención Continuada. De esta forma, continuada, los usuarios pueden abusar y exigir una atención que la mayoría de las veces dista mucho de ser urgente, sanitariamente hablando. Después todos tenemos nuestras urgencias particulares. Por ejemplo, a todos nos urge ir al banco el domingo por la tarde para así el lunes de mañana poder ir a trabajar tranquilamente, pero resulta que el banco no abre por la tarde, ni por la noche.. y nos parece normal.
Y pensareis, no hay comparación... Y teneis razón: no es lo mismo. Nuestra salud es más importante que nuestro dinero, claro que sí, por eso tenemos que respetar a aquellos profesionales en los que confiamos algo tan importante, y dejarles trabajar en condiciones óptimas.. joder ¡por nuestro propio bien!.
Y pagan justos por pecadores. Sí. Y hay justos y pecadores en el bando de los profesionales y en el bando de los usuarios-pacientes. Sí, también.
La palabra clave aquí es RESPETO, por parte de todos. Cuando se abusa del sistema sanitario tal y como está planteado (muy a mano para el abusador), no sólo no se respeta a los profesionales, tampoco a todas aquellas personas que llegado el momento, lo necesitan de verdad, y se encuentran con un desbaratado tinglado, que, sinceramente, uno no sabe muy bien como al final va funcionando. Parece increíble que no pasen más desgracias.