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jueves, 30 de junio de 2011

KOs

- Mamá ¿la naturaleza sabe todo lo que va a pasar?
- .... La naturaleza es la naturaleza, no es una persona, no sabe nada, es... la naturaleza - contesto superada ante tamaña pregunta
- ¿Y los dioses?
- ... Los dioses... pues no sé... ¿tu crees que los dioses existen? - (ahí contraataco, ya verá él...)
- Sí......¡Dios existe porque es el enemigo del demonio mamá!
- Ah... ya... claro 
(KO)


....................................................................................................


- ¿Por qué no te levantabas? ¿por qué estás esperando a que vengamos a levantarte?
- Porque... porque... (pequeño sollozo)... porque estaba pegado a la cama...
- ¿Pegado a la cama?- le digo mientras subo la persiana y la claridad de la mañana entra a raudales por el amplio ventanal de su habitación infantil - pero no - compruebo mientras lo destapo y acaricio sus piernas sueltas ya tan largas - mira como no estás pegado -
- Mamá, es que es un pegamento especial -
- ¿Un pegamento especial?
- Sí mami, es un pegamento que sólo se disuelve con la luz
(KO)
....................................................................................................


- Venga... ya es hora de levantarse 
- Mami, tuve una pesadilla 
- ¿Sí?..  A ver, cuéntamela 
- Soñé que veníamos de estar con los amigos, y llegábamos a casa y era un castillo encantado y me dejábais sólo 
- No mi vida, nosotros nunca te dejaremos sólo 
- Había monstruos 
- Bueno, pero ahora ya estás despierto, y en la vida real no hay monstruos
- Ya, pero a veces sueño que me levanto y que me tomo la leche, y de repente hay algo raro y resulta que no es verdad, que sigo soñando..... ¿cómo sé que no me mientes y esto no es un sueño? 
- Ahora verás que esto no es un sueño... - intento disimular mi impotencia y salgo del paso lo mejor que sé...
- jajajajaja... no mami.... cosquillas noooooo...
Me quedo preocupada... porque por un momento... casi él me convence a mi..... ¿cómo sé que esto no es un sueño? ¿eh?
(KO)





I have a dream, a song to sing
To help me cope with anything
If you see the wonder of a fairy tale
You can take the future even if you fail
I believe in angels
Something good in everything I see
I believe in angels
When I know the time is right for me
I'll cross the stream - I have a dream

I have a dream, a fantasy
To help me through reality
And my destination makes it worth the while
Pushing through the darkness still another mile
I believe in angels
Something good in everything I see
I believe in angels
When I know the time is right for me
I'll cross the stream - I have a dream
I'll cross the stream - I have a dream

I have a dream, a song to sing
To help me cope with anything
If you see the wonder of a fairy tale
You can take the future even if you fail
I believe in angels
Something good in everything I see
I believe in angels
When I know the time is right for me
I'll cross the stream - I have a dream
I'll cross the stream - I have a dream

lunes, 4 de mayo de 2009

Sabias humedades

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Todo empezó en el agua...

Mínima lluvia dorada. ¿Puede una lluvia estar formada por tres pequeñísimas gotas?. Las tres fueron a parar al mismo lugar, un agujero, ínfima puerta permeable que las recogió con avidez y las hizo pasar al otro lado donde la capilaridad las deslizó suavemente a través del papel marcador, o quizá no fue tan suave, quizá fueron empujadas  e interrogadas sin tregua, no se podía apreciar tan bien la escena por la ventana a escala con todo el escenario y sus personajes. Bueno, no todos estaban a escala, siempre hay alguno que trasciende, que, tras banbalinas, lo dirije todo... ¿o no? En este caso ella, que después de producir la lluvia portadora de la respuesta como una Diosa del tiempo, era también espectadora, como yo, que primero fui la fuente del dorado conocimiento. Atentas esperábamos la respuesta del oráculo puesto en marcha por la moderna hechicera. 
Vimos como la humedad barría el seco medio para producir, casi al final de la ventana, una definida línea, mientras otra, mucho más tenue, se nos aparecía a medio camino entre la última (la llamada línea de control) y el principio del camino recorrido.
- Pues parece que va a ser que sí... - me dijo en tono confidencial y con una tierna sonrisa.
- Sí, eso parece - sonreí ilusionada ante la verdad antes sospechada casi cierta. Casi.
- Vamos a esperar unos segundos, a ver...
La línea era cada vez más clara, hasta que lo fue tanto como la primera en aparecer, la última paralela.
- Es que sí, sin duda. ¿Lo buscabais? - 
- Sí - dije rotunda y convencida. Feliz a pesar del tremendo dolor de espalda que tenía.
- Felicidades - 
Especial oráculo este que si dice que SÍ es del todo seguro, pero con el No no es de fiar: respetuoso con tu esperanza, o fatal con tu incertidumbre, según cómo se mire...
- Y lo siento - dijo cuando comprobó mis dificultades de movimiento.
- Ya - contesté sabiendo que debía decir adiós al Santo Ibuprofeno y hola al Paracetamol 1 gr, para que me hiciera cosquillas... Aissss

Esto me pasa por ponerme nerviosa con las imparidades y las singularidades. Nos gustan, nos llaman la atención, nos inquietan, pero finalmente buscamos ser pares y plurales, no lo podemos evitar, porque la soledad no es natural, y necesitamos que nos quieran.

Seremos cuatro pues, y seremos felices,  ¡cómo hasta ahora!,  y comeremos perdices...  ¡porque todo va a ir muy bien! ¡¡con dos Reisiños!! 

sábado, 13 de diciembre de 2008

El buzo rojo de mamá

Fíjate qué guapo está.

Y cómo disfruta de la nieve, ahora empieza a cogerle el gusto...
Sí, al principio estaba un poco perdido. Está fría, y moja si la tienes un rato en al mano. Y cruje cuando la pisas. ¡Y qué carita se le quedó cuando le cayó en la cara esa nieve del árbol! jajajaja. Pobre...
Sí que está guapo, con ese traje rojo para la nieve de su mamá... Es increíble, con más de treinta años que tiene, de cuando ella tenía su edad... 3 añitos.
Es que en Alemania hacen las cosas muy bien.
Sí, tecnología textil alemana... jajajaja. Parece un astronauta! jajajaja
Sí. La abuela trabajaba en una fábrica de calcetines y medias. Parece salido de un chiste: ¿el colmo de una mujer que trabaja tejiendo calcetines?...
Cual...
Pues que su hija siempre tenga los pies fríos.
Pues es cierto... jajaja.
Y es que en Alemania nieva bastante, y más en la Selva Negra, donde yo nací y pasé mis primeros 3 añitos.
¡Pues vaya nombre! La Selva Negra.... aissss. No me extraña que salieras un poco salvaje...
Sí, jajaja.
Pues si nieva tanto debería llamarse Selva Blanca... ¿no?
¿Por qué se llamará Selva Negra?
Eu que sei! Ó mellor miro.
Sí, sí... investiga.
Fotos: O reisiño na neve no monte de A Cañiza hai 15 días e mami co mesmo buzo vermello no coliño da avoa, Alemania, hai uns 35 anos.

viernes, 10 de octubre de 2008

Otra vez las culpas

Salía del bar en el que echo la primitiva a deshoras. Contenta. Un premio de 8 Euros en la del Druida (tendrá que afinar más la próxima semana, veremos si esas dotes adivinatorias suyas consiguen hacernos millonarios de una pu..ñetera vez). La del chollo tenía devolución, y la barwoman casi me la juega (hacía la cuenta al revés y el premio en vez de 8 había bajado a 2 por arte de pensamiento lento mañanero). Me dí cuenta, solventamos el error con sonrisas y conservé la mía hasta la salida.
La ví de refilón, apresurada. Sus largas piernas la hacían casi volar. Figura extremadamente delgada, alta y rubia, con facciones de modelo. Supe que ella me había visto a mí antes porque noté su deliberada omisión cuando se giró para abrir la puerta del Taxi que se disponía a coger. Tuve un primer impulso de detenerla y saludarla, pero aquello me contuvo, la sensación de que no deseaba que la molestasen en ese momento, la sensación de que huía, de la culpa. Sí, noté que una gran culpa la perseguía y no podía permitir que nadie la viese huir.
Me dió pena. Me ví a mí misma cuando hace ya mucho tiempo huía también. Quise decirle que no lo hiciese, que es mentira, que la culpa no es suya, aunque él le hubiese aplastado tanto el alma y el orgullo que pareciese que todo era consecuencia de su estupidez.
"No eres estúpida, de hecho, eres más lista que él, esquiva esas balas de culpa o te reventarán el corazón. NO es que valgas la pena, es que vales mucho más que él, de hecho, lo más probable es que eso mismo sea el problema, que no puede soportar que eres mejor que él, no dejes que te convenza, porque es mentira. Nos dijiste que pasó algo que no puedes contar. Creo que piensas que es culpa tuya, que te juzgaremos mal si nos lo cuentas. No hace falta que lo hagas, sólo quiero que te sacudas la culpa de una vez y dejes de huir, hazte ese favor. Tú.. tú puedes."

martes, 7 de octubre de 2008

Mamá... ¿adónde vas?


- Mamá... ¿adónde vas?
- Vamos al cole mi rei
- Pero tú.. ¿adónde vas tú mami?, ¿vas al centro de salus?, ¿vas a trabajat?
- No cariño, ahora no. Voy por la tarde
- ¿Y por qué?
- Porque hay que ganar dinero
- Vaaale.
- Hoy va a buscarte papi y ya estás con él por la tarde ¿vale?
- Síi, vaaale.

Caminamos por la acera dirección oeste. El sol naciente alarga nuestras sombras hasta casi el cruce donde debemos girar para ir al cole.
- Mami, ¡mira qué grande soy!
- Sí cariño, eres muy grande, ¡ya vas al cole de los grandes mi rei!
- Síiiií, y tú también eres grande - me dice señalando mi alargada sombra, que alcanza más que la suya.
- Sí, somos muy grandes los dos ¿a que sí?
- Síií, somos grandes - sonríe.
Una farola se interpone entre su sombra y el suelo y tuerce el gesto desilusionado, pues de repente su oscura proyección se levanta acortándose. Yo me doy cuenta y desplazo la recta de nuestra dirección lo justo para que sea mi sombra la que trepe por la farola.
- Mira, ¿ves?, ahora eres tú más grande que yo.
- Síií - vuelve a sonreír mi niño.
Giramos la esquina y echamos una carrera hasta la puerta. La fila esperaba por mi reisiño grande, que apenas entiende los tejemanejes de la engañosa luz, pero ya aprenderá...

Ya sé que el niño de la canción es una niña, y además mi niño no tiene los ojos azules, ¡ni verdes!. Kilométricas pestañas enmarcan una mirada única. Pero esta canción me gusta para este post... Será por el Where do we go now del final... Los coros son el espíritu de las canciones.

jueves, 2 de octubre de 2008

Mi último día

La suerte está echada. No me queda mucho, pero no importa, porque he cerrado el trato: poder ver crecer a mi niño, y la facultad de ayudarlo en aquellos momentos más delicados de su vida. No ha salido caro. Mi vida, mi alma, todo mi ser a cambio. No es habitual que Dios haga tratos con los mortales, pero las cosas no van bien. El mundo se ha vuelto loco. Todos quieren pactar con el diablo, al fin sus almas ya están malditas. Pero yo pensé: ¿por qué no? Tal y como van las cosas un alma es un alma. Y Él accedió. No sé para qué las quieren, eso es secreto de sumario, pero tanto Él como el angel oscuro se afanan en conseguir las máximas almas posibles, como en una guerra fría. ¿Cuál es el bando bueno? ¿Cómo sabré a quién vendo mi alma? ¿Cómo sabré que cumplirá su trato? ¿Valdrá para algo este papiro viejo escrito con la tinta roja de mi sangre? Él no firma. Sólo tengo su palabra. Palabra de Dios. ¿Qué pasará cuando todas las almas ya estén repartidas?. ¿Cuánto sobrevivirá mi hijo?. Quizá sería mejor que no sobreviviese. Quizá tenga que decidir sobre la vida y la muerte de mi hijo para evitarle sufrimiento. ¿Podré hacerlo?. Puede que me haya precipitado y al fin Él haya hecho un buen trato, zafándose de su poder, y no yo.

De todas formas la suerte está echada. Moriré mañana, así que este es mi último día.
No se lo diré a nadie, o sí, a cualquier desconocido o desconocida, si mi secreto me pesa demasiado. Le contaré todo. Sobre todo que si me voy no es porque yo quiera, es porque me echan, pues yo deseo vivir, pero que estaré siempre con los que me quieren, sí, se lo contaré para que luego ellos lo sepan. ¿Cómo voy a escoger la canción de mi último día? Escucharé muchas canciones, pero como cualquier día, como si me quedase toda una vida para escuchar toda esa música que me hizo sentir, vivir y emocionarme. No podría escuchar una canción que me gusta pensando que es la última vez que lo haré... ¿Y quién asegura que en el más allá no podré escuchar buena música?

Me quedará algún asunto pendiente, como clasificar y archivar todo ese maremágnum de imágenes en el disco duro. Esas fotos que esperaba poder ver de nuevo y que no voy a tener tiempo de encontrar. Espero que alguien se tome el trabajo de mirarlas otra vez, con la misma curiosidad que yo, intentando descubrir un mundo invisible a nuestros ojos pero no al objetivo de la cámara. Ahí está, petrificado en un montón de luminosos píxeles, como un fósil etéreo. Ojalá alguien quiera buscar esa magia que se esconde como una aguja en un pajar.
Y en un día no puedo leer un libro entero. Leeré algún verso. Neruda, García Lorca, Adriana Simona. Leeré los poemas de mi tragicómica niña, Carolina, y escucharé sus susurros cada vez más llenos de matices, y me sentiré muy orgullosa de ella y de sus hermanos. Son seres extraordinarios y los adoro. Me pesa no habérselo demostrado más. Estaré a su lado siempre que pueda. Leeré mis propios escritos haciendo balance y, por qué no, escudriñando en la persona que fui, en la que soy, y adivinando la que seré en el más allá, si es que mi alma conserva algo de mi identidad, pues para cumplir el pacto así debe ser... pero ya no sé si me fio. El último día y desconfiando de Dios. No sé si es bueno o malo. Como siempre. Ni ante la muerte puedo cambiar eso de mí. Necesito creer, pero mi fe flaquea. No me quiero despedir, sólo quiero decir Hasta Pronto. Os quiero y os deseo lo mejor.

Y qué importa. La suerte.... está echada.


Pues esta es mi versión para el meme que propone Zeltia, las cinco preguntas sobre mi último día. Y yo no propongo a nadie. El que quiera que se apunte. Libre albedrío.
Como ves, Zeltia, yo también me metí en el papel... ¡Estoy un poco acongojada después de escribirlo! Aissss. Espero que se me quite con un abrazo y un beso de mi reisiño. Sí. Seguro que sí.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Te echo de menos

Sé que tú también a mí. Lo noto en lo fuerte que me abrazas cuando voy a recogerte. Yo nací para quererte, y para cuidar de tí, eso no cambiará jamás. Y aunque ahora te esfuerces en pronunciar el nombre de ella, "Pa-tris-sia", espero que siempre se te llene la boca diciendo "MAMI, te quiero mucho".

He puesto las flores que me trajiste en este florero virtual. Mira, con mariposas y todo, seguro que te gusta, como la canción de Queen, que ya sé que no es esa de "ui ui ui ui rokiu", porque no le iba nada al florero, ni al sentimiento que tengo estas mañanas solitarias. Porque te echo mucho de menos, mi reisiño

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mira quién vino

Semana complicada.
Las nueve y media de la noche. La celadora se ha ido a por la cena para todos los que se quedan de guardia por la noche. El mostrador está tranquilo. De vez en cuando entra algún paciente, nada urgente de verdad, aunque el significado de urgente o urgencias está del todo desvirtuado. Todo se puede convertir en una urgencia: por subjetividad, por negligencia, por mala organización, por los tiempos que corren, porque sí... y no voy a ser yo quien diga que no. NO soy personal cualificado.

Recojo las tarjetas de los que van llegando e intento registrarlas en el ordenador, "mierda, el puñetero programa no va", fue mi pensamiento resignado, así que toca usar el boli. Algo más falla: la estampa que se ofrece al público esta noche falla también.
- ¿¡Qué pasa!? - dice el reisiño al paciente que nos importuna.
- Nené, eso no se dice, se dice "hola", se dice "qué tal", pero no se dice eso -
- ¿Por qué? -
- Porque es de mala educación hablar así a nadie -
- Vaaaleeee - me dice mientras sigue sintiéndose importante, sentado a mi lado, con su pequeño portátil de juguete entre los ordenadores de mi trabajo, intentando adivinar la letra que se esconde tras el dibujo.
- Mami.. ¿y esta?-
- Esa es la T, ¿lo ves? - le señalo a la vez que le devuelvo la tarjeta al paciente que sigue la escena un tanto imperturbable.
- Espere en la sala, pregunte quién es el último, por favor -
- Gracias - me responde.

En esto entra por la puerta un hombre no muy grande, trajeado, con su maletín, pinta de persona importante, equipado como un ejecutivo. Lo reconocí al instante, pues ya había pasado por allí alguna otra vez, y si la primera tuvo que decirme su nombre, esta vez ya no. Supe antes de que me lo dijera que venía a ver a un médico que estaba de guardia y que es su amigo.

- Está atendiendo - le dije - pero se lo aviso enseguida
- No, no, si está atendiendo no le moleste, yo espero -
- Bien -

Así que se sentó, y sonrió levemente cuando escuchó a mi niño que ya me estaba pidiendo ayuda para la próxima letra que el monito le había escondido en el dibujo de la pantallita.

La primera vez que lo había visto por allí se había identificado y estuve un rato (el camino hasta la salita donde estaba el reclamado) pensando quién era, pues su nombre me resultaba tremendamente familiar. "¡Claro!, ¡Es la mismísima mano derecha del presidente de la Xunta!"

Hubo quién me dijo que era tonta por no entrarle al trapo con mi tema de cambio de turno para la conciliación de la vida familiar y laboral, pero yo... no me atreví....

Cosas de la vida. Mira por dónde, si es algo perspicaz, se dará cuenta de cómo he tenido yo que conciliar vida familiar y laboral esta semana de nueve a diez de la noche...

Claro que no lo pillo de servicio. Aysssss...

¡Qué lejos quedan las vacaciones!

Foto: cadena oxidada colgando del agujero que viene de la bodega del abuelo. Digna de guardar los más preciados tesoros. Nostalgia del verano. Tan distinta a las relucientes y engrasadas cadenas laborales...

viernes, 5 de septiembre de 2008

El gorrión del mechón blanco

Tuvo que confiar en mí. Le salió bien. Voló, no sin antes darme las gracias.
- No hay de qué, pequeñito, gracias a tí por recuperarte, menudo susto me has dado.
Debería estar enfadado conmigo, por vivir aquí, dentro de una casa con amplios ventanales de cristal, muy cerca de los árboles...

Su corazón latía frenéticamente, y abría el pico como si le faltase el aire, como si quisiese gritar y no pudiese. Le hablé cariñosamente para tranquilizarlo, pero debía ser como un monstruo para él.
Se me ocurrió darle de beber. Usé un pequeño vaso de jarabe. Funcionó, empezó a reaccionar poco a poco y a mover la alas tímidamente.
Primero quiso entrar en casa, pero yo le advertí - este no es sitio para tí, te podrías lastimar, y quizá no vuelvas a tener tanta suerte.
Me miró agradecido.
- Espera, antes de volar... Ya sé que abusé un poco acariciando tus suaves plumas, pero, me gustaría guardar un recuerdo de tí.. ¿me dejas? -
No dijo ni pío, sólo se quedó un momento más en la ventana esperando mientras iba a por la cámara. Luego posó en la punta de mis dedos antes de alzar el vuelo.

Estuve emocionada todo el día.
A veces las historias acaban bien, muy bien.

jueves, 4 de septiembre de 2008

PRENSA, reflejos y distorsiones


Sobre las bondades no hará falta hablar.
La palabra escrita, aunque se le ha querido dar un especial status, puede resultar igual de falsa que la pronunciada. Yo puedo contar aquí un montón de mentiras, y podeis creerme... o no. Está claro que la historia puede ser muy distinta según quien la cuente. Pero se debe distinguir entre versiones de un mismo hecho y la manipulación, la mentira hecha palabra. A veces no se dice todo, y entre lineas se dejan informaciones falsas que son igualmente asimiladas por las masas, incluso más que las que no se dicen.
¿Es inevitable? ¿Estamos preparados? ¿Somos creyentes en general o ponemos en tela de juicio todo lo que leemos?

Tampoco tiene el mismo nivel de credibilidad este medio, por ejemplo, pues no dejo de ser una anónima, que los diarios de prestigio. También hay clases entre las revistas. Y los programas del corazón... buf. ¿Y cuando se mezcla todo? ¿corazón, corrupción, mafias, ley, justicia??? buf buf buf...

Un titular de estos días: Rodríguez Menéndez se da a la fuga gracias al permiso de un juez en contra de Instituciones Penitenciarias.

Yo conozco a ese juez. Es una muy buena persona. Pongo la mano en el fuego por él y sé, a pesar de lo que se pueda decir, o insinuar públicamente, que nada oscuro tiñe sus actos, ni como persona ni como juez. Así que sí, se equivocó, o no, sólo aplicó la ley y actuó de acuerdo con su ética profesional, intentando que la fama de un personaje como este, difícil de no prejuzgar, no influyese en su decisión, pues eso sería injusto, y, aun a riesgo de equivocarse, quizá ingenuamente pasándose de justo, sin pensar en las consecuencias para su propia persona, concedió el permiso al tipo en base a las mismas reglas con que se lo habría concedido a otro más anónimo.
Hizo su trabajo aplicando las leyes y las reglas.

La reflexión última que se me ocurre después de esta experiencia es que, ser juez y ser buena persona debe ser muy difícil de compatibilizar, a pesar de lo que en un principio pueda parecer.
Ya se habló aquí de la indolencia alguna vez, más enfocado al tema de los médicos, personas con una gran responsabilidad encima y con los que trabajo muy cerca. Ahora se me ocurre que los jueces también necesitan grandes dosis de indolencia para no perder objetividad. ¡Y cuántas veces lo que se les pide es precisamente no ser objetivos!


Foto: hay quien no puede leer más que en los reflejos distorsionados.

jueves, 21 de agosto de 2008

Uma: curiosa mezcla. Historias de familia.

Uma tiene una mirada complicada. Es un buen perro, de confianza, pero vistos sus colmillos, visto su poderío físico, la tendencia a escrutar en el fondo de su mirada malas intenciones es del todo inevitable. Su madre, una Setter irlandesa, su padre, un Bobtail, un pastor inglés con toda su envergadura y todo su pelo y toda su simpatía...
Aquí os muestro unas fotografías de las razas, que no de sus padres auténticos, fue una pena no haber sacado la foto, aunque yo los ví, y eran así tal cual estos. Su madre, preciosa, con esa planta, ese saber estar. Su padre, desde atrás asomaba la cabeza, con la pelambrera por encima de los ojos, con una pinta de gamberrote y de osito gigante que conquistaría a cualquier hembra nada más verlo. Y de ahí salió Uma, que no es una perra, es un perro, con nombre de río, el que pasa muy cerca de nuestra casa. Si tuviésemos que ponerle nombre a la finca tendría que llamarse Villa Uma, sobre eso no cabe discusión alguna.
Uma tiene una personalidad especialísima. No sé qué habría sido de él si no lo hubiésemos adoptado nosotros. Venía llenito de pulgas. La persona que lo tuvo los dos primeros meses, junto con sus once (creo recordar) hermanos y su padre y su madre, en un pequeño patio detrás de su casa, ya hizo bastante... Mi chico tenía sus dudas. Queríamos un perro grande, con personalidad, pero no agresivo. Cuando hay mezcla de razas no tienes ninguna ninguna garantía. Sabíamos que iba a ser un perro juguetón toda su vida, porque su padre es de esos cachorros perpetuos, y su madre también es del tipo nervioso, no aposentado, como podría ser un Labrador, que son preciosos pero pueden resultar sumamente aburridos también. Esas eran las referencias de Uma. Sin embargo, cuando fuimos a recogerlo, siendo un cachorro con el tamaño de un perro adulto de los pequeños-medianos, con sus largas patas y su torpeza, se puso tan nervioso que apenas se tenía en pie.
- Parece unha ouvelliña - nos decíamos el uno al otro, preocupados de que al fin fuese un perro miedoso y con poca personalidad.
Nada más lejos. Lo que era, y todavía es, es un perro muy listo, capaz de engañar hasta al más pintado. Uma es capaz de fingir con la mirada.
Es capaz de desconfiar y a la vez acercarse a ver. Uma es un perro mucho más templado y con mayor caladura moral que muchas personas que conozco, y otras muchas que me he perdido conocer, pero, por razones obvias, no me importa habérmelas perdido, la verdad.
Algún día seré capaz de descifrar su misteriosa mirada de macho alfa, el líder de la manada.

¿A que es pegadiza? jajaja

lunes, 11 de agosto de 2008

Mirando al cielo

No me mires que no me escuchas.
No me entiendes. Te lo repetiré porque no me entiendes...
No me repitas, que de cada vez que hablas entiendo más y mejor... ¿Y tú a mí? ¿Me estás entendiendo?. Mírame a los ojos.
NO. No te miro que no me entiendes.
Mira que cielo...


¿Será de lluvia?
Ceo empedrado ó pouco mollado.
Sabiduría popular.
Y sin embargo Te Quiero.


Y hoy me levanté triste..
¿Será por algo del ayer?
¿Será por algo que me dijiste?


No. Fue algo que soñé, y no lo recuerdo, pero me dejó la lluvia que hoy cae y no moja lo suficiente para arrastrar cierta tristeza que se me pegó con las sábanas.
Siempre me gustó la lluvia. Limpia, purifica, riega.


Que llueva, que llueva...
la virgen en la cueva.
Y siempre hay un agujero que ver, siempre un agujero protector, para esta lluvia que no limpia la tristeza. ¿Será que tengo miedo a mojarme?.
No, ya no soy virgen... pero todavía quedan cuevas.



lunes, 23 de junio de 2008

Por qué lo llaman amor... cuando quieren decir azúcar


Tu primo es alérgico al azúcar glasss...
Al azúcar glasss. ¿Puede ser eso posible?. Me refiero a qué puedes ser alérgico al azúcar, supongo, pero él es alérgico sólo al glassss. Es extraño. Ya, ya sé que no ha salido del armario, vestidor, en su caso.. y tiene pluma, un poco, pero alérgico al azúcar glass.... Eso me parece demasiado, hasta para él.... ¿Nos estará tomando el pelo?. ¿Se lo habrán tomado a él los alergólogos?. Bueno, me da pereza investigarlo. Dejémoslo estar...
La próxima vez que venga a celebrar tu cumpleaños le ponemos una tarta sin azúcar glasssss... jajaja. Bueno, tu próximo cumpleaños deberíamos celebrarlo en la intimidad, tú y yo, así dejarías de quejarte de que no soy detallista. Si es que no sé que regalarte. Bueno, sí que lo sé... pero, o no tengo dinero, o no se da el ambiente propicio. A solas te iba yo a regalar... todo lo tuyo, y todo lo mío.. sí.

martes, 10 de junio de 2008

FRESAS

Todos los años crecen salvajes por las esquinas, escondidas. Hace un año decidí coger alguna para que creciese en una maceta del balcón. Quería tenerlas cerca, vigilarlas, espiarlas y cuidarlas mínimamente para ver qué tenían que ofrecerme como pago.


Estoy muy satisfecha.


Mirad con vuestros propios ojos la belleza de unas fresas salvajes, los colores, la convivencia del verde con el rojo en todas sus tonalidades, con los tostados y marrones, con los morados, con la negrura de la tierra y el blanco de sus flores.
Ni os imaginais el sabor de sus pequeños frutos. Es masoquismo el comérselas, pues siempre quedas con ganas de más....

martes, 3 de junio de 2008

¿Con el TiEmPo a favor?

Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Uno.
Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Dos.
Coge la pequeña pieza de madera, encájala en el hueco con el agujero hacia arriba, coge el taco, abócalo, coge el martillo y golpea suavemente pero con decisión. Tres.

- ¿Lo has visto no?. Venga, ahora tú - se hace a un lado para dejarme el sitio.

- Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Cuatro.

- ¡Eh! ¡Ese es tu número uno! ¡los otros los he hecho yo!!!
- VAaaale. Uno.- le digo algo contrariada - ¿Son todos esos? -
- Sí, ese bidón lleno y aquel de allí abajo - me dice mientras nota que se me cae el alma al suelo - Con una media sonrisa añade: - Tienes más tacos allí si necesitas, que necesitarás, seguro...

- ¡Son miles!- le digo

- Son cinco miles para ser exactos. Bueno, cuanto antes empieces....

Me deja sola en el banco de trabajo con todos aquellos tiradores sin tope.
Empiezo sin demora. Despierto mi sentido optimista y me digo que, seguramente, en cuanto le coja la mano, me los ventilo rápido.

Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Dos.
Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Tres.
Cojo la pequeña pieza de madera, la encajo en el hueco con el agujero hacia arriba, cojo el taco, lo aboco, cojo el martillo y golpeo suavemente pero con decisión. Cuatro.

Esto no puede ser, así no hay sentido optimista que se mantenga alerta...

Una hora después:

- Qué.. Cómo va eso - me pregunta mientras se acerca a interesarse
- Bien - le digo convencida y orgullosa.
- Muy bien diría yo, ¿cómo consigues ir tan rápido? -
- Hay que administrar el tiempo - le digo con media sonrisa - Mira:

Cojo pieza y taco (tengo dos manos), aboco con una ligera presión. Uno.
Cojo pieza y taco, aboco con una ligera presión. Dos.
Cojo pieza y taco, aboco con una ligera presión. Tres.
Cuando tengo una docena cojo el martillo (una sola vez) y los paso en un pis pas...

- ¿Que te parece? -
Mi hermano me mira sonriente y admirado.
La sensación de haber ganado una pequeña batalla en esta guerra contra el tiempo me llena de esperanza... (¡Qué quereis! ¡Todavía era tan niña!...).

- Siiii.. jajaja - me anima mi hermano mayor con su mano en mi hombro - Ya sólo te queda 4/5 de bidón, y otro más..
- Aisssssss -


Y aun me quedaba tanto por aprender...
¡Y lo que me queda!

¿Una canción?

miércoles, 14 de mayo de 2008

Mátame.

¿Me quieres?
...
Mátame de gusto. Mátame.
Eres un egoísta, un ingrato egoísta.
¿Es que no aprecias mi regalo?: soy todo tuyo. Mátame.
NO.
¿Por qué te enfadas? ¿Es que no me quieres?
¿Me quieres tú a mí?
Claro. Me entrego tal cual soy.
No voy a matarte de gusto.
No sé qué quieres de mí.
Quiero que me quieras.
Ya te quiero.
No es cierto.
Sí que lo es.
Y si te mato... ¿quién me matará a mí después?
...
Te quiero mucho.
Yo también me quiero.

lunes, 5 de mayo de 2008

madres, AbuElaS, BIsaBUElaS, TATARABUELAS...

- Era guapísima - repetía una y otra vez - ¿verdad papá? -
- Sí, era muy guapa - le contestaba el bisabuelo del niño, el padre de mi suegra.
Yo miraba a la tatarabuela, y mi suegra me miraba a mí, intentando sacar algo en claro de mi expresión aparentemente ensimismada.
Desde el retrato de familia que colgaba de la pared en la salita -una grosera ampliación de una foto de la primera comunión de uno de los descendientes- la tatarabuela del niño me miraba a través de unas gafas de pasta oscura, nada favorecedoras, con su mano sobre el hombro del chico, sonriendo muy levemente con el sempiterno traje negro de las abuelas del rural, el pelo cano recogido en un moño, delgada y con el rostro enjuto.
No podía dejar de escudriñar buscando pistas en su rostro requemado del sol del campo, pistas de la historia de aquella mujer, madre ante todo, madres sobre todo, Matriarcas en estas tierras de matriarcado. El trabajo para ellas, el peso de los hijos (ay... ¡tantos hijos!), todo suyo.

- Una vez estuvo sachando la finca toda una jornada y al llegar a casa, al final de la tarde, dió a luz a un par de gemelos - decía el abuelo orgulloso.
- ¿Tú y tu hermano? - preguntó mi cuñada, su nieta.
- No, esa vez fueron Maruja y Manolo -

Aquello no era civilizado, pensaba para mí, "dieciseis hijos", resonaba en mi cabeza, hipnotizada por aquella heroína del pasado, y recordando a mi propia abuela materna, que también rondó la docena, mientras mi suegra seguía en sus trece, pensando sin duda en la rareza de su nuera:
- Era muy guapa ¿verdad?, y el tatarabuelo también -
- Sí, dicen que yo era el que más me parecía a él - le contestaba el bisabuelo con su media sonrisa de coquetería.

Me sentí un poco cobarde y también un poco niña... ¿Cómo me felicitan a mí por ser madre?. Yo no lo merezco. Mi gran regalo es mi reisiño, tan listo, tan guapo, tan bueno, tan mimado... ¡Cuando pienso en traer un hermanito al mundo todo parece tan complicado!.
¡¡Un tataranieto más!! ¿Dña Pepa se alegraría?. Seguro que sí, y seguro que me miraría con la misma incomprensión, ¡quizá más!, que mi suegra.

Ayssss. La civilización nos ha vuelto cobardes... e inmaduros también.

Una risotada de mi niño me despertó del trance, estaba jugando a las cosquillas con papá. Le comí la barriguita para que me regalase una nueva, sólo para mí... Al fin y al cabo, ¡era el día de la madre!
Foto: Candelaria Campos, mujer de 116 años. Podría ser mi bisabuela, que murió en la cama, según cuentan, hilando y fumando...

miércoles, 9 de abril de 2008

SILVESTRES








Cabían en su diminuta manito, pequeñitas, me las entregó de vuelta de un paseo con su tía. ¿No os parecen espectaculares? Fijaos en las de color rosita: Al parecer son preferidas de las abejas, y no es de extrañar con esa exhuberancia y esa natural provocación... Parecen, así de perfil, como caballitos de mar..

miércoles, 13 de febrero de 2008

Seguimos caminando juntos...

Fué un domingo por la mañana. Mi sobrina nunca había chateado y yo la metí en un chat y le expliqué como iba el tema. Ella pronto se aburrió, yo me divertía, aunque lo encontraba de lo más trivial: conversaciones del todo insulsas, y, a veces, hasta medio groseras. Las típicas preguntas de rigor: cuántos años... de dónde eres... descríbete en pocas palabras... A veces un poco de trivialidad y vulgaridad es divertido.
No recuerdo haber dicho nada lo bastante interesante para llamar su atención, salvo una mínima y hasta un poco agreste conversación sobre la rivalidad Vigo-Coruña, pues él era gallego de Vigo, y yo gallega de Coruña..... jaja. Dáme tu dirección y te mando una foto. Así empezó todo. Y ahora miro a mi niño y me pregunto si existen las casualidades, el destino.. y todas esas cosas.
Fue totalmente casual que me metiese esa misma mañana en ese mismo chat para conocer al hombre que sería el padre de mi hijo. La persona más importante en mi vida se me cruzó de la forma más casual... ¿o no?.
De repente, y después del primer e-mail que me mandó con un par de fotos guapísimas de su persona (tanto que me dió que sospechar), me ví inmersa en una nube de atontamiento que tenía olvidada desde hacía mucho tiempo. Tantas atenciones para mí, que no estaba buscando nada salvo un poco de entretenimiento del más simple. Eso era él: atento, guapo, listo (escribía muy bien).. quizá un poco joven, pero con mucha experiencia (me explicaba.. jajaja), como si quisiera convencerme.. pero no, él tampoco estaba buscando... jajajaja. Pues para no buscarnos el encuentro sonó fuerte. Si ya lo dice algún refrán: el que mejor encuentra es el que no busca, o algo asín..
Una semana más tarde, y cientos de e-mails después llenos de vida e historias, él, que nunca había visto una foto mía, me dijo que me amaba... Una locura. Aquello era una locura. ¿Qué me estaba pasando? ¡podría ser un maníaco! No, un maníaco no... ¿o sí? Aisss, ¡qué más da!, ¡me arriesgaré!, no puedo dejar que pase de largo, no quiero rechazarlo, yo.. también lo quiero, sí, tiene que ser.. ¿pero qué coño me está pasando?. Esos ecos tenía yo en la cabeza mientras ojeaba cuadernillos de casas rurales para el fin de semana de la Gran Cita.
Nadie lo sabía salvo mis dos sobrinas y una amiga, cómplices y miedosas: no te olvides de llamar.. y déjame la dirección y el teléfono bien claritos... Estás loca (decían para sí más bajito), aunque también me dedicaban una sonrisa conforme, pues hacía tiempo que no me veían tan feliz... e ilusionada.
Gran detallista, siempre con un regalo para mí.. Yo no lo soy tanto. Sus primeros regalos fueron: unas botas de montaña, un corazón lleno de bombones (que me enfadó mucho recibir... si es que soy un poco rara..) y también un perro de peluche, Rufus, que me regaló en mi primer cumpleaños después de nuestro encuentro. Desde luego, lo más romántico y significativo para mí fueron las botas de montaña, que todavía conservo (no, no son las que perdí.. jajajaja, esas vinieron luego). En la caja en que venían guardo los cientos de e-mails que nos mandamos, fieles testigos de aquella preciosa historia que fue nuestro encuentro.
Ayer mi niño, cuando llegué a casa de trabajar, me recibió con un paquete en la mano y aleccionado por su padre me lo entregó con un "felis savalentínn mamá.... ábelo, ábelo, ábelo... " Papá le decía "muy bien cariño.. muy bien.. " mientras me miraba sonriente....
Eran unas deportivas blancas y doradas. Bien calzada para seguir caminando juntos....
A veces creo que no me merezco todo lo que tengo.

sábado, 9 de febrero de 2008

LA TORRE DE HÉRCULES

Veca se ha inventado un premio precioso y muy gallego él, y nos lo ha dado a unos cuantos amigos que tiene anotados en la lista. Es muy riquiño, el premio en sí, así que, aunque le había dicho antes que no soy yo de exhibir trofeos, este me lo traigo por bonito. Y como el cuento en esto de los blogs es reenviarlo a quienes consideremos oportuno, yo, creo que es justo y necesario, en verdad, retornárselo a ella misma: Veca. No sólo por ser la más riquiña, sinó porque, para mí, tiene una de las miradas más limpias de la blogosfera.
Por lo demás, me parece que de todos los que os paseais por aquí, bien sabeis vosotros quienes sois y lo que os estimo. Valoro mucho vuestras visitas y vuestros comentarios, y os lo hago saber con mis visitas y comentarios... Para mí, el mayor premio es haberos encontrado, que me encontrarais a mí, y teneros cerca. GRACIAS A TODOS.
Mi lista de links es pequeña, porque, sinceramente, no tengo tiempo para dedicar a tantos blogs interesantes que seguro que me pierdo, así es la vida, pero los que tengo, espero no descuidarlos... Si alguien se siente descuidado, no dude en protestar... aquí mismo.
Debo añadir, que, aunque hace tiempo que vivo en el Sur, más allá de Vigo, y me encuentro en casa aquí, yo, soy de allí... La sirena de la Torre me acompañó muchas noches de niebla. Aunque lejano, su eco me trae muchos recuerdos de épocas muy intensas de mi vida. Mi niñez y adolescencia están profundamente marcados por la Torre, vigía de todos aquellos sueños. Yo vivía en Los Rosales, cuando era el medio del monte, una aldea aledaña a la ciudad, antes de que fuera una gran urbanización de pisos caros, y atajaba por el medio de la explanada que ahora ocupa ese gran centro comercial.... pero eso, ya es otra historia...