El camino es sólo uno, pero siempre se divide en dos, y cada cual en otros dos... hasta el infinito, pues a la verdad le gustan las progresiones geométricas... ¿para qué sumar si puedes multiplicar? Siempre con prisas... y al final llegarás tarde igual, maldita.
A veces ningún camino te lleva a tu destino. Parece absurdo, pero no lo es... lo juro.
No me crees??
Siempre miento. Y siempre digo la verdad. Me divido en dos: la mentirosa y la sincera. Me encuentro en algún sitio de la recta que va de lo bueno a lo malo, sea cual fuere cada extremo y suponiendo que son intercambiables, pues se sabe que los extremos se unen al final.... y son la misma cosa, que la recta no es tal: no es más que una mentirosa curva de radio infinito.... Bonita, pero mentirosa... ¿y quién no miente?
Centrémonos: no importa si miento o no. En este caso no importa el destino, el camino es la misma verdad... ¿Una, Simple, y Bella Verdad?
Nada es Uno, nada es Simple, nada es Bello... y sobre todo nada es Verdad.
Al menos no del todo...
Y mejor: sería aburrido vivir sin imaginar los puros e interesantes impares.
Foto na Serra do Xurés: Entre Galicia y Portugal




