Silvana me ha provocado diciendo que echaba en falta mis dibujos.. aisssss
Aquí os dejo el último, ensayando con la caja de colores pastel que me regalaron. Maravilloso regalo. ¿Hay algo más bonito que una caja de pinturas nuevas?: ceras, pastel, lápices, rotuladores, témperas... Es uno de mis regalos más apreciados, junto con el par de botas de montaña que simboliza el inicio del camino de mi nueva vida y un tomo que reúne Todo Mafalda... Mi hermana y mi chico, dando en el clavo una y otra vez.

Ocres, crema, marrones, verdes, amarillos, blancos y la textura del papel se convierten mágicamente en unas peras, cuatro (en principio eran tres, pero la imparidad me puso nerviosa..) iluminadas por una luz inexistente, recreada.. platónica pues.
Peras llenas de agua vital.. jugosas y dulces.