lunes 19 de septiembre de 2011

La leyes no escritas

A veces me vuelvo paranoica....
Todos tenemos tendencias paranoicas de vez en cuando ¿no?
Nos habla de nuestras carencias, de nuestros miedos, de nuestras fobias, de nuestras obsesiones....
Pero no soy paranoica. Sólo a veces me doy por aludida demasiado pronto...


En casa de Susana Moo mencioné que me escandalizaba que mi hijo de 5 años se ofendiese cuando sus compañeros del cole lo insultaban diciéndole que era una chica... 
Cierto es que enseguida se encendió la luz de alarma en mi cabeza y demasiado pronto le expliqué a mi hijo lo mejor que supe que ser una niña estaba tan bien como ser un niño. Que mamá era una niña y estaba bien... ¿o acaso no te gusta mamá? ¿no te gustaría ser como yo? (ahora, según las escribo, ciertamente me parecen preguntas estúpidas para hacerle a un niño de 5 años y que sólo pone de manifiesto mis complejos ancestrales... ). Papá, siempre atento, me ayudó a explicarle que las mamás y los papás éramos iguales. Incluso se aventuró diciéndole que mamá era muchas veces más lista...... Aissss...  Pero qué berenjenales más absurdos....


Por supuesto las intenciones siempre son buenas, pero.... Nos sobran. No hacen falta tantas explicaciones. Y, como muchas otras veces, acabo en el mismo lugar: los que nos enseñan son ellos a nosotros, los hijos a los padres.... Y al revés... poco flujo hay, al menos de forma voluntaria... Quiero decir que aprenden mucho más del ejemplo, de nuestras posturas, de nuestros comportamientos, reflejando nuestros miedos. Y así, aquello que tememos se hace real... como en una pesadilla.
Mami... ¿qué comen las avispas?


Que no maltraten a nuestro hijo en la escuela.... 


Y el niño viene diciendo del cole que fulanito le pegó o menganito le empujó y que le llamó tal o cual...


Contrastas y llegas finalmente a la conclusión de que los demás vienen contando una historia parecida, y que todos los niños se chinchan los unos a los otros.... La ley del patio. Más dura para unos que para otros. Pero no, nuestro hijo no es un niño maltratado en el cole... Al menos por ahora... 


Pero hay otra ley más... recién descubierta por nosotros, papás de un niño que va al cole desde hace 3 años.... Y es la ley de los padres.... 
Nuestro hijo ha pasado de ser un niño víctima a verdugo unas cuántas veces. He tenido que escuchar como otro niño decía que el mío era de los más pegones..... Y luego, como otra madre, "amiga mía" por otro lado, me explicaba que en realidad, yo no sabía quien era mi niño... que nos tenía engañados.... 
Esto lo dijo unas semanas antes de confesar que su propio hijo manejaba una "banda" en el cole, a sus "secuaces" según sus propias palabras, a los que mandaba para que provocasen a mi hijo, por otro lado  fácil de provocar. Esto lo hacía porque sus padres le habían prohibido pegar... Pero no habían dicho nada de mandar a los "criados".... 
Hablaba esta madre con una mezcla de orgullo y sorpresa: "Si va a resultar que tenemos a un mafioso en casa... jaja"  (atención sarcasmo: no veas qué gracia nos hizo a nosotros......)  
"Es que es un niño muy maduro para su edad.... Ya sabe leer hace tiempo...."


Un día, dos padres empezaron una pelea en las puertas del cole, a puñetazo limpio, por un tema parecido.... Que tu hijo deje de pegar al mío... Que mi hijo no pega... 


Y después del espectáculo... ¿cómo no van a salir los niños pegones?


Yo desde luego no soy nada agresiva. Mi marido tiene un pronto, pero ha sabido sublimar su carácter muchísimo.... Bien es cierto que los hombres tienen más tendencia a "resolverlo" físicamente o por delante (probablemente complicarlo más), mientras que las mujeres vamos socavando por detrás... o mandando puyitas, muchas veces utilizando a los niños para ello....
Es que mi mamá no me deja jugar contigo...
Sí que se puede pegar si es justo... si te estás defendiendo...
Y por supuesto, esto también lo complica si cabe más....


¿Qué es lo que hay que hacer?
Bueno, yo creo que interferir demasiado sólo complica las cosas.
A veces es necesario, sin duda. Que nuestro hijo no se sienta desprotegido de sus padres es importantísimo. Como confiar en él. Pronto debe aprender que sus padres son sus mayores aliados, pero que, a la vez, ha de aprender a cuidar de sí mismo, a ver venir a los demás, y a esquivar los golpes, ya sean estos físicos o metafóricos o psicológicos.... 


Pero, a veces, justificamos comportamientos injustificables. En la frase "son cosas de niños" se disculpan barbaridades... Y eso no es apoyar a tu hijo... es... no educarlo en absoluto y dejar que siembre la semilla del odio entre los demás niños, en los que pronto, demasiado pronto... germina... 
En definitiva: un equilibrio complicado... Como todos los equilibrios.... 
Funanbulistas toda la vida... 


- Mamá... Papá es más listo que tú y sabe más y es mejor porque es un chico... y tu eres una chica...
- Qué me dices hijo...
- ¿Qué le dices a mamá? - dice papá frunciendo el ceño sorprendido...
- Era brooomaa - me dice con cara de pillo y sonriéndome - te quiero mucho mamá - 
Aisssss

10 comentarios:

  1. Mairena, era, como examinador, extremadamente benévolo. Suspendía a muy pocos alumnos y siempre tras exámenes brevísimos. Por ejemplo...

    -¿Sabe usted algo de los griegos?

    - Los griegos..., los griegos eran unos bárbaros...

    - Vaya usted bendito de Dios.

    -¿...?

    - Que puede usted retirarse.

    Era Mairena -no obstante su apariencia seráfica- hombre, en el fondo de malísimas pulgas. A veces recibió la visita airada de algún padre de familia que se quejaba, no del suspenso adjudicado a su hijo, sino de la poca seriedad del examen. La escena violenta, aunque también rápida era inevitable.

    -¿Le basta a usted ver a un niño para suspenderlo? -decía el visitante abriendo los brazos con ademán irónico de asombro admirativo

    Mairena contestaba, rojo de cólera y golpeando el suelo con el bastón:

    - ¡Me basta con ver a su padre!

    Antonio Machado, Juan de Mairena

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  2. É ben certo que os nenos son pura ternura (que é o que -normalmente- maman); pero tamén poden ser moi crueis uns cos outros. E isto pódese dar tanto se maman leite como sosa cáustica. Eles tamén teñen que aprender a vivir neste Serengueti selvático e cada cal afróntao como lle cadra.
    Dous irmáns poden ser o día e a noite por máis similar educación que reciban na casa.
    Eche o que hai.

    Bicos sin lei.

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  3. Dicotomía peliaguda entre hacerles fuertes y solidari@s. Responsables y creativ@s, astutos e inocentes.

    En cualquier caso está bien hablar y reflexionar, con ell@s (e incluso con otr@s papás y mamás).

    Me encanta la anécdota que cuenta Raul.

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  4. a min púxome algo triste este post...
    recórdame que non fun a nai que me houbera gustado ser.
    o meu fillo sempre foi moi gardadiño para falar das súas cousas. e tamén lle gustaba resolver os seus problemas por sí mesmo;
    souben anos despois verdadeiras humillacións que padecía no recreo, e sempre me quedou esa cousa aí no peito: que fixen mal?, eu sempre lle preguntaba e a súa resposta era:como sempre. e entón tiña que preguntar e preguntar para que fose soltando cousas, pero iso sempre o ocultou. Falaba sí, de un par de "mafiosos" que lle quitaban cartos, bocadillos, libretas... aos outros máis débiles, e que sendo tan -"pequenos" era considerado unha gracia... a min nunca me fixo nin pizca de gracia!
    creo que hai que facerlles ver que xenerar sufrimento é horrible.

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  5. Larga disertación permite esta reflexión, muy bien planteada. Supongo que en buena parte, sino decir toda, la responsabilidad es de los padres, delegando la educación con toda la amplitud de la palabra en mucha gente ajena al éxito de la misma. Con la frase "son cosas de niños" no se justifican muchas cosas de este circo de mundo, que un día ocuparán adultos con menos valores todavía.
    ...un equilibrio complicado, sí.

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  6. cuando uno mira el mundo se preocupa mucho por los hijos

    ya lo dijo martí: es un mundo horrible...créese otro mundo

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  7. Bienvenido JOAQUIN.
    Es un mundo horrible... pero... ¿podría ser peor? ¿nosotros que tenemos escolarizados a los niños y podemos darles de comer a diario y vestirlos y demás nos atrevemos a quejarnos del mundo?
    Es un mundo horrible, pero miro a mi hija durmiendo plácidamente con una sonrisa y el mundo sonríe también...
    Y mientras nos preocupemos parece que hay esperanza, que todo tiene arreglo, que podemos trabajar para vencer... Y ganarnos el cielo en la tierra, y apagar las llamas del infierno, y hacer de este valle un lugar hermoso sin inundaciones de lágrimas que no valen más que para ir a la deriva...
    Ajustemos las velas al viento. A ver si llegamos a buen puerto.

    Disertar largamente quizá valga para algo Sergio...

    Zeltia, non esteas triste. Sempre calan, calamos e calarán os nenos... Non sei por qué... Non creo que sea culpa nosa, nin deles...
    Son as leis non escritas...
    Forma parte da aprendizaxe da vida.
    E cando os sonsacas tampouco che queda nada claro. A percepción do mundo a esas idades é complicada de entender polos adultos, e eles, ás veces, tampouco saben cómo se explicar...
    Facémolo o mellor que sabemos.

    Equilibrios siempre difíciles Susana.
    Éche o que hai, Chousa...

    Raúl, grande este Mairena eh... jaja
    Encantadora estampa.

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  8. Buff. Que grande me viene esto. No sabría opinar, yo de crio también tuve unas cuantas. Pero eran defensivas, nunca las iniciaba, y bueno, al final se resolvieron solas. Supongo que el no interferir es una buena opción que no quita el estar ahí observando, que el niño se sienta protegido, sin duda, es lo más importante.

    En cuanto esos rollitos entre mamás, no sé, suenan a intrigantes pero no sabría decirte jajaja Casi prefiero los puñetazos a la puerta del cole.

    Saludos noqueados desde un ojo a la funerala.

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  9. Las mujeres tenemos esa maldad.... aisss... truculenta.
    Unas brujas.
    Vosotros sois tan inocentes e impetuosos... jaja

    Es broma.

    A todos nos viene grande en general.

    Un saludo intrigante.

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  10. Realidade preocupante, ata certo punto, a que relatas. Ser pai e/ou nai é difícil, sobre todo cando as crianzas se moven durante gran parte do día fóra dos nosos ollos e temos a tendencia a crer que as nosas case rozan a santidade. Manter o equilibrio obxectivo non é doado.

    Por certo, acabo de dar por aquí un agradable paseo.

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Comenta, no te quedes con las ganas, que la represión es muy mala, y luego te salen granos...

Dando el cante...

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