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viernes, 13 de mayo de 2011

Hazme el sana sana, que no tengo tiritas!... y déjame dormir...

 Tirada en la cama, recostada en el cojín para la lactancia cuyos cuernos me sirven de reposabrazos…. Una cerveza de baja graduación al limón bien fría sobre la mesilla de noche, con el sobre de cacahuetes al horno al lado, y la nena retozando en el lado de papá de la cama…. 


- Aaaaamá…. Aaaaamáa
- Quéeeee
- Aaaaanmaaaá… aaaanmá
- Quéeeee paaasa brujiiita…
- Nhá… aaannnmá… eee eee eee eee
- A veeer… No me patees brujita..


La cojo, no me queda remedio…  Su cara de satisfacción no tiene precio. Me agarra el pelo e intenta chuparlo…. Aissss, qué fijación… 
Me creció una buena melena en el embarazo… No pensé que fuese a tenerla de nuevo… aquella melena. Y sí, esta se le parece bastante, aunque ya no soy aquella chica. Ya soy una mujer con una edad… ajajá, esa edad, tan cerca de la cuarentena ya. El 40.
Los 40 ladrones, 40 días en el desierto, 40 días el diluvio….Periodo de prueba en la tradición judeo-cristiana..... Me pregunto si aprobaré... Y qué nota sacaré... Y también quién me lo va a comunicar o cómo me enteraré. Y bueno, yo no tengo mal feeling...  ¿Me darán premio o simplemente no habrá castigo? No sé.. no sé... 


Viernes, final de una semana de turno de mañanas. El trabajo un poco estresante. El sacaleches y yo hemos roto, creo que definitivamente, aunque aun no me atrevo a guardarlo… Decidí darle la teta siempre que estoy con ella, y el poco tiempo seguido que no me ve (máximo 4 horas) le dan una toma en la guardería de AC… ¿Qué qué es AC? Pues Alimentación Complementaria, esto es, verduritas cuando está de mañana y fruta cuando está de tarde. La come muy bien, y sigue con lactancia materna exclusiva, nada de fórmula, así que parece que sí, que lo estamos consiguiendo, después de estas semanas de ensayo parece que podremos ser de las pocas que podemos seguir con la lactancia sin biberón después de la incorporación al trabajo….


Estoy cansada, eso sí, pero no es tan terrible como parecía que podía ser.
Me siento muy agradecida con mis compañeros, que me permiten ciertas licencias, como el venir  a casa a dar de mamar a la nena en mitad de la jornada (vivo cerca de donde trabajo) o darle allí mismo cuando lo mejor es que me la traigan al chollo. Si es que tengo mucha suerte. Es genial…

Tenemos muchas fresas, el liriodendro ya permite colgar un columpio para bebés y la nena está encantada. Al reisiño le preocupa usar palabras que no sabe que significan, pero, como a su madre, le gusta dejarse llevar por la intuición....
- ¿Te gusta? - le preguntó mientas veo con que voracidad come un sandwich de jamón serrano (lo sé, lo sé... es casi un sacrilegio no hacer un bocata con pan como es debido, pero no hay tiempo para hacer la compra tantas veces como nos gustaría.... así que... con pan de molde tampoco está tan mal...)
- Sí... es muy apetecible - me mira y después de una pausa continúa - uy, pero no debería usar la palabra apetecible si no sé qué significa... ¿verdad?


Y le gusta hacer reír a la nena. La deja que le tire del pelo resignadamente, como yo misma lo hago...
Es un hermanazo mayor. Y ella le corresponde con sus mejores muecas y gracias... Ni rastro de celos, ni rastro de maldad... Todo son cuidados protecciones y bondades para su hermanita. Estamos tan orgullosos de él!!


Y en el trabajo el fin de una etapa... Con semejante renovación de profesionales casi puede decirse que es el fin de una era. Médic@s, enfermer@s, auxiliares  y personal no sanitario se mueven de aquí para allá, cambiando de puesto, de hospital, de centro, algunos de provincia....  Estoy un poco triste porque me dejan compañer@s muy querid@s para mi que llevan conmigo mucho tiempo, algunos desde el principio de mis aventuras en este centro....


Todo es bastante nuevo. Hay que acostumbrarse a muchas cosas.... así.... a las bravas.... Todo junto.
Mis niños, que crecen tanto.... El trabajo, un lugar por momentos extrañamente tan nuevo por tantos que llegan, que empiezan una nueva vida, nuevos encuentros, y nuevos desencuentros también. Que la vida va y viene y que no se detiene y qué se yo....
No tengo tiempo ni de contar, ni de escribir.... ¡con lo que me gusta!


Bueno, valga este post como explicación, de cómo se me complicó la vida, de como mis días vuelan llenos de  ocupaciones ineludibles que no puedo dejar de lado.
Estuve ocupada también despidiéndome de tod@s mis chic@s, sobre todo y en especial de mi chica (cuánto la echo de menos) y de los del PAC.... 
Que quién me va a curar ahora el corazón partío... quién!


jueves, 17 de junio de 2010

Lo que hay que hacer

Me echaban de menos. Bueno, no es tanto mérito. Todo es relativo. Si hubiesen mandado otro sustituto o sustituta no me habrían echado tanto en falta... No


Delirios. Ser especial. Bueno bueno...
Quién no ha sentido alguna vez estar aquí para algo especial, tener una misión, una Misión importante en esta vida. Sobre todo en la adolescencia. Eso le daría algún sentido a todo.... jajaja. Delirios. El Mesías, el encargado, el misionario.... Sí, sí.
No es malo. El deseo de cambiar el mundo, de hacerlo mejor, de salvarlo... Es una locura, nada más que eso. Un delirio. Algunos lo dejan crecer... y a su locura la llaman esquizofrenia.
Y no hay que estar loco para seguir viviendo??  Y un punto de locura que le ponga emoción a todo esto eh..  Aissss


La persona que mandaron a trabajar en mi lugar tiene problemas... Quizá lo que necesitaba era ayuda, y no que quisieran sacarla del medio y volviese yo... que estoy más sana... jajaja


Escondamos la locura debajo de la alfombra, que no la vea nadie....  Y no te olvides de la medicación...  O los malos volverán... a por tí....


Ah... Y cuídate del amor.... Cuídate mucho... Aunque puestos a escoger, es una locura bien bonita...





La señora Pura mató un pollo para nosotros... como pago a su cambio de médico sin problemas.... Aissss. Hasta me dio una bolsita de guisantes, para la guarnición, todo de casa.
 "Lo maté esta misma tarde, para que lo prepares como os guste, y los chícharos están recién cogidos, para que acompañen".
Todavía templado, desplumado y limpio, con el pescuezo incluido (mi parte favorita), el bicho  tenía una pinta estupenda.... 
"Gracias, pero no hacía falta mujer. Y lo del médico ya lo tiene arreglado, la próxima vez que pida cita ya le sale en el ordenador la Dra Luz".


Gracias.
Gracias a usted.




Ahora tengo que ir a despiezar el bicho, y a meterlo en la olla. Hoy hay pollo de casa... de la casa de la Sra Pura.


Esa es mi misión... ahora..


Foto: locura na Picaraña

lunes, 25 de enero de 2010

Herramienta y trabajo

Para que un trabajo salga bien tienen que darse una serie de condiciones. Elementos esenciales para un buen resultado son estos (tres, no podía ser otro número... )


1. Alguien diestro capaz de hacerlo, con experiencia o, en su defecto, capacidad de aprendizaje y manuales adecuados o profesor@ dispuest@, a medida de la capacidad y motivación del sujeto activo.
2. Materia prima y/o sujeto paciente.
3. Herramienta.


Quizá sean los tres de igual importancia a la hora de obtener una buena cosecha. Claro que habrá quien opine que la destreza del trabajador puede suplir la falta de materia prima o la herramienta. La mayoría de las veces la materia prima o sujeto paciente son indispensables, aunque pueden ser de peor calidad.... ¿Y la herramienta?... ¡Ay, lo importante que es una buena herramienta!


Que sí, que si tienes una buena herramienta la cosa puede resultar infinitamente más sencilla, incluso hasta parecer que el trabajo se hace sólo...
Esta última semana, la pasada, la que acabó ayer domingo, me he convencido de la vital importancia de la herramienta.


Bueno, también he recordado lo difícil de las relaciones humanas, lo difícil que es llegar a lo verdadero del pensamiento de tus compañeros de trabajo, todo lo que subyace bajo un contacto, una contestación sencilla, que no es tal y como te la dan, que siempre hay problemas, que nunca los hay hasta que ves que sí que los hay, pero no porque te lo digan.... ah... no.... eso debes averiguarlo tú.


¿Qué por qué no te dicen la verdad? Porque decir la verdad es difícil, supone un enfrentamiento, y se elude hasta que realmente se ven las orejas al lobo y ya todo son problemas cuando se había dicho que no, que no había problema ninguno. Claro que no sospechaban que fuese cierto, que alguien fuese a tomar la iniciativa y una decisión consensuada,  y enfrentarse en vez de seguir haciendo el trabajo como hasta ahora, mal, por falta de herramienta, y de previsión , y de organización.


Pues no. No me arrepiento. Ya tengo una edad, puedo exigir cierta dignidad en el trabajo, puedo exigir que no me hagan saltar a la comba sin comba... ¡joder!, que no, que ya no tengo sentido del ridículo, pero todo tiene un límite, y sólo yo tengo esa potestad, la de ponerme en ridículo, por libre elección, no por obligación.
Y además somos más a trabajar, y no todos somos igual de diestros  a la hora de saltar sin comba, que parece que no, y te cansa, y te caes, y te quema, y acabas preguntándote....¿pero por qué?


Pues eso. Manotazo en la mesa. Y no me arrepiento. No. Y pediré disculpas, pero sólo porque yo no soy la jefa, y no me corresponde perder las formas a mi.
Se excusa, la auténtica jefa, en la inexperiencia. Yo creo que es al contrario, está contaminada de la experiencia de tantos años en la administración acatando estúpidas órdenes que el sentido común obliga, cuando menos, a discutir.
Y no iba a escribir esto así, pero claro, tenía que haber imaginado que acabaría donde acabé, que yo no escribo:  vomito. La mayoría ya lo sabéis. A algun@s incluso os interesa y gusta... ¡pervertid@s!


Ah! Y las disculpas me las pido a mi misma, por hacerme pasar trabajos y nervios que no me corresponden. Pero es superior a mi, lo de intentar hacer las cosas bien.


Una pregunta profunda: ¿trabajamos sólo por dinero? Y no, claro, el trabajo dignifica.... jajaja


¿¿Y qué os parece esto de la generación NINI.... ??
Non teño diñeiro... nin tampoco o quero (se hai que traballar para conseguilo.... aissss). Non sabía que Aerolíneas federales tamén cantasen en galego...

(Música: Non teño diñeiro, Aerolíneas Federales)

Foto: parece imposible que el pájaro vuele en esa maraña, pero lo hace, ¡y no dice ni pío!. Claro que  tiene unas alas estupendas, y una cola-timón última generación de la evolución técnica, un ejemplo de maniobrabilidad asombrosa, que parece hasta fácil lo de volar... 

jueves, 17 de septiembre de 2009

Siguiente para urgencias?

Cuando salga el médico a llamar le entrega este papel y le dice "Doctor, yo estoy para urgencias"
(Rumor de pacientes)
Sí, en la puerta 109, cuando salga le dice "Doctor, yo estoy para urgencias"


De ocho a ocho y media, en ayunas y con la orina, la primera de la mañana, coja el botecito allí, en aquel mostrador, el que tiene los dos tubitos dentro... sí, vaya vaya..
(Rumor de pacientes)
No ese no.. ¡el de los dos tubitos! ¡ese ese!

Siguiente por aquí
(Rumor de pacientes)
¡Siguiente!

Tinoninoní.... tinoninoní... tinoninoní...
Centro de saúde
...
Dígame o nome
...
¡Qué cómo se chama!
... 
O médico non muller.... dígame o nome do paciente
...
¿Mañán as nove e media?
...
Non, antes non hai
...
¿Outro día? (gshsrfsfsr)
¿Cómo era o seu nome?
... 
Xa sei que é o mesmo pero xa non o teño en pantalla, como me dixera que quería a outra cita...
...
Qué quere señora, teño a memoria dun peixe (e vostede non sabe o que ha de querer)...
...

Xa home xa, pero é que hai moitas chamadas, e non se poden contestar todas á vez...
...
Non ho non, antes de morir veña por urxencias...
...
E que o seu  médico está de vacacións.
...
Non, non hai ningún no seu lugar.
...
Repártense os pacientes entre os outros médicos, e xa non hai cita ata o xoves de tarde...
...
Pero home, se só quere remedios vaia a farmacia a buscalos e xa logo lles leva a receita...
...

Varón! 29 años! 
George Clooney entra apresurado en el cuartucho de los teléfonos, en el imposible zulo donde mi compañera y yo contestamos los insistentes y diabólicos aparatos, empujando una camilla que no tendría que caber en este mínimo espacio.... Es más... ¿cómo carallo consiguió meterla aquí, en este agujero olvidado de la mano de.....? ¿Eh? 
Rápido! Entubazlo! No hay boxes libres y necesito vuestra ayuda!
El varón está estupendamente tumbado y luce un aspecto formidable, sí... y necesita nuestra ayuda urgente... él... y George Clooney, qué paridad tan convincente...
¿Es una broma? pregunto con cara de idiota (la que me sale cuando me seducen)
No. Me hace falta esta historia y me hace falta YA. 
El de repente rechonchito y canoso médico me mira ahora con cara de mala hostia, exterminando sin piedad cualquier rastro de George Clooney, mientras repite el nombre de una niña que mi compañera teclea en el ordenador. 
050620, me canta ella atribuyéndome inmediatamente la ingrata tarea de "atender" a nuestro "encantador" pediatra (agsssrsss)
Sólo me consuela el comprobar que ella tendrá que atender la siguiente llamada, y no al formidable varón de 29 años que, oh, vaya por Dios, o por el Diablo....  lo hemos perdido.... esfumado se ha... aigssss



miércoles, 24 de junio de 2009

De ToNToS

Y qué voy a hacer...
Ver pasar los días, ver pasar las horas, ir haciendo lo que me apetezca, cuidarme, sentirme, cultivarme, todos mis mes, sí, todos los mis mes conmigo para mí. Eso.

Y no, no es tan fácil. Nada es tan fácil, ni tan difícil. Ni tan claro, ni tan oscuro. Ni existe el olvido, ni la memoria. Todo se mezcla, todo es plural, todo es así... en parte siendo y en parte no.

Puedo mirar a ese cielo tan inmenso, tan azul... y esperar que una gaviota me cague, que dicen que da suerte, y qué menos, que para curarte del asco hace falta mucha compensación, que la cagada de una gaviota no es moco de pavo... jajaja. Menudos pájaros... o no tan menudos.. aisssss ¿de donde habré sacado yo este humor tan, tan... ? ¿de dónde lo habré sacado?

Los tres en el ascensor, subiendo. Ellos dos y yo. Un impulsivo, un ... un dale mil vueltas a todo sin llegar a nada concreto, o a algo, pero después de matar de aburrimiento al compañero, y una ... una ... bueno, y yo.
Venimos de un café (llegamos antes de la hora). Estamos preparados para la reunión en la octava planta. ¿Estamos?... jajaja, deberíamos dejar de reírnos, no parecemos serios.
No.
No. (Un silencio con sonrisas de fiesta)
Idiota.... gilipollas.., le espeta Dale Vueltas a Impulsivo mientras se le acerca estirando el cuello, simulando querer guerra..
Jajajaja
Creo que no funciona.
No.
No, eso no consigue ponernos belicosos.
Si quereis cuento un par de chistes malos de los míos.
NO, soltamos a lo unísono Impulsivo y yo. Dale Vueltas siempre tan servicial...
No os preocupeis, yo enseguida me pongo en situación.
Se aproxima el ascensor al vestíbulo de la planta de directivos mientras tratamos de disimular la risa floja. Allí enfrente, abierta de par en par está la puerta de nuestra directora, la superjefa, a la que tendríamos que apretar las tuercas para mejorar nuestras penosas condiciones de trabajo.
Impulsivo trabajó con un sindicato, tiene contactos... Bueno, al parecer así consigue que la Directora haga sitio en su agenda para recibirnos.
Y allí estamos tres pringadillos, del grupo D (el penúltimo de la fila) para hacernos ver, escuchar. ¿Saben que existimos?
Buenos Días. Buenas... Buenas.... Sentaros. Ya nos concocemos. Sí, eso creo. Sí. Tú eras... sí, y tú... sí sí... Contigo coincidí en... Ah sí, ya me sonaba tu cara.
Al final sólo recuerda el nombre del sindicalista. Y Dale Vueltas pensando que postponía la cita porque le dábamos miedo... jajaja. Qué ingenuo. Impulsivo también peca de ingenuo, pero está algo más al día. Yo... yo peco mucho, demasiado, pero la ingenuidad ya me queda algo más lejos, aunque no pierda la esperanza de que haciendo más ruido quizá nos hagamos oír, como los de Villaquién... jajajaja, quien sabe dónde estará nuestro Horton, nuestro elefante salvador... Sin duda el alcalde es Impulsivo Sindicalista, el que nos quiere salvar, y hará lo que haga falta, porque quiere tener una vida larga y tranquila en Villaquién. Y quién no. Ja.
La reunión empieza tímida. Primero habla Impulsivo, el promotor. Estamos muy mal. Sí ya sé, pero no disponemos de plazas, no me las dan, y aunque me las dieran no estais los primeros, ni siquiera los segundos... creo que ni los terceros. Caray, me quedo ensimismada pensando por un momento como puede ser que haya sitios que estén peor que nosotros... No puede ser... Un pequeño meneo de cabeza me despega del horror para volver a la mesa de reuniones. Dale Vueltas intenta meter baza infructuósamente. Impulsivo habla en el idioma adecuado (y no me refiero al Galego...), ha venido preparado con las estadísticas, ratios de población, medios personales de otros centros... No, este no es el camino, así no conseguiremos nada, lo digo en alto, me escuchan, están de acuerdo. Cada centro tiene sus peculiaridades, las comparaciones no valen... Pero hay cosas que se pueden solucionar: si no hay más personal tiene que haber menos trabajo, así que organicen todo para que ir a trabajar no sea insalubre. Eso, dice Impulsivo, yo ya no aguanto más, a mi me va a dar algo, ¡soy hipertenso! y no consigo trabajar normal y de forma responsable en este lugar...

Después de dos horas de reunión soltamos todas nuestras quejas, la falta de organización, la falta de instrucciones claras, el ninguneo, el mal rollo entre compañeros.... ay ay... Soltamos todos los pecados y casi todos los pecadores, incluidos nosotros, una confesión en toda regla... Estamos desesperados y no podemos más. Ella lo anotó todo. Todo todo todo.
Y qué vamos a hacer...
Antes de salir nos hicieron pasar por la sección de informática para enseñarnos una nueva función del programa de gestión de agendas.... que también nos toca hacer....
De vuelta en el ascensor, nos turnamos para insultarnos mútua y recíprocamente: Idiota. Imbécil. Gilipollas. Tonta. Tonto tú, que eres un TONTO. (¿Tendrán cámaras?)
Impulsivo se va cabreando más y más según regresamos a casa. Convocará una huelga, esto tiene que solucionarse sí o sí, yo ya lo sabía, quería que vosotros lo vieseis también, que ellos no quieren solucionar nada.... Dale Vueltas aun le está dando vueltas al sobresueldo que se sacan los médicos con la Intersustitución, ese maravilloso invento del Sergas para ahorrar dinero al contribuyente. Y yo... y yo... y yo?
¿Y qué voy a hacer yo??, me pregunto según escucho el in crescendo de Impulsivo Sindicalista con los coros de Dale Vueltas: "hasta el 70% del sueldo del médico sustituido.... y nosotros... nada... sólo más trabajo..."
Aisssss

lunes, 27 de abril de 2009

Doloridas espaldas mojadas

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No contenta, inconforme con la imposibilidad de conocer la auténtica verdad, me he percatado de que no sólo nuestro cuerpo se mueve, no sólo lo material está en perpetua transformación, resulta que nuestra misma percepción, nuestras ideas, nuestra forma de ver la vida está cambiando constantemente. Se mueve lenta, sólo a lo largo de unos cuantos años te das cuenta de cuánto has cambiado, de lo diferente que ves las cosas, por muy férreas ideas que pudieses tener, nada permanece impasible al paso del tiempo. Todo se corrompe, o se fosiliza, se vuelve piedra, pierde esencia, se hace caricatura. Se agudizan muchos de nuestros defectos, y limamos algunos otros. Las virtudes se desvirtúan, y lo que antes se te antojaba genial no es más que una vulgaridad, algo plural, sin mérito pues...

Hace unos meses me quejaba de que un compañero me "robaría" el puesto de jefa sin merecerlo. Finalmente, tal y como han sacado la plaza, deslizante, rotatoria, como se quiera llamar, a mi meritoso compi no le interesa, así que ya me veía yo de jefa... otra vez. Empezaron a presionarme mucho antes de que saliese siquiera la lista de admitidos y excluidos. 
Al fin, he vuelto abajo de nuevo cuando he visto 
otro nombre en la lista, junto con el mío, alguien que tiene muchos puntos por trabajar de interina casi 20 años (pensar que no fue quien de sacar las opos en todo ese tiempo no parece que hable muy bien de su capacidad.... , en fin, quizá tenía una vida complicada que no le permitía estudiar, nada, porque con los puntos del concurso prácticamente podría haber pasado con una lectura al temario....... ¿estoy siendo mala? jajaja).
Para qué negarlo: Es cierto, pienso que yo estoy mucho más capacitada para el puesto, pero, se ve que no está para mi. Me preocupa tener que formarla.... porque así será.... tiempo al tiempo....
La cosa parece que juega a su favor. No sé. Quizá no haya hecho bien el cálculo de los puntos, pero no pinta bien para mi. 

La noticia me ha pillado de baja laboral. Mi cuerpo se bloqueó, entre otras cosas por el nivel de estrés que estaba sufriendo últimamente en el trabajo. Pensé que podía con él, pero se ve que mi físico no estaba de acuerdo, y decidió castigarme con una lumbalgia aguda que me mantuvo inactiva completamente. Necesité ayuda hasta para ducharme. Ha sido durísimo no poder abrazar a mi reisiño, ni acariñarlo, ni jugar con él... ni poder cuidarlo, eso me ha dolido casi tanto como la espalda. 

Y direis, entonces, ¿no estabas tan capacitada para el puesto?. Bueno, resulta muy complicado ser jefa sin serlo. Todos se dirigen a tí para resolver, para que hagas, pero nadie te debe ningún tipo de obediencia. Tienes todo lo malo de los jefes y nada de lo bueno... que algo habrá... ¡por ejemplo el sueldo! ¡joer! Aissssss ¡Pero qué tonta soy!. No puedo evitar intentar resolver las cosas. He tenido apoyo, pero justo en las últimas semanas antes de la baja, he trabajado con el turno de "los difíciles" jejeje, y me he sentido sola y sobreexplotada. El trabajo de jefa era "a mayores", por mi "sobrada capacidad"... jajajajaja

¿Y ahora qué?
Bueno, al principio me cabreó ese otro nombre en la lista, pero luego empecé a sentir cierto alivio... jajaja, hasta un poco de pena por ella... ¿sabrá bien dónde se está metiendo? jajajaja

¿Dará toda esta historia muchas más vueltas?....  es que empiezo a marearme... jajajaja
Estoy bien, contenta, por muchas cosas, porque mi vida es mucho más que mi trabajo. Aquí me exhibo, ya lo sabeis, este es mi reality y no reality show... jajajaja. Tiene que haber un poco de todo.  A veces, las historias, las no realidades, cuentan más de uno que las supuestas verdades... 

Soy espalda mojada...  voy cruzando el Río... Mientras, otros consiguen algo... sin mojarse...

miércoles, 4 de marzo de 2009

Historias... por falta de huevos


Entonces le anulo la otra.
( )
Ben, pois quédalle así, o luns as nove e media..
(Cuelgo y la miro a mi lado con no sé qué papeles)
Qué vicio tienen... No sólo piden cita, sino que vuelven a llamar y la cambian, a veces más de una vez. E logo din que somos inaccesibles, e queren poñer unha Central de Chamadas para que contesten á primeira.
Estaste a volver mala (me lo dice coqueteando)
Lo sé (sonrío). Una rosmona. Pero tengo razón.
De seguir así vaste converter en Manolo. Xa che estou vendo inventado historias...
Yo no me invento historias, qué dices... Manolo inventa historias porque no tiene los huevos de ir con la verdad por delante.
Xa o sei. Eu non teño ningunha dúbida de por qué Manolo se inventa historias.
Me acuerdo de aquella vez que se hacía el tonto delante de uno mientras me guiñaba el ojo, y el tipo, que resultó ser más listo de lo que parecía, le suelta "¿por qué le guiña el ojo a su compañera? ¿se cree que soy idiota?" jajajaja
Jajajaja. Sí. Éche un caso.
Y va y se pone a disimular frotándose el ojo como para sacarse algo que se le había metido y serio decía "no hombre no, que creo que se me metió algo" jajajaja
Jajajaja
Yo no me podía aguantar y me tuve que meter pa dentro.
Qué risa.
Sí.
Pero yo no soy así.
No. Ni yo.
(...)
Jasjasjasjasjasjasjas

martes, 13 de enero de 2009

Inmodestos quejidos: la mártir


Hubo un tiempo, tampoco demasiado... que pensé que me harían jefa. Todos me miraban con buenos ojos, me decían lo capaz que me veían,  lo bien que me iba el puesto... intentando "convencerme" de aceptarlo.  Yo no me veo de jefa. 
Trabajo bien, pero no creo que sepa imponerme. Más que no saber imponerme creo que la imposición no es el camino. Yo busco consenso, busco justicia, y eso no siempre es posible, porque no sé si podría aceptar una decisión consensuada a sabiendas de que es incorrecta. Al final sería una dictadora: todo para el pueblo, pero sin el pueblo... jajajaja. Si es que el pueblo nunca supo bien lo que realmente le hacía falta... aisss... Sí: eso lo acabo de escribir yo.
No escoges a la gente con la que trabajas. Y yo he tenido bastante suerte hasta ahora, pero claro, cuantos más somos más complicada se pone la cosa...
Yo ya he dicho que, aunque trabaje bien, tenga capacidad organizativa y conozca bien las tareas y al personal, no me veo de jefa, no me veo llamando al orden a mis compañeros, dictando normas... aguantando chaparrones de los superiores e insumisiones de los anárquicos por sistema... No me veo.
Claro que cuando me dijeron el plus que iba a cobrar por ser jefa de equipo se accionó un resorte en mi cabeza.... Aisss: ya empezó la corrupción...
Y cuando ya me había hecho ilusiones... todo se vino abajo.
Y os preguntaréis: ¿qué pasó? (o no, quizá penseis: ¡y a mi qué tus penas y desilusiones!, déjate de rollos y publica algo interesante de verdad... jajajaja.  Bueno, sé que algun@ hasta me tiene cariño... )
Pasó que el menos indicado, el que todos dicen que es un incompetente, un mal compañero, que llega tarde por sistema veinte minutos al menos...  pues está interesado en el puesto,  para poder acceder a más posibilidades de traslado por acumular puntos extra... (no lo motivan las mayores responsabilidades  precisamente, ni está interesado en mejorar el servicio con sus aportaciones.... no). 
Y se lo va a llevar a pesar de todos.. porque así funcionan las cosas: tiene más méritos que yo... jajajajaja,  ¡y que lo digan! ¡Hay que ser muy listo para tener tanta antigüedad "haciendo que trabaja" y sin un sólo tachón en su expediente laboral!. De mayor quiero ser como él... jajajaja. Es broma. Ni en sueños podría ser como él. No tengo estómago: yo tengo vocación sufridora, no valgo para "chulear" a los compañeros...
¿Y ahora qué? De momento desorden, vacío de poder, nadie manda, todos lo hacemos. Y los jefes me piden todo a mí, porque soy la más mejor... la capaz... la idiota que trabaja bien.
En espera de que salga el "concurso de méritos"  estamos pensando en hacer un motín, pero resulta extraño amotinarse cuando no existe jefe alguno que sufra las consecuencias...  Sufriremos los mismos de siempre. Por costumbre. Si es que al final va a ser un filósofo aquel de Gran Hermano que dijo lo de: "los que sufren son los buenos". ¿Será que sufren por ser buenos o que son buenos porque sufren? jajaja. Da para pensar... ¿no creéis?
Habrá que plantarle cara al chulo ¿no? Pero a ver quién es el listo que lidera la marcha sin pensar en las represalias del futuro jefe... quién!... ¡quién me pone la pierna encima pa que no levante cabeza!  jajajajaja


miércoles, 3 de diciembre de 2008

U baby.. baby... it's a Wild World

Subió una vez más por las concurridas escaleras. Las salas delante de las puertas de las consultas estaban llenas de gente. Hedía. Quizá sólo era uno, quizá unos cuantos, pero aquel olor los hacía parecer a todos sucios. Sucios enfermos y mojados. En la calle llovía y hacía frío contrastando con el infierno de temperatura que había en el centro, con la calefacción averiada y fuera de sí. Los paraguas acompañaban a aquellos variopintos usuarios hasta sus incómodos y marrones asientos de plástico duro, unidos en hilera, algunos hacinados como si fuesen los asientos de un improvisado teatro en el vestíbulo-sala, otros arrimados a las insulsas paredes aderezadas con carteles informativos, de campañas contra la violencia, pidiendo silencio o anunciando la puerta del médico o enfermera de turno.
Todos la miraron pasar. Miradas de desprecio, en algunos casos, en otros de incomprensión, de curiosidad, de envidia incluso, a veces una mezcla de todo y a veces miradas indescifrables, que la acompañaron todo el camino hasta que se perdió brevemente en una de las consultas. Salía acabando una sonrisa que se borró de golpe cuando se percató de la vuelta de las miradas. Su carga había cambiado: entró con una maltrecha carpeta rosa y salió con un montón de carpetas, igual de maltrechas, algunas azules y otras rosas. Muchos repararon en el detalle y se produjo un rum rum común y también variopinto en sus cabezas. Cada uno sacó sus conclusiones, que se reflejaron en sus ojos, a veces claramente, otras con velos de diferente grosor y color: paranoias, odios, incertidumbres, tristezas, impotencias... La mayoría de aquellas miradas estaban veladas, y pocas, o ninguna que pudiese descifrar, tenía buen trasfondo.
Un abismo se le antojó que había entre los malolientes miradores y ella. Se figuró caminando por un estrecho pasillo y pensó que cualquier desvío de su trayectoria sería fatal. Quiso salir rápido de enmedio de aquella cada vez más tupida telaraña de miradas antes de que fuese demasiado tarde. Apuró su paso y regresó a su refugio, abajo, detrás de la puerta que ponía PRIVADO, sólo para el personal. Según entró un compañero le entregó otra maltrecha carpeta, azul.
- Otra urgencia, esta es para el Dr. Rodríguez - le dijo.
- Ve tú, yo acabo de subir - respondió a la vez que le devolvía la carpeta.
El colega, algo contrariado, respiró hondo y salió decidido.

No pudo evitar sentirse culpable cuando lo vió, instantes más tarde, desmadejado en aquel creciente charco de sangre, en el descanso de las escaleras, mientras algunos de los médicos y enfermeras se precipitaban sobre él para prestarle auxilio esquivando las carpetas desperdigadas por el sucio y húmedo suelo. Todo apuntaba a que la humedad en la escalera había hecho resbalar fatalmente al porteador. Sin embargo, un pálpito crecía en ella mientras la culpa dejaba paso al miedo. Levantó despacio la cabeza y los vió. Reconoció en lo alto de la escalera a algunos de los mirones, que, escudándose en la curiosidad, se asomaban para ver el estropicio. Volvieron su mirada hacia ella, de nuevo hacia ella.... amenazantes.


P.D. Y tiene razón Raúl, es mejor la original de Cat Stevens (yo no lo sabía!):

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mira quién vino

Semana complicada.
Las nueve y media de la noche. La celadora se ha ido a por la cena para todos los que se quedan de guardia por la noche. El mostrador está tranquilo. De vez en cuando entra algún paciente, nada urgente de verdad, aunque el significado de urgente o urgencias está del todo desvirtuado. Todo se puede convertir en una urgencia: por subjetividad, por negligencia, por mala organización, por los tiempos que corren, porque sí... y no voy a ser yo quien diga que no. NO soy personal cualificado.

Recojo las tarjetas de los que van llegando e intento registrarlas en el ordenador, "mierda, el puñetero programa no va", fue mi pensamiento resignado, así que toca usar el boli. Algo más falla: la estampa que se ofrece al público esta noche falla también.
- ¿¡Qué pasa!? - dice el reisiño al paciente que nos importuna.
- Nené, eso no se dice, se dice "hola", se dice "qué tal", pero no se dice eso -
- ¿Por qué? -
- Porque es de mala educación hablar así a nadie -
- Vaaaleeee - me dice mientras sigue sintiéndose importante, sentado a mi lado, con su pequeño portátil de juguete entre los ordenadores de mi trabajo, intentando adivinar la letra que se esconde tras el dibujo.
- Mami.. ¿y esta?-
- Esa es la T, ¿lo ves? - le señalo a la vez que le devuelvo la tarjeta al paciente que sigue la escena un tanto imperturbable.
- Espere en la sala, pregunte quién es el último, por favor -
- Gracias - me responde.

En esto entra por la puerta un hombre no muy grande, trajeado, con su maletín, pinta de persona importante, equipado como un ejecutivo. Lo reconocí al instante, pues ya había pasado por allí alguna otra vez, y si la primera tuvo que decirme su nombre, esta vez ya no. Supe antes de que me lo dijera que venía a ver a un médico que estaba de guardia y que es su amigo.

- Está atendiendo - le dije - pero se lo aviso enseguida
- No, no, si está atendiendo no le moleste, yo espero -
- Bien -

Así que se sentó, y sonrió levemente cuando escuchó a mi niño que ya me estaba pidiendo ayuda para la próxima letra que el monito le había escondido en el dibujo de la pantallita.

La primera vez que lo había visto por allí se había identificado y estuve un rato (el camino hasta la salita donde estaba el reclamado) pensando quién era, pues su nombre me resultaba tremendamente familiar. "¡Claro!, ¡Es la mismísima mano derecha del presidente de la Xunta!"

Hubo quién me dijo que era tonta por no entrarle al trapo con mi tema de cambio de turno para la conciliación de la vida familiar y laboral, pero yo... no me atreví....

Cosas de la vida. Mira por dónde, si es algo perspicaz, se dará cuenta de cómo he tenido yo que conciliar vida familiar y laboral esta semana de nueve a diez de la noche...

Claro que no lo pillo de servicio. Aysssss...

¡Qué lejos quedan las vacaciones!

Foto: cadena oxidada colgando del agujero que viene de la bodega del abuelo. Digna de guardar los más preciados tesoros. Nostalgia del verano. Tan distinta a las relucientes y engrasadas cadenas laborales...

martes, 9 de septiembre de 2008

Hecha un lío.

Administrar el tiempo es algo ajeno a mi idiosincrasia. Lo que mejor hago es "perder el tiempo". He sacado un máster en "llegar tarde" y dicen algunos que me conocen que tengo un concepto del tiempo semejante al chicle. Yo no lo creo así. Nada más lejos que querer faltar al respeto a los que me esperan, pero no puedo remediar dejarme llevar por la corriente, la marea del tiempo. Cuando hago algo que me gusta, necesito dedicarle el tiempo que haga falta porque sé que no puedo demorarlo, que jamás se repetirá la conjunción de planetas, de estrellas, el sol y la luna y mis neuronas y mi corazón, mi alma, toda yo, estamos en una sincronía única e irrepetible... ¡cómo voy a dejarlo!.
En fin. Sí, es un defecto que tengo asumido, aunque a veces intento limarle un poco las asperezas, nunca consigo una superficie lisa donde deslizarme cómoda y respetuosamente con el entorno.
Tomar decisiones es algo que también me lleva mi tiempo, y me cuesta. Como buena Libra, soy indecisa, nunca tengo todos lo elementos necesarios para equilibrar la balanza, y si no está equilibrada, no puedo tomar una decisión tranquilamente, necesito ese equilibrio, esa justicia.

Pongamos pues en la balanza: necesidades del reisiño, necesidades del papá del reisiño, el tiempo que comparto con cada uno de ellos, mis propias necesidades... El trabajo y el cole. Busquemos la cuadratura del círculo.

Algunos ya sabeis que tenía solicitado un cambio de turno por conciliación. Los antecedentes a este post podeis leerlos pinchando aquí.
Al fin tengo ya algo claro sobre mi futuro horario de trabajo: trabajaré a turnos, mitad de mañana (8-15), mitad de tarde (15-22). Esto me permitirá estar con mi reisiño al menos medio mes por las tardes, ya que por las mañanas estará en el cole. Me conformo y no peleo por el turno de mañana fijo porque para mí es importante tener un buen ambiente en el trabajo, y, aunque sería legal que trabajase sólo mañanas para conciliar vida familiar y laboral, sé que sería un desastre para mis compañeros, que tendrían que trabajar a disgusto más turnos en horario de tarde, y se enrarecería el ambiente, seguro. Tampoco quiero perjudicar a nadie para estar bien yo sola.

La disyuntiva está ahora en otro tema. Mi pareja trabaja a turnos también, de mañana y tarde semanas alternas. Yo podré escoger turno, así que, por el bien del reisiño, pensando en que no esté fuera todo el día, tendría que escoger justo el horario complementario al de mi chico, es decir, no nos veríamos el pelo, salvo fines de semana y para eso no completos, pues le toca trabajar algunos sábados. La otra opción vendría a empeorar el horario de mi niño, pues si coincidimos trabajando en el mismo turno, la semana que nos toca tarde el niño estaría fuera de casa todo el día, primero en el cole y luego en la guardería hasta tarde, a cambio estaríamos toda la familia junta 15 tardes al mes.
¿Qué hacemos?. Estoy hecha un lío.

Quizá debamos probar ambas opciones y ver cómo va. Quizá debamos esperar a ver que dicen mis compañeros nuevos (aun no sé quiénes son). Quizá haya algo entre medias. ¡Yo qué sé!

¿Algún consejo?

jueves, 3 de julio de 2008

Un refresco, por favor

Y en esta madrugada de insomnio me pregunto si quizá soy demasiado fría, si quizá soy demasiado ácida, como el hielo y el limón de esta tónica. Pero hasta el hielo y el limón tienen sus virtudes, pues refrescan, y quitan la sed en este tiempo de calor.

Llevo unos días muy duros en el trabajo. La gente está más loca que nunca. La paranoia está en sus caras, en sus discursos, en sus reproches. Me pregunto si no será contagioso, si no estaré paranóica yo también. Pero no. He aprendido a distinguir. Sé cuando tengo que espantar los miedos, los pensamientos absurdos y destructivos. Sí, sí que sé.

He aprendido a guardar las distancias siendo amable. He aprendido a no juzgar, o, al menos, si no he podido evitarlo, he intentado disimularlo, y a actuar como si no hubiese juzgado y sentenciado, para evitar injusticias. Pocas veces la gente se toma esas molestias. Yo creo que es una norma de civismo y buen comportamiento. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y aun siendo culpable hay que tener en cuenta todas y cada una de las circunstancias que concurren en el caso. Así creo que debería ser. Intento no ser jueza, porque además me estresa muchísimo, pero más me estresa todavía ser acusada.

Y aun así debo decir que no siempre consigo lo que intento. Creo que yo más que nadie soy consciente de mis errores y defectos, y además soy la primera damnificada.
Soy de sonrisa fácil. Quizá sea una sonrisa nerviosa, social, máscara. Una sonrisa te abre puertas, una sonrisa rompe tensiones. Y sin embargo, es, en mi trabajo, una gran carga también. La gente no comprende una sonrisa cuando ellos están sufriendo, cuando vienen con algún problema médico, el más serio de los problemas... ¿cómo puede esa estar ahí riéndose mientras yo estoy así, entre la vida y la muerte?. Jajaja. Eso puede ser un simple ataque de nervios, una crisis de ansiedad... pero ellos se sienten morir. Y esa mojigata está sonriendo... ¿pero cómo se atreve? ¿qué coño es tan gracioso?.
Nada. La mojigata está pensando en cómo va a contarle a la médico que tiene que atender a la urgencia urgentísima número diez de esa hora, cuando tiene anotados en la lista a un paciente cada dos o tres minutos. Digamos que la mojigata se ríe por no llorar y piensa que en cualquier momento se convertirá ella misma en la urgencia número 11, que, bueno, al menos es capicúa...

Así que debo reprimirme. No sonrías. Seria. Inexpresiva, pero ojo, no demasiado, porque podría también malinterpretarse. Se espera cierta empatía de tu parte, sin perder el control.
Creo que necesito unas vacaciones. Y reirme de algo gracioso de verdad. Quizá pueda empezar riéndome de mi misma, eso no se me da mal de todo.



Y una de optimismo que siempre me ha gustado mucho:

lunes, 12 de mayo de 2008

COME, AS YOU ARE...


Somos como somos. Cambiamos a lo largo del tiempo.. ¿cuánto y cómo? Aisssssss......
Ser uno mismo. Ser uno mismo. Ser. Uno. Yo misma.
Conciliar varios intereses, varias vidas, quizá sea complicado, quizá sea muy simple... Todo depende de cómo se sea, de cuánto puedes ceder, de cuánto cederán los demás.. esos demás que todavía no están, que todavía no son... ¿Cómo y cuándo?
Mi directora se erigió en defensora de los que no están. Loable. ¿Sospechoso? ¿Me vió venir? ¿Me caló? ¿No sabía cual era mi punto débil hasta que me vió delante?.
Me alegro de haber hecho esa entrevista personal. Nos conocimos. Resultó ser una persona dialogante y razonable.
Soy como soy. No lo puedo remediar. Soy madre, soy mujer. Soy trabajadora, y soy responsable, y me preocupan mis compañeros, inclusive los que van a venir, a pesar de que conmigo no hubo demasiados miramientos en el pasado, cuando fui perjudicada tantas veces. Pero las injusticias que yo he sufrido no pueden ser pretexto para volver a ser injustos. Soy inocente y transparente, para bien... y también para mal. Así fui, y así me vió mi directora. Hubo un antes y un después. Hubo una tensión y una distensión... aunque la segunda fue más pronunciada en ella que en mí, al fin y al cabo sólo soy Personal de Servicios Generales, y ella, es una toda una Directora, con despacho en la octava planta, "un animal de oficina" como ella misma se definió mientras se disculpaba por no visitar los centros con mayor frecuencia, pues a pesar de eso, decía, estaba muy informada de todo cuanto ocurría en todas partes, que me sorprendería de saber toda la información que llegaba a la gerencia, "hasta el más mínimo conflicto". Me pregunté si toda esa información no les llegaría desvirtuada, y deformada, como, por ejemplo, la actitud y aptitud de sus trabajadores.
El momento álgido de nuestra reunión llegó cuando me ofrecíó una flexibilidad de horario que suponía un turno de 10 a 5 de la tarde. Me sorprendió. Y ella se sorprendió también cuando lo primero que se me ocurrió y solté según me vino fue que en donde yo trabajo sería demasiada carga para una sola persona quedarse sóla de 5 a 10 de la noche.
A partir de ahí quedó probada mi honradez como compañera, y su actitud cambió para mejor. Me dijo que intentaría conseguirme "la mayor", mientras movía la cabeza buscando y barriendo con la mano hacia el suelo las imaginarias miguitas de pan de la mesa de reuniones, sólo faltó que levantase la alfombra y las escondiese allí . Sus ojos se perdían buscando un camino en su cabeza, una fórmula que sin duda a mí se me escapaba, pues no conozco los atajos de las burocracias, los trucos de las directoras. Repetía en voz baja las condiciones que había, las tres plazas deslizantes, desiertas en el concurso de traslados, la OPE, la elección de destino a finales de año.... Sí, bueno bueno... quizá se pueda....
Yo, por mi parte, cada vez estaba más sorprendida, y bueno, también complacida, sí, algo debí hacer o decir bien (pensaba para mí). Sin embargo, y por momentos, tenía la sensación de estar participando en una especie de confabulación, de estar vendiendo mi alma, de dejarme hacer un favor que podría ser lesivo para otros... Aisssssss, ¡esta puñetera honradez tontuna!
Salí del despacho con una sonrisa en los labios, con el trato de llamarla dentro de un mes para concretar y darle un margen de actuación. Ay, pero arrastraba también un poco de culpa... ¿qué quereis? Soy así, un poco tonta, un poco honrada. Me sentí pesarosa por los que vendrán, por lo que podría perjudicarles mi mejora.... Tendrán que hacer más tardes, o quizá tendrán que quedarse por turnos sólos de cinco a diez. Pero hay algo que cambiará positivamente, y es que habrá alguien que les adelantará trabajo en horario de mañana. Los archivos serán míos. Soy responsable y buena compañera, eso no cambiará, y ellos lo sabrán, y espero que lo valoren y me correspondan.
¿Qué os parece a vosotros? ¿Soy mala malísima?... ¿Finalmente cumplirá mi directora? ¿Será buena jefa y sabrá conciliar todos los intereses?... ¿Quizá sólo ha ganado un mes más para confabular sabe Dios qué?. No tengo nada por escrito, no. Tengo que fiarme de su buen hacer... ¿Habré sido inocente de más? ¿Inocente de menos?. ¿Es complicado o es muy simple?.
Aisssssss. Siempre llena de preguntas.
Si es que somos como somos. Con el tiempo cambiamos... ¿eso creeis?.
Heráclito Vs Parménides: Todo cambia, todo permanece. ¿Fifti fifti?. Empate técnico.. jejeje.

sábado, 10 de mayo de 2008

OCTAVA PLANTA

En la octava planta estaban un poco alborotados. Directores, subdirectores, asesores, secretarios y demás moradores de despachos con buenas vistas estaban acelerados. Se buscaban los unos a los otros asomándose a sus puertas, algunas abiertas de par en par y otras entornadas. Desdeluego no estaban muy tranquilos. Ultimaban algo. Me acordé de lo que me habían dicho un par de días antes: "...tenemos una reunión el lunes en la Gerencia y allí se sacan estos asuntos a relucir, delante de todos los sindicatos y de todos los jefes...". Ah. Lo entendí entonces. No imaginaba tan ocupada a la cúpula directiva a diario... Era un momento delicado el que había escogido mi Directora para recibirme, la última hora de un viernes antes de un lunes de reunión con la Junta de Personal. Bueno bueno bueno... ¿Sería premeditado? ¿Querría ponerse en forma conmigo? ¿ensayar un espíritu conciliador? ¿aguantar chaparrones belicosos? Aissss... ¡qué será de mí! me preguntaba nerviosa intentando fijar la atención en alguno de los retales de conversaciones que me llegaban. "Sí que van a hablar de eso... está en el orden del día..." "Entonces hay que crear unos nuevos actos para enfermería, para cirugía menor..." "Otra vez fulanita, no me lo puedo creer..."
Mi lugar de trabajo sonó muchas veces, desde muchas direcciones, y eso me ponía en alerta... Sintonizaba mi antena sin éxito, no pude sacar nada en claro.. Agsss, al final no podría llevarles noticias frescas y de primera mano a mis compañeros..


Muchos repararon en mi discreta presencia, sentada en medio del pasillo en una de las tres cómodas butacas que debajo de una ventana y con una mesita al lado componían una minisalita de espera. Sin duda no habría yo escogido mejor lugar para esperar que aquel al que me habían mandado. Las revistas estaban perfectamente ordenadas en la mesita, no me extrañó, con el excepcional mirador que suponían aquellas butacas a las puertas de todos aquellos mandamases, ¿cómo ibas a entretenerte con una revista ¡de moda!?. Cogí una para disimular. Cada vez que pasaba alguno me miraba, la primera vez con sorpresa, la segunda con curiosidad.... a la tercera hubo quien se aventuró a preguntar "¿y tú a quien estás esperando?".... Para algunos intuí que mi presencia era un pelín molesta (las paredes tienen oídos, y en este caso ojos también.... hay que ser cautos....).
La mayoría optó, después de varios paseos delante de mis narices, por despreciar los peligros de mi presencia allí... e incluso alguno me sonrió cortésmente devolviéndome el gesto, conciliador ensayo por mi parte. No quería resultar belicosa ni exigente. Me habían aconsejado, y yo así también lo creía, que la actitud humilde y conciliadora iba a ser más efectiva que la otra.


La entretenida y nerviosa espera se interrumpió con las palabras del secretario que vino a buscarme. "Ven", me dijo amablemente, acompañado de mi nombre de pila, "la directora te recibirá ahora".

viernes, 9 de mayo de 2008

De JEFAS

Estoy un poco nerviosa.
Sí, supongo que es una excusa, por si este post resulta... mal. Que me valga de desahogo.
Estoy hasta las narices de mi jefa.
Ya ya.. supongo que no soy la única. Supongo que tengo mucha suerte, con trabajo fijo, con muchos derechos que en la privada son sólo adorno... Ya. Ya.
Ya os hablé de ella en otra ocasión. En realidad no es mi jefa JEFA. Vereis, es la que me puede tocar las narices a diario, pero no me puede solucionar nada pues no decide sobre mis condiciones particulares de trabajo.... Así que tiene mi uso y disfrute, pero no tiene que cuidarme... aunque debería, pues yo la trato bien. Creo que la trato demasiado bien. No es recíproco.

Me llama "corazón", "tesoro"... y yo le respondo con un "dime" cada día más seco, la verdad, pues no sé por dónde me va a salir esa vez, y empiezo a temerla en cuanto abre la boca para dirigirse a mí. Reconozco que tiene esa sutil capacidad para descolocarme dulcemente sin que apenas me de cuenta de que me está abroncando... ¡a mí que hago prácticamente todo lo que me pide!

¿¡Pero por qué coño lo hago!?

Después rumio, me desahogo con las otras sufridoras... y me pregunto por qué esta jefa-compañera no me defiende, por qué es tan idiota que no se da cuenta de que me está perdiendo y no le conviene... ¿Cuánto más aguantaré sus desplantes? No es justo cómo me trata, ni a mí ni a los demás, pero claro... ¡es que en el momento ni te das cuenta!. Entre corazones y tesoros te clava puñales con una sonrisa hipócrita.

Amigos: ¡no la soporto!

La buena noticia es que se marcha, aunque habrá que aguantarla un poco más todavía. La mala es que no sabemos quién vendrá en su lugar.... ¿podrá ser peor?... aissss.

Hoy voy a hablar con mi otra jefa, la que decide sobre mi particular, y estoy nerviosa porque apenas la conozco, como tampoco me conoce ella a mí... Me han contado que es razonable. Ya se verá.

jueves, 28 de febrero de 2008

¡El teléfono corre!

Tinoninoní.. tinoninoní... tinoninoní..
- Centro de Salud, buenas tardes..
Silencio. Lo intento de nuevo, más alto:
- Centro de Salud, buenas tardes
Una respiración se oye al otro lado, como decidiendo como comenzar la conversación, intento arrancar las palabras:
- Buenas tardes - le chillo vocalizando lo mejor que sé (y sé muy bien) al micrófono del maltrecho aparato de cascos con que nos han dotado para nuestra ardua labor...
- ¿Es el ambulatorio?- oigo al fin
- Sí, Centro de Salud, buenas tardes
- Buenas tardes - se decide - quería pedir turno
- ¿Es para el médico?- le pregunto
- Sí, para el médico -
- Dígame el nombre -
- El Dr. Rodríguez -
- El nombre del paciente - le insisto
- Para el Dr. Rodríguez - me insiste él
- Dígame como se llama usted - vuelvo a insistir
- ¿Yo?- pregunta intrigado
- ¿Es usted quien va a venir al médico? - interrogo
- Sí sí
- Pues dígame como se llama
- ¿Pero hay cita para mañana?- intenta el hombre hacerse con el rumbo de esta amena conversación, casi me tiene contra las cuerdas...
- Dígame su nombre y así tendré acceso a la agenda del doctor y le digo si tiene para mañana - le hablo en el mejor de mis tonos de paciencia mientras me pregunto si llegaré a tiempo de contestar esas otras dos llamadas que están entrando
- Soy Manolo, el de Guillade - doy por perdidas las llamadas...
- Bien, dígame sus apellidos por favor - vuelvo a insistir
- Rodríguez López - ¡premio para mí!, pienso, sólo debe haber unas 10 páginas de pacientes que se llamen así, tendré que acotar la búsqueda.. veamos, sólo en este centro de salud, dos páginas, vale... vuelvo a la carga, ¡Dios nos coja confesados!:
- Dígame su fecha de nacimiento por favor -
- ¿Cómo?
- Que cuándo nació - pregunto levantando la voz lo que me premite la buena educación, sin evitar que varios de los presentes en la salita me miren, además de los compañeros que pululan a mi alrededor que esbozan una cómplice sonrisa..
- Nací en Octubre -
- Qué año -
- En el 30 -
- Aquí está - le digo
- ¿Sí?-
- Sí, tiene para mañana a las nueve y media, ¿le va bien?- le pregunto dando el trabajo como casi hecho (ilusa)
- Bueno, sí -
- Bien - le doy a aceptar y ya está, pantalla de búsqueda de paciente
- Mire, ¿no tiene para más tarde?- me dice cuando ya iba a despedirle
- Pues creo que sí - digo con resignación. Tardo unos segundos en localizar al paciente de nuevo
- ¿Oiga?- me pregunta impaciente
- Sí, sí, estoy buscándole otra vez, un segundiño..
- Pero si estoy aquí - me dice
- Un momento por favor- le insisto sonriendo a su ingenuidad
- Oiga, ¡que el teléfono corre!- me espeta desdibujando mi sonrisa de golpe
- ¿Le va bien a las 10?
- ¿No tiene a las diez menos cuarto?- dame paciencia Dios mío, pienso mientras un tic hace aparición en mi ojo izquierdo
- Es que luego el doctor se retrasa y no salgo ni a las doce - se explica
- Sí, de acuerdo, le pongo a las diez menos cuarto - le digo
- Espere que anoto - me dice él - entonces a las 9:45, ¿no?-
- Sí - le doy a aceptar y listo, a por otra llamada, o atiendo al señor del mostrador que me mira impaciente, sí..
- Casi mejor deme la de las 9:30 señorita - me dice la que empieza a parecerme odiosa voz del teléfono. Mi tic se acentúa.
- Y deme también para la enfermera, que el médico no me quiere tomar la tensión -
[...]